
¿Son menos corruptas las mujeres? Lo que revelan 30 años de escándalos en Colombia
Ilustración de Kim Vega - CAMBIO.
Durante años se creyó que aumentar la participación femenina en el poder era una fórmula para reducir la corrupción. Un análisis de más de 1.000 escándalos en Colombia concluye que el problema no está en el género, sino en quiénes ocupan las redes donde se concentra el poder.
Por: Lina Cuitiva
En 1999, un estudio de dos economistas del Banco Mundial pareció encontrar una fórmula sencilla para combatir la corrupción en los gobiernos: aumentar la participación de las mujeres en el sector público. La idea tuvo tanto impacto que durante años alimentó discursos políticos y políticas públicas en todo el mundo. Sin embargo, más de dos décadas después, dos investigadoras colombianas y un mexicano reunieron evidencia científica que cuenta otra historia.
No porque las mujeres sean igual o más corruptas que los hombres, sino porque la corrupción nunca fue un asunto de naturaleza femenina o masculina. Es, sobre todo, un fenómeno atravesado por el acceso al poder.
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