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De la solidaridad a la confianza: el reto que el terremoto le dejó a Colombia
Instituciones, organizaciones y empresas se reunieron en el foro “Todos construimos país: Colombia se levanta”, para hablar de cómo coordinar esfuerzos y enfrentar la emergencia I FOTO: CAMBIO - Juan José Contreras.
País

De la solidaridad a la confianza: el reto que el terremoto le dejó a Colombia

Colombia respondió con solidaridad al terremoto del 10 de agosto, pero la emergencia dejó al descubierto profundas desigualdades. En el foro “Todos construimos país: Colombia se levanta”, organizado por CAMBIO, líderes sociales, empresariales y regionales hablaron de cómo convertir esa solidaridad en confianza y capacidades locales.

Por: Redacción Cambio

Colombia vive un momento difícil. El país sigue recuperándose del terremoto de magnitud 7,4 que afectó con mayor intensidad los departamentos de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío el 10 de agosto, y que, a la fecha, deja más de 449.442 personas damnificadas.

En medio de la adversidad, instituciones, organizaciones y empresas se reunieron en el foro “Todos construimos país: Colombia se levanta”, liderado por CAMBIO, para hablar de cómo coordinar esfuerzos entre el Estado, las empresas, la academia y las organizaciones sociales para enfrentar la emergencia y avanzar en la reconstrucción.

La solidaridad que nos une

El primer conversatorio, ‘La solidaridad que nos une’, contó con la participación de Dilian Francisca Toro, gobernadora del Valle del Cauca, quien relató entre lágrimas los daños que ha registrado el departamento tras el terremoto. “Lo que más nos ha consolado ha sido la solidaridad de todos los colombianos”, dijo Toro. No solo llegaron equipos de rescatistas desde otras ciudades, sino que a los centros de acopio llegaba todo tipo de personas, incluso algunas con dificultades económicas, para donar arroz, lentejas y otros alimentos.

A eso se suman las ayudas de otros países. Las carpas que donó Japón, por ejemplo, sirvieron para albergar a familias sin techo los primeros días, pero ahora se utilizan como escuelas y colegios. Dos semanas después del terremoto, y con 720 instituciones educativas afectadas por el sismo, los estudiantes del Valle del Cauca ya regresaron a clases gracias a las “toneladas de apoyo” que han recibido, informó la gobernadora.

Una situación como esta saca lo mejor de la condición humana, pero también lo peor. El Banco de Alimentos de Bogotá denunció que una página falsa está suplantando su identidad para pedir donaciones. El padre Daniel Saldarriaga Molina, director del Banco, recordó que, a pesar de estas dificultades, lo que importa es la dignidad de quienes necesitan el alimento y que para él “es un milagro ver que después de lo que pasó en las elecciones, los colombianos comenzamos a mirar para el mismo lugar”.

Banco de Alimentos de Bogotá denuncia una página falsa que pide donaciones a nombre de la entidad: "Está suplantando nuestra identidad". 

El Banco lleva más de dos décadas haciendo posible que la gente encuentre un aliado que, de manera ordenada, reciba las ayudas y las entregue; incluso el Banco de Alimentos de Cúcuta lo hizo en la frontera con Venezuela en junio de este año. “Para muchos ha sido fácil ayudar de manera creíble y sostenida (durante) la emergencia en Colombia”, cuenta Saldarriaga, quien además informó que ya alcanzaron las mil toneladas de donaciones.

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El Banco de Alimentos de Bogotá denunció que una página falsa está suplantando su identidad para pedir donaciones I FOTO: CAMBIO - Juan José Contreras.

Jaime Restrepo, director ejecutivo de Rotorr - Motor de Innovación, habló de la importancia de vincular academia, Estado y privados en la respuesta a estas situaciones, sobre todo con miras al futuro. “Los sentimientos de solidaridad se van diluyendo en el primer mes y ahí es donde tenemos que estar: cuáles serán las estrategias de resiliencia para los próximos años a través de la ciencia, tecnología, innovación y el emprendimiento”, afirmó.

Francisco Moreno, director ejecutivo nacional de la Cruz Roja Colombiana, coincidió con Restrepo en que “esta emergencia es de largo aliento” y vendrán fases de recuperación y estabilización todavía más complejas que requerirán que el país trabaje en colectivo. Moreno reconoció que ha habido una articulación valiosa, pero que debe hacerse desde antes, para que la solidaridad se traduzca en una respuesta ordenada entre los distintos sectores.

¿Qué pasará cuando la solidaridad se acabe?

Para el padre Daniel Saldarriaga, “la solidaridad es un recurso renovable. Todos los seres humanos siempre vamos a tener ganas de servir y de ayudar, viene de nuestra naturaleza”. Para Jaime Restrepo, de Rotorr, es posible sostener la solidaridad, de hecho, propone pensarla como un “matrimonio” entre la universidad y el territorio: “¿quién abandona a sus hijos? Nadie. Desde la distancia, no funciona. ¿Cómo generamos empatía? Estando allá, solo así es posible hablar de sostenibilidad”.

