
¿Cómo funcionaría el tratado de vigilancia naval en el Pacífico entre Estados Unidos, China, México y Colombia?
¿Es viable un tratado regional de vigilancia naval en el Pacífico como respuesta para frenar el tránsito de cocaína hacia Asia y los insumos del fentanilo hacia América? El presidente Gustavo Petro lo propone como una forma de coordinar interceptaciones marítimas, compartir inteligencia y despliegue conjunto. CAMBIO consultó a expertos.
Por: Juan David Cano
Cuando el presidente Gustavo Petro planteó la idea de un tratado regional para vigilar el Pacífