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Proceso 8.000: Gelbard destapa la reunión secreta de Estados Unidos con Samper antes de la segunda vuelta
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Proceso 8.000: Gelbard destapa la reunión secreta de Estados Unidos con Samper antes de la segunda vuelta

Robert Gelbard, uno de los funcionarios estadounidenses que siguió de cerca el Proceso 8.000 desde Washington, reveló nuevos detalles sobre lo que sabía el Gobierno de Estados Unidos antes de que Ernesto Samper fuera elegido presidente de Colombia.

Por: Julio Sánchez Cristo

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Según relató, la información llegó a Washington a través de interceptaciones realizadas por la Policía Nacional de Colombia a miembros del cartel de Cali. Esas grabaciones, afirmó, permitieron establecer que desde la campaña se habían solicitado y recibido importantes sumas de dinero para financiar la primera vuelta presidencial.

"Fue la Policía colombiana la que descubrió todo", aseguró Gelbard al explicar que posteriormente las cintas llegaron a diferentes agencias del Gobierno estadounidense.

El encuentro con Samper antes de la Presidencia

Gelbard aseguró que Samper viajó a Estados Unidos para intentar convencer a las autoridades de su honestidad y que, en un encuentro personal, le expresó que Washington ya conocía lo ocurrido.

"Ernesto, sabemos muy bien lo que pasó en la primera vuelta de la elección", recordó Gelbard sobre esa conversación.

Según su relato, le dijo a Samper que Estados Unidos sabía que desde su campaña se había solicitado y recibido dinero del cartel de Cali. Samper, de acuerdo con la versión del exfuncionario, respondió que ya no tenían dinero.

Para Gelbard, esa respuesta fue significativa. En la entrevista sostuvo que el Gobierno estadounidense no tenía dudas sobre el conocimiento de Samper respecto a lo ocurrido.

"No hay duda en el Gobierno americano de que Samper estuvo totalmente involucrado", afirmó.

Gelbard también mencionó a otros dirigentes de la campaña. Aseguró que, en su opinión, Horacio Serpa estuvo involucrado y cuestionó que, al final, Fernando Botero terminara cargando con las principales consecuencias del escándalo.

¿Por qué Estados Unidos no intervino antes de la segunda vuelta?

La entrevista también dejó abierta una de las grandes preguntas del Proceso 8.000: si Estados Unidos conocía la información antes de la segunda vuelta, ¿por qué no hizo pública su posición?

Gelbard respondió que Washington tomó la decisión de no intervenir directamente en el proceso electoral colombiano.

Según explicó, el Gobierno estadounidense quería darle a Samper una nueva oportunidad y, al mismo tiempo, esperaba que las instituciones y los actores políticos colombianos enfrentaran el escándalo.

Pero agregó otro elemento: las grabaciones también habrían sido ofrecidas a Andrés Pastrana antes de las elecciones.

Gelbard aseguró que nunca entendió por qué Pastrana no utilizó públicamente ese material antes de la segunda vuelta.

Para el entonces funcionario estadounidense, el candidato conservador tuvo la oportunidad de hacer públicas las grabaciones y cuestionar el comportamiento de Samper, pero decidió guardar silencio hasta después de las elecciones.

Botero, el "chivo expiatorio"

Otro de los puntos más fuertes de la entrevista fue la visión de Gelbard sobre Fernando Botero Zea, gerente de la campaña samperista y posteriormente ministro de Defensa.

El exfuncionario aseguró que Botero fue culpable, pero consideró que terminó convertido en el principal responsable de un escándalo en el que, según su visión, participaron más personas.

"Fue un chivo expiatorio", sostuvo.

Gelbard expresó su sorpresa porque, mientras Botero terminó enfrentando las consecuencias judiciales y políticas del Proceso 8.000, Samper continuó posteriormente su carrera pública.

Incluso cuestionó que el expresidente llegara a ocupar cargos internacionales como la Secretaría General de Unasur.

La presión de Estados Unidos y las capturas de los Rodríguez Orejuela

Gelbard también confirmó que Estados Unidos presentó a Samper una serie de exigencias para mantener la relación bilateral y evitar una ruptura total en medio del escándalo.

Dentro de esos objetivos estaba el fortalecimiento de la lucha contra el narcotráfico y la captura y extradición de personas vinculadas con esas organizaciones criminales.

Por eso, aunque Gelbard no detalló un acuerdo específico entre Washington y Samper, sí confirmó que la presión estadounidense incluía resultados concretos en materia de narcotráfico.

Escuche la entrevista completa a continuación:

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