
El acoso laboral en una agencia de la ONU en Colombia
CAMBIO recogió 12 testimonios de personas que trabajan actualmente en el PNUD y otras que renunciaron por lo que ellos consideran acoso laboral, microagresiones, persecución y actos misóginos por parte de Alejandro Pacheco, representante residente adjunto PNUD Colombia.
Por: Juliana Ramírez
"Yo me fui por Alejandro porque el trato de él era irrespetuoso, descalificaba sin razón mi trabajo y eso empezó a afectar mi salud mental. Yo voy a terapia desde hace muchos años, pero incrementé mis citas porque todo en mi vida empezó a girar en torno a eso. No podía controlar mi ansiedad y me daba pánico cada vez que sonaba el celular y era él o tenía reuniones con él". Este relato es similar al que viven día a día varios empleados del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Colombia.
CAMBIO habló con doce mujeres y hombres que trabajan actualmente en el PNUD en distintas unidades y con otros que renunciaron por lo que ellos consideran acoso laboral, microagresiones, persecución y actos misóginos por parte de Alejandro Pacheco, representante residente adjunto PNUD. La presión es tal que varias de las personas aseguran que el trato de Pacheco hacia ellos desembocó en episodios de depresión, ansiedad, ataques de pánico y trastornos alimenticios.
Cuando se escucha hablar de la Organización de Naciones Unidas lo primero que se viene a la cabeza es que es una multilateral impoluta que lucha por los derechos de las personas, para reducir la pobreza y las inequidades. La ONU hace presencia en 193 países, tiene en sus filas cerca de 37.000 empleados y constantemente participa en campañas y proyectos en favor de los más necesitados. Es común que cualquier profesional sueñe con trabajar algún día en ese lugar y si lo logra es normal que dure varios años.
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