
Ordenan proteger a 23 niños que cruzan un río con presencia de hipopótamos para ir a estudiar
Un juez de Puerto Berrío le dio un mes a Corantioquia para decidir qué hacer con los hipopótamos que rondan el río Nare y exigió medidas urgentes de protección para que los estudiantes de la zona puedan seguir yendo a clases presenciales.
Por: Carol Tatiana Gómez
Cada día, 23 niños, niñas y adolescentes deben cruzar el río Nare en lancha, al menos dos veces, para llegar a sus colegios y volver a casa. En ese trayecto conviven con hipopótamos que habitan la zona, un riesgo que llevó a un juzgado de Puerto Berrío a ordenarles a las autoridades ambientales tomar medidas urgentes de protección.
La Sentencia 242 del Juzgado Civil del Circuito de Puerto Berrío concedió el amparo a la vida y la seguridad personal de los estudiantes y ordenó garantizar que sigan yendo a clases presenciales, después de que el municipio considerara la posibilidad de pasarlos a modalidad virtual por el riesgo de los hipopótamos.
El fallo respondió a dos tutelas acumuladas de Norman Ferney Vélez Daza y Juber Martínez Giraldo, y vinculó a cerca de quince entidades, que van desde el Ministerio de Ambiente hasta la Defensoría del Pueblo y la empresa Transportes Rivertours.
El juez le dio a Corantioquia, la autoridad ambiental con jurisdicción sobre la zona, un plazo de un mes para hacer una valoración técnica de los hipopótamos y definir qué medida de manejo aplicará. La entidad tendrá un mes adicional para ejecutar esa decisión. El fallo no ordenó sacrificar, capturar ni trasladar a los animales, pues dejó esa definición en manos de la autoridad ambiental.
Además, el juzgado exigió instalar en 48 horas señalización preventiva en los puntos donde se han registrado avistamientos, entre ellos el Puente de la Soná, Islitas, Canteras, Gaticos, La Pesca y La Coqueta. También ordenó revisar la seguridad del transporte escolar fluvial que presta Transportes Rivertours, con la posibilidad de exigir una embarcación guía o restringir los viajes nocturnos si las medidas actuales no bastan.
La tutela y los encuentros que ya preocupaban a la comunidad
Juber Martínez Giraldo y Norman Ferney Vélez Daza, representantes de los menores, interpusieron la tutela tras varios encuentros entre los hipopótamos y las embarcaciones escolares. Según relató El Colombiano, el 24 de julio unos pescadores reportaron haber sido perseguidos por un ejemplar adulto y perdieron la embarcación, aunque no hubo heridos.
Un informe técnico de Corantioquia, citado en el mismo medio, confirmó los avistamientos y documentó que el animal puede desplazarse entre 5 y 29,3 kilómetros por el cauce, lo que dificulta establecer un punto fijo de riesgo. Hasta el momento no se han confirmado ataques directos contra los estudiantes, pero la corporación reconoce que existe un "riesgo latente" en la zona.
Un problema que Antioquia arrastra hace más de 15 años
Los hipopótamos del Magdalena Medio vienen de los cuatro ejemplares que Pablo Escobar metió de contrabando a la Hacienda Nápoles en los años ochenta. Nadie los controló después de su muerte y, sin depredadores naturales en Colombia, la población se disparó.
Corantioquia ya había intentado resolverlo antes, cuando en 2009 arrancó un plan de caza de control, pero la Gobernación de Antioquia lo prohibió. Quince años después, la decisión sigue sin tomarse, según reportó El Colombiano, medio al que la propia corporación le reconoció que resolver el problema requiere mucho dinero y capacidad operativa.
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También estuvo sobre la mesa sacar 80 hipopótamos hacia el santuario Vantara, en India, con plata del empresario Anant Ambani. Esa propuesta nunca se radicó de una manera formal y, tras visitar la zona en julio, Vantara cambió de idea. Ahora habla de montar un centro de cuidado permanente en Colombia, o de mandarlos a África, dos opciones que ya generan dudas entre especialistas.
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