
El ganadero Julio Morón Pérez fue liberado en Cesar, tres días después de ser secuestrado en su finca
El ganadero y esposo de la exalcaldesa de La Paz, Andrea Ovalle, recuperó la libertad la madrugada de este viernes. Su hermano y las autoridades locales lo confirmaron y aseguran que la presión militar forzó a sus captores a soltarlo.
Julio Eduardo Morón Pérez llegó a su casa en el barrio Las Delicias de La Paz, Cesar, la madrugada de este viernes y por su propia cuenta. Habían pasado tres días desde que un grupo de hombres armados lo interceptó en el camino hacia su finca Veracruz, en la zona rural de Manaure Balcón del Cesar, y desde entonces su nombre se había convertido en una alarma que recorrió el departamento entero.
Morón es ganadero, reconocido en la región por su trabajo con el sector agropecuario del norte del Cesar, y está casado con Andrea Ovalle, quien fue alcaldesa de La Paz, municipio de ese departamento. Esa doble condición, la del hombre de campo y la del esposo de una exfuncionaria, hizo que su secuestro se ligara de inmediato a sus negocios y vida política.
La confirmación de su liberación llegó por dos vías. El secretario de Gobierno de La Paz, Adalberto Ramírez, contó en Radio Guatapurí que Morón llegó por sus propios medios hacia las 6:00 de la mañana, que se encontraba tranquilo y en buenas condiciones de salud. Minutos después, su hermano, Javier Morón, amplió el relato a Caracol Radio y dijo que Julio no tenía ningún trauma físico, aunque llegó débil y deshidratado.
Según el relato que Javier Morón recibió de su hermano, la presencia del Ejército en la zona donde permanecía retenido le fue cerrando el cerco a los captores. Desde el día anterior a su liberación, los suministros de comida y agua que le llegaban habían comenzado a escasear. "Parece ser que uno de los motivos fue por la presión, porque ya en el día de ayer se comenzaron a disminuir los suministros básicos para sustentarlo y para mantenerlo", relató.
Esa presión fue ejercida por el Gaula Militar, el Gaula de la Policía y el Batallón de Alta Montaña, que desde el martes desplegaron operaciones de búsqueda en los límites entre el Cesar y La Guajira. La Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, atribuyó la liberación al mismo esfuerzo y la celebró como una victoria de la fuerza pública frente a un delito que golpea, dijo su presidente José Félix Lafaurie, "a quienes trabajan en el campo".
Un secuestro sin responsables confirmados y sin ser el único
Morón desapareció el martes 8 de septiembre, hacia las 8:30 de la mañana, cuando se dirigía a la finca Veracruz. Minutos después de que se perdiera el rastro de su camioneta, esta fue hallada abandonada junto al portón del predio, con los vidrios abajo y sus pertenencias todavía adentro. Cerca de allí también apareció su celular.
Ambos hallazgos bastaron para que las autoridades activaran un Puesto de Mando Unificado y para que la maquinaria de búsqueda se pusiera en marcha esa misma tarde.
Ni el Gaula Militar ni el Gaula de la Policía, que llevan la investigación, han identificado públicamente a los responsables. El secretario de Gobierno de La Paz fue explícito al respecto al decir que no hay conclusiones oficiales sobre quién lo secuestró ni sobre las condiciones exactas de su liberación, y tampoco se ha reportado ninguna exigencia económica de por medio, lo que aleja, por ahora, la hipótesis de una extorsión con cobro directo.
Lo que sí reconocen las autoridades del Cesar es que la zona vive una disputa territorial entre estructuras criminales, la misma disputa que en años recientes ha convertido a ganaderos y comerciantes del norte del departamento en blanco recurrente de extorsión y secuestro.
Y, en esa medida, Morón no fue el único, pues menos de 24 horas antes de su secuestro, hombres armados sacaron por la fuerza de su vivienda a Álvaro Rodríguez, alias Boliche, agricultor, comerciante y ganadero del corregimiento de Pasacorriendo, en la zona rural de Tamalameque, mientras almorzaba. Sería, según las denuncias del sector ganadero, su tercer secuestro, después de que en 2022 su propia madre también fuera víctima de este delito en la misma región. A diferencia de Morón, de Rodríguez no se ha reportado hasta ahora ninguna liberación.
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