Por su lado, Francisco Moreno y Dilian Francisca Toro se refirieron al pragmatismo y a la transparencia que deben acompañar la solidaridad. “Es indispensable saber a quién va uno a ayudar, para qué va a ayudar y cuánto tiempo necesita esa ayuda para que llegue a quien más la necesita”, explica Moreno.

Con el apoyo del sector privado, el departamento comenzó una “autoconstrucción asistida”: las empresas o fundaciones dan los materiales necesarios y las personas reconstruyen sus viviendas o las instituciones se comprometen a tener colegios reconstruidos en el menor tiempo posible. “Esa es la forma de que el sector privado confíe en que hay cosas concretas en las que se necesita ayuda”, expresó Toro.

Tras el terremoto y luego de evacuar el edificio de la Gobernación del Valle, contó Toro, salió al Hospital Universitario porque le dijeron que había colapsado. Estando allá, no solo pidieron rescatistas, sino también psicólogos para atender a las familias de los pacientes que estaban bajo los escombros.

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Líderes sociales, empresariales y regionales hablaron de cómo convertir esa solidaridad en confianza y capacidades locales I FOTO: CAMBIO - Juan José Contreras.

El resto de los invitados coincidió en que lo psicoemocional será crucial para que Colombia se levante: “No es solamente reconstruir edificios e infraestructuras, sino el tejido social, la confianza. Yo creo que esta solidaridad nos puede dar la oportunidad de recuperarlo si lo hacemos bien”, manifestó la gobernadora.

La respuesta inmediata es apenas el comienzo

En ‘Territorios que prosperan: construir país desde las regiones’, los panelistas pusieron sobre la mesa una pregunta que va más allá de la reconstrucción tras el terremoto: ¿Cómo lograr que las regiones tengan las capacidades necesarias para responder a las emergencias?

Para Juan Camilo Cárdenas, director del Centro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible para América Latina y el Caribe (CODS), “el terremoto desnudó las desigualdades territoriales que ya conocíamos”. Armenia pudo responder mejor gracias a la experiencia que acumuló con terremotos anteriores; Pereira tenía menos preparación, pero más recursos; mientras que Chocó tuvo que enfrentar la emergencia con recursos y capacidades mucho más limitadas. “Por eso la reconstrucción no puede consistir en volver a lo que era el 9 de agosto”, apuntó Cárdenas.

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Didier Tavera, director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos I FOTO: CAMBIO - Juan José Contreras.

Didier Tavera, director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos, explicó que lo que hay es “una deuda histórica con la autonomía y la descentralización”. Aunque la Ley 1523 de 2012 establece las bases para la gestión del riesgo y contempla una primera etapa de atención inmediata, la realidad de los territorios mostró sus limitaciones. En Chocó, por ejemplo, ni siquiera había suficientes socorristas para responder a la emergencia, señaló Tavera.

A ambos les preocupa que Colombia todavía no haya terminado de responder a las consecuencias del terremoto y ya deba comenzar a pensar en los riesgos que el Fenómeno de El Niño podría traer para la seguridad alimentaria y la soberanía energética del país. Además, mientras Tolima enfrenta incendios, otras regiones viven situaciones climáticas diferentes. Para Tavera, precisamente esas particularidades demuestran que las respuestas no pueden diseñarse únicamente desde Bogotá.

Cárdenas agregó que la mayoría de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) tienen que ver con la reconstrucción tras el terremoto, y que estos serán particularmente difíciles de alcanzar para regiones como el Chocó. Por eso, insiste, “será fundamental una articulación tripartita entre el sector público, el privado y la sociedad civil”, inclusive para fortalecer la vigilancia sobre los recursos públicos.

“La solidaridad ya está en la naturaleza de los colombianos, ahora tenemos que traducirla en confianza. Algunos desconfían del sector privado, otros del público, de las personas y del Gobierno; fortalecer la confianza puede mejorar las capacidades locales de los territorios que están rezagados en el logro de esos objetivos”, propuso Cárdenas.

La respuesta inmediata fue apenas el comienzo. Ahora viene la reconstrucción de las estructuras físicas y, después, procurar que las personas puedan reanudar sus vidas.

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Fundación Bancolombia puso en marcha una campaña de donaciones a la que se sumaron 50.000 personas, organizaciones y empresas I FOTO: CAMBIO - Juan José Contreras.

Luz María Velásquez, vicepresidenta de Personas, Pymes y Empresas de Bancolombia, coincidió en que la emergencia económica no termina cuando pasan los primeros días. Fundación Bancolombia puso en marcha una campaña de donaciones a la que se sumaron 50.000 personas, organizaciones y empresas, con especial atención a las zonas rurales, pero esos alivios de emergencia son temporales.

“Lo que vemos en las noticias despierta la solidaridad y la acción, pero estar allá es distinto. En Risaralda, casi el 50 % del comercio está inactivo y no tener posibilidad de trabajar tiene un impacto directo sobre los empleos, las personas y la sostenibilidad de las familias. La reconstrucción no es una obra de ingeniería, sino de liderazgo”, dijo Velásquez.

 

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