
La feria de los millones con la entrada de Bogotá a la Región Metropolitana
La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, y el gobernador de Cundinamarca, Nicolás García, andan de coequiperos para sacar adelante el más ambicioso proyecto de desarrollo de la región, que acaba de ser aprobado en primer debate por el Concejo de Bogotá y que tiene incidencia sobre el uso de la tierra en gran parte de la sabana. ¿Qué es lo que está en juego y por qué hay tanta preocupación al respecto?
Por: María Fitzgerald
Con 11 votos a favor y 3 en contra, los concejales de la Comisión de Gobierno del Concejo de Bogotá aprobaron el sábado 29 de octubre el ingreso de la ciudad a la Región Metropolitana.
Se trata de una decisión trascendental porque incidirá directamente sobre lo que suceda con los habitantes y los territorios de Bogotá y buena parte de Cundinamarca en las próximas décadas.
Lo que en principio suena como una maravilla, porque armoniza los intereses de la capital con los de los municipios vecinos en temas como seguridad alimentaria, transporte público, vías de acceso, educación y redes de servicio, para los opositores es una decisión cercana a la tragedia, porque concentra el poder en pocas manos, deja por fuera de las decisiones a los municipios más débiles y les deja mucho margen a maniobras como el volteo de tierras, que multiplican exponencialmente las ganancias de los urbanizadores pero muy poco les dejan a los habitantes locales.
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