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Nueva EPS
Una de las sedes de de la Nueva EPS. Créditos: Colprensa
Salud y bienestar

Nueva EPS estaría al borde la quiebra: sus estados financieros revelan que debe el doble de lo que tiene

La EPS más grande del país cerró 2024 con más deudas que activos y una pérdida multimillonaria que podría frenar la atención de salud de millones de usuarios.

Por: Juan David Cano

Nueva EPS cerró 2024 debiendo más del doble de lo que tiene. De acuerdo con los estados financieros que la entidad entregó este 6 de julio, finalizó el año antepasado con activos por 10,6 billones de pesos y deudas por 22,6 billones. Ese desbalance le dejó un patrimonio negativo de 11,9 billones. Además, reportó pérdidas por 4,8 billones para ese año.

En otras palabras, por cada peso que la EPS tiene, debe cerca de dos. Y ese hueco se originó principalmente por su operación diaria de atención en salud. Y es que al cierre de 2024 la entidad no le debía un solo peso a los bancos. Toda su deuda es operativa, es decir, con la red que atiende a sus afiliados.

¿Cuánto dinero le entró a la Nueva EPS y cuánto le costó atender?

Durante 2024, la EPS recibió ingresos por su actividad principal por 22,2 billones, un 18 por ciento más que en 2023. El problema es que atender a sus afiliados le costó bastante más: 26,5 billones, un 8 por ciento por encima de 2023 (24,4 billones).

Es decir, Nueva EPS gastó unos 4,2 billones más de lo que le ingresó solo en la operación de salud, antes de sumar gastos administrativos.

¿En qué se fue esa plata? La factura más grande, y la que más creció, no es la de un servicio puntual, sino el reconocimiento de obligaciones de salud que antes no estaban bien registradas. En esto se le fueron 12,8 billones, un 52 por ciento más que en 2023.

Supersalud dio a Nueva EPS plazo hasta el 6 de julio para presentar sus estados financieros de 2023, 2024 y 2025. Créditos: Colprensa
Nueva EPS registró pérdidas por 4,8 billones de pesos en 2024. Crédito: Colprensa.

Le siguen la atención por evento, con 4,2 billones (que bajó 26 por ciento); los contratos de pago fijo anticipado, conocidos como pago global prospectivo, con 4,0 billones (+11 por ciento); y la contratación por capitación, con 1,7 billones (-5 por ciento).

Con todo incluido, la pérdida del año para Nueva EPS fue de 4,8 billones. Es menor que la de 2023, cuando perdió 6,6 billones (una cifra que la propia entidad reexpresó, es decir, volvió a calcular tras corregir sus cuentas de ese año). Pero sigue siendo enorme y no alcanzó para frenar el deterioro de la EPS.

El hueco más grande estaría en las reservas técnicas y la EPS ni siquiera tiene inversiones para cubrirlas

La mayor parte de lo que debe Nueva EPS está en un rubro llamado reservas técnicas. En una aseguradora, las reservas son la plata que debe tener apartada e invertida para pagar los servicios de salud que ya usaron sus afiliados o que están pendientes de revisar y liquidar. 

No son deudas con banco, son en realidad provisiones necesarias para hacer frente a las obligaciones con hospitales, clínicas, droguerías y demás prestadores.

Al cierre de 2024, los compromisos que deberían cubrir esas reservas sumaban unos 21,86 billones, casi el doble que un año antes, cuando fueron de 11,5 billones (subió 90 por ciento).

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La EPS ni siquiera cuenta con las inversiones suficientes para sostener las reservas. Crédito: Colprensa.

Dentro de ellas, el bloque más grande, 17,7 billones, corresponde a servicios ya conocidos pero todavía sin liquidar; otros 4,2 billones son obligaciones que ya se liquidaron pero siguen sin pagarse, y que se triplicaron frente a 2023 (+266 por ciento).

Para respaldar esas reservas, la EPS debería tener inversiones que las cubran. Pero Nueva EPS no las tiene. Al cierre de 2024 solo contaba con 407.423 millones invertidos, una fracción mínima frente a los casi 22 billones que debe reservar. El propio documento reconoce que esas inversiones no alcanzan a cubrir el monto exigido.

