
La historia de horror por la que una psicóloga asesinada recibe por fin reparación a su nombre
Márjorie Kísner Mira fue asesinada en 2008.
Márjorie Kísner Mira era una psicóloga paisa que trabajaba con población pospenada en Medellín, mediante un convenio que no le brindó ninguna protección. En diciembre de 2008 fue asesinada por su paciente, Robert Alexánder López. Lo increíble es que el municipio de Medellín le echó la culpa a ella. Hoy, 15 años después, el Consejo de Estado condenó al municipio por los hechos y ordenó hacer un acto de disculpas públicas que realce la memoria y su compromiso social.
-Yo le pregunté que a dónde la tenía y él me dijo que en el techito o sea en el zarzo que está ubicado sobre el baño de la casa y que la había metido en unas bolsas y que la había descuartizado.
La espantosa confesión la hizo Róbert Alexánder López a su esposa en diciembre de 2008, hace 15 años. La mujer a la que se refiere es Márjorie Kísner Mira, la psicóloga del Programa de Atención a la Población de Pospenados y Reinsertados, de la que López había sido paciente desde que estaba en la cárcel de Bellavista, condenado por delitos sexuales y porte ilegal de armas.
Márjorie, hija de Jorge y María Helena, se dedicaba a escuchar. Para esa época, ya llevaba varios años en el programa de pospenados, que el Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM) suscribió con el municipio de Medellín en 2008, para que los psicólogos –que tenían sus reservas frente al programa– realizaran visitas domiciliarias a la casa de los exreclusos.
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