
Las implicaciones de una posible salida de Colombia como socio estratégico de la OTAN
Las diferencias entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el mandatario colombiano, Gustavo Petro, podrían afectar la permanencia de las Fuerzas Militares de Colombia dentro de uno de los organismos internacionales a los que el país había ingresado hace apenas tres años.
Por: Javier Patiño C
*Este artículo fue actualizado el 20 de noviembre de 2025
En la mañana de este jueves 20 de noviembre, el diario El Tiempo informó que diversas fuentes consultadas aseguraban que la administración de Donald Trump está considerando seriamente retirar al país la designación de Aliado Mayor Extra OTAN (MNNA por su sigla en inglés). Una designación que otorga privilegios estratégicos y de cooperación militar con la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Colombia ingresó a este grupo durante la administración de Joe Biden, cuando el Gobierno estadounidense destacó el trabajo de las Fuerzas Militares y, en especial, su consolidación como una de las más capacitadas e importantes del continente.
Actualmente, solo 21 naciones en el mundo hacen parte de esta categoría especial de aliado, entre ellas Japón, Israel, Corea del Sur, Marruecos y Nueva Zelanda. En América Latina, únicamente Argentina, Brasil y Colombia han logrado acceder a esta distinción, lo que refleja su relevancia política y militar en la región
Una eventual salida de esta alianza tendría implicaciones profundas para las Fuerzas Militares y la Policía Nacional. Según expertos consultados por CAMBIO, los principales efectos se reflejarían en la pérdida de acceso a capacidades estratégicas, debilitamiento de la imagen del país en escenarios multilaterales y retrocesos en la lucha contra la corrupción y la protección de los derechos humanos.
Impacto en seguridad y relaciones internacionales
El exministro de Defensa Diego Molano advierte que una salida como socio estratégico de la OTAN implicaría un retroceso en materia de seguridad y cooperación internacional. “Hacer parte de este organismo internacional proporciona acceso a inteligencia compartida, capacitación militar y acceso a información crítica para contrarrestar amenazas asimétricas como el terrorismo. Sin ese respaldo, el país queda expuesto y pierde el apoyo de potencias como Estados Unidos”, señaló.
Molano también advirtió sobre el impacto diplomático de la medida: “Una salida como socio global sería una señal de desconfianza y aislamiento. Erosiona relaciones bilaterales y multilaterales construidas durante años y afectará negociaciones futuras en temas de defensa”.

Para Rafael Guarín, exviceministro de Defensa, el estatus de socio global de la OTAN representa un reconocimiento internacional que solo ostentan unos pocos países fuera del área euroatlántica. “Esta figura permite desarrollar capacidades con estándares internacionales, cumplir exigencias en derechos humanos y derecho internacional humanitario, y participar en misiones de paz bajo el capítulo VII de la Carta de la ONU”, dijo.
Un excomandante general de las Fuerzas Militares, quien pidió mantener su nombre en reserva, explicó que Colombia ha logrado ingresar a centros de excelencia en temas como lucha contra la corrupción, desminado y respeto a los derechos humanos. “Negar el acceso de nuestras fuerzas al conocimiento y entrenamiento que ofrece la OTAN es dar la espalda al progreso que se ha conseguido en temas que impactan positivamente a la sociedad”, aseguró.
Consecuencias económicas y morales
Según el exministro Molano, una eventual salida de la OTAN también tendría efectos económicos, pues a través de esta cooperación se atraen inversiones en infraestructura crítica de defensa, logística y tecnología. “Abandonar la OTAN es como apagar el radar en medio de una tormenta: es dejar al país ciego y a merced de depredadores globales. Es un paso atrás en seguridad y un salto al vacío geopolítico”, advirtió.
El mismo excomandante militar insistió en que decisiones como esta golpean la moral de las tropas: “Solo se puede proteger la democracia con unas Fuerzas Militares bien preparadas y educadas. Entre menos entrenamiento y educación tengan, más propensas son a violar derechos humanos y afectar la institucionalidad democrática. Las fuerzas menos formadas son las que protagonizan golpes de Estado”, señaló.

¿Hacia otras alianzas?
Guarín advirtió que probablemente el presidente Petro insistirá en formalizar alianzas militares distintas, como las que mantienen países como Irán, Venezuela, Cuba, Nicaragua o Corea del Norte. “No se siente cómodo con las democracias que integran la OTAN. Seguramente sí con regímenes autoritarios”, afirmó.
Para el excomandante de las Fuerzas Militares, este tipo de decisiones no solo afectara a los uniformados sino a todos los colombianos. “Uno de los mayores activos intangibles en tiempos de guerra es la moral de las tropas. Un soldado sin moral ni entrenamiento no es nada. Esta decisión sería un golpe certero a la fuerza institucional del país”.
Molano, por su parte, recordó que pertenecer a la OTAN es formar parte de un foro donde se defienden principios comunes en democracia, seguridad y lucha contra el terrorismo. “No aprovechar ese espacio es perder una oportunidad histórica. Son pocos los países latinoamericanos que han llegado a ese nivel, y Colombia es uno de los más importantes”, concluyó.
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