Mucho "por cobrar", pero casi todo son anticipos

Del lado de lo que la EPS tiene, las cifras también engañan. De sus 10,6 billones en activos, 9,5 billones figuran como cuentas por cobrar, un rubro que creció 137 por ciento en un año.

Pero al mirar el detalle, nueve de cada diez pesos de ese monto, unos 8,7 billones, no son deudas clásicas a favor de la EPS, sino anticipos, es decir, dinero que ya giró por adelantado a prestadores como abono a facturas que todavía no ha reconocido formalmente en sus cuentas.

En efectivo, en cambio, la EPS tenía al cierre de 2024 642.991 millones. Y no todo estaba disponible: 254.427 millones estaban restringidos y, dentro de ese monto, 243.371 millones congelados por embargos judiciales.

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Al cierre de 2024, Nueva EPS tenía 11.548.495 afiliados. Crédito: Colprensa.

Dicho de otra forma, una entidad que debe 22,6 billones apenas contaba con unos 388.000 millones de dinero líquido para maniobrar.

¿De dónde sale el hueco de 11,9 billones?

El patrimonio negativo, cuando las deudas se comen todo lo que la entidad posee, es la señal más dura del balance. Los socios de Nueva EPS aportaron un capital de 388.592 millones, pero esa base queda pulverizada frente a las pérdidas.

Para 2023 ya había 7,6 billones acumulados de años anteriores. A eso se sumaron los 4,8 billones de 2024. El resultado es un faltante patrimonial de 11,9 billones en 2024, que empeoró frente a los 7,1 billones negativos de 2023.

Las advertencias vienen en el propio documento

Más allá de las cifras, los estados financieros llegan con varias alertas puestas por la misma entidad y por su control interno.

La primera es que no tienen el visto bueno del auditor. La revisora fiscal, Gladys Asprilla Coronado, remitió los estados con la marca "en proceso de auditoría" y aclaró por escrito que eso no es un dictamen ni una opinión, porque los estados definitivos le llegaron el mismo día en que debía revisarlos.

En otras palabras, las cuentas se publican sin la certificación independiente que respalda su razonabilidad.

La segunda la reconoce la propia Nueva EPS y es que durante años no aplicó bien un principio contable básico, el de causación. Solo registraba el costo de un servicio de salud después de auditar y liquidar la factura, lo que dejó por fuera de sus cuentas un volumen enorme de obligaciones; el documento menciona compromisos pendientes de reconocer que datan incluso de 2008.

Sede Nueva EPS
La EPS tendría obligaciones pendientes desde 2008. Crédito: Colprensa.

Es por esto que las cifras podrían ser peores. Aunque las cuentas las certifican el agente interventor, Jorge Iván Ospina Gómez, y la contadora, Sandra Patricia Perdomo Salas, ninguno de los dos ocupaba su cargo en 2024, pues fueron nombrados en 2026. De modo que firman con base en la información que encontraron en la entidad.

El riesgo de parar la atención de salud para cerca de 12 millones de pacientes

De hecho, la misma EPS advierte sobre su continuidad. El propio informe habla de un riesgo material sobre el "negocio en marcha" e incluye la posibilidad de interrupción en la atención y cierre de servicios.

"Existe una limitación técnica para identificar el valor definitivo a aplicar de los abonos financieros realizados a la fecha, lo que impide determinar con exactitud el estado real e integral de las cuentas por pagar efectivamente reconocidas por la Nueva EPS en sus estados financieros. Estas situaciones configuran una incertidumbre material que puede comprometer la hipótesis de negocio en marcha, la recuperación de los activos y la liquidación de pasivos por sus valores nominales", se lee en el documento.

Al cierre de 2024, Nueva EPS tenía 11.548.495 afiliados. Ese tamaño explica tanto el aumento de sus ingresos como la magnitud del impacto que genera cualquier desequilibrio financiero en sus cuentas. De hecho, es probable que la cifra de usuarios haya aumentado durante 2025 y 2026.

Es por eso que preocupan tanto estas cuentas, pues la atención en salud de millones de colombianos podría estar en riesgo en manos de una entidad que sigue intervenida, y que, según reportes externos sobre sus deudas con otros actores del sector como farmacéuticas e IPS, podría no mostrar avances importantes en sus estados financieros de 2025 o este 2026.

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