
Petro 2.0: radical en el balcón pero demócrata en el Congreso
La coalición del Gobierno le alcanzó al presidente Petro para aprobar el Plan Nacional de Desarrollo, aunque con sensibles modificaciones. De ahora en adelante, comienza una nueva etapa en su relación con el Congreso, en la que primará la negociación uno a uno con los parlamentarios y no con los dirigentes de los partidos.
Por: Redacción Cambio
En la primera entrevista como presidente electo, en julio de 2022, Gustavo Petro le dijo a CAMBIO: “Si nos aislamos nos tumban”. Su intención al llegar a la Casa de Nariño parecía ser la de construir un gobierno de unidad con representación de los distintos sectores que lo ayudaron a ganar las elecciones y que eran necesarios para su gobernabilidad en el Congreso.
El discurso de posesión hizo emocionar a fanáticos y detractores por su ánimo conciliador alrededor de una verdadera democracia construida entre todos. Once meses después, se ha dado cuenta de que concertar no es fácil. Si bien logró hacerse aprobar la reforma tributaria y el Plan Nacional de Desarrollo, y la reforma a la salud avanza a trancas y mochas, el saldo de víctimas es grande: siete ministros y un alto funcionario caídos en combate; una coalición agonizante y su hombre en el Senado, Roy Barreras, tumbado por doble militancia.
El pasado primero de mayo, Petro se subió al balcón de la Casa de Nariño, como en sus tiempos de alcalde, y dijo: “El intento de coartar las reformas puede llevar a una revolución”. Evocó al expresidente López Pumarejo, a José María Melo y a Jorge Eliécer Gaitán, lo que le produjo un ataque de rabia a la hija del prócer, Gloria Gaitán, su aliada en el Centro Nacional de Memoria: “Cómo se atreve a insultar a mi padre”, dijo.
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