
Minambiente destraba la Subestación Norte de Enel en Bogotá: qué es el proyecto y por qué estaba frenado
El Gobierno autorizó avanzar en un proyecto de transmisión eléctrica considerado estratégico para la capital. La decisión resuelve un punto que mantenía el trámite detenido desde hace años, y que dependía del propio Ministerio de Ambiente.
Por: Juan David Cano
El Ministerio de Ambiente destrabó uno de los proyectos considerados clave para la seguridad energética de Bogotá. Se trata de la Subestación Norte 230/115 kV, a cargo de Enel Colombia. La entidad resolvió el punto que mantenía frenado el trámWite desde hacía años, qué hacer con las áreas de la obra que se cruzan con una reserva forestal, al concluir que la mayoría de esos terrenos puede intervenirse sin sacarlos de la zona protegida.
En concreto, Minambiente determinó que 44 de las 59 áreas evaluadas dentro de la Reserva Forestal Protectora Productora Cuenca Alta del Río Bogotá pueden usarse para obras de bajo impacto sin necesidad de "sustracción", es decir, sin retirarlas oficialmente de la reserva. Los terrenos están en Gachancipá, Nemocón, Tocancipá y Zipaquirá, en Cundinamarca, donde parte de las líneas de transmisión atraviesa el área protegida. Las intervenciones autorizadas incluyen dos torres de transmisión, 25 accesos peatonales temporales y 17 tramos de vías terciarias ya existentes.

El proyecto hace parte de un refuerzo eléctrico de la Sabana. Contempla una subestación en zona rural de Sesquilé, a la que llegarán líneas de extra alta tensión operadas por el Grupo Energía Bogotá; desde allí saldrán cuatro líneas de 115 kV que alimentarán subestaciones ya existentes en Se no squilé, Tocancipá, Zipaquirá y Ubaté. La meta es responder al aumento del consumo y reducir riesgos de desabastecimiento a mediano y largo plazo.
"En la Patria Milagro tenemos claro que desarrollo y protección ambiental no son objetivos opuestos. Esta decisión demuestra que sí podemos avanzar en proyectos estratégicos para garantizar la seguridad energética de Bogotá, protegiendo al mismo tiempo nuestros bosques, el agua y la biodiversidad, y generando productividad, bienestar y oportunidades para las comunidades", afirmó Fabio Arjona, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Por qué el proyecto estaba frenado
Varias de las obras de transmisión de la Sabana llevaban tiempo detenidas, y el nudo estaba justamente en la reserva forestal. Para avanzar faltaba que el propio Ministerio de Ambiente definiera si esas áreas debían o no sustraerse de la zona protegida. Sin esa definición, el resto del trámite no podía moverse.
La Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), que evalúa las licencias de estas obras, ya había puesto el tema sobre la mesa. En mayo de 2025 explicó que los trámites de las líneas de transmisión de la Sabana no estaban suspendidos por causas atribuibles a ella, sino a la espera de decisiones de otras entidades competentes. De acuerdo con ese balance, varias modificaciones de licencia estaban suspendidas desde 2023 y 2024, a la espera de que Minambiente se pronunciara sobre la sustracción de la reserva del Río Bogotá. Ese pronunciamiento quedó pendiente durante el gobierno anterior y solo se concretó ahora.

La decisión, sin embargo, no despeja todo el camino. De las 59 áreas presentadas, 15 quedaron por fuera porque no encajan en las actividades de bajo impacto que permite la norma, pues son espacios auxiliares como zonas de trabajo, plazas de tendido y áreas para el uso de teleféricos, que deberán surtir el trámite ambiental correspondiente antes de cualquier obra. El Ministerio también aclaró que su determinación no reemplaza la licencia ambiental ni los demás permisos que exige el proyecto.
Además, condicionó las intervenciones al cumplimiento de medidas de manejo ambiental, es decir, protección de la vegetación, el suelo, las fuentes hídricas y la fauna y flora silvestres, manejo de residuos y recuperación de los terrenos usados de forma temporal. Desde la Alcaldía de Bogotá, Carlos Fernando Galán respaldó la decisión y la calificó como una noticia clave para la seguridad energética de la ciudad y para la confiabilidad de su sistema eléctrico.
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