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Fuerza Aeroespacial encuentra vestigios de la aeronave que viajaba de Condoto a Bogotá
Uno de los equipos que pilotearon las aeronaves Bell-212, UH-60 BlackHawk y C-90 | Crédito: Redes Sociales
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Fuerza Aeroespacial encuentra vestigios de la aeronave que viajaba de Condoto a Bogotá

Un día después de que una avioneta desapareciera en Chocó, los restos fueron hallados tras una búsqueda conjunta con la Aeronáutica Civil.

Por: Alejandro Aristizábal

A través del Centro Nacional de Recuperación de Personal, la Fuerza Aeroespacial Colombiana localizó este lunes, hacia las 7:30 de la mañana, los primeros vestigios de la aeronave Cessna T-206 de matrícula HK-4985, que había perdido comunicación con los controladores un día antes mientras cubría la ruta entre Condoto, Chocó, y Guaymaral, Bogotá.

El hallazgo se produjo en inmediaciones del Parque Nacional Natural Tatamá, en zona rural de Pueblo Rico, Risaralda, tras casi un día completo de búsqueda con helicópteros Bell-212 y UH-60 Black Hawk y aviones C-90 dotados de equipos de geolocalización, que rastrearon primero la vereda Oscordó antes de llegar al parque.

Según el comunicado de la Fuerza Aeroespacial, la aeronave UH-60 Black Hawk "localizó en inmediaciones al Parque Nacional Natural Tatamá, indicios correspondientes a la aeronave". La institución activó la búsqueda a través de su Centro Nacional de Recuperación de Personal apenas se conoció la pérdida de comunicación, y precisó que las misiones continúan, ahora enfocadas en verificar la emergencia, en coordinación con la Aeronáutica Civil, organismos de socorro y las autoridades de la zona.

¿Cuándo desapareció la avioneta?

El vuelo, operado por la Patrulla Aérea Civil Colombiana, había despegado del aeropuerto de Condoto con destino a Guaymaral. A bordo viajaban cinco personas: un piloto y cuatro pasajeros. El último contacto se registró el domingo 13 de septiembre a las 9:23 de la mañana. A esa hora la Aeronáutica Civil perdió la señal de la aeronave y activó los protocolos del Servicio de Búsqueda y Salvamento (SAR).

Poco después se confirmó la activación de la radiobaliza de emergencia cerca del cerro Tatamá, a unas 33 millas náuticas del VOR de Pereira, es decir, el faro o antena que guía a los pilotos. La propia Aeronáutica Civil advirtió desde ese momento que la zona "presenta condiciones geográficas que dificultan el acceso", lo que explica por qué la operación duró casi un día entero antes de dar con el primer indicio físico del aparato.

Con los vestigios ya ubicados, el turno es de la Dirección Técnica de Investigación de Accidentes, que se prepara para entrar a la zona y establecer qué pasó con la aeronave y con las cinco personas que iban a bordo.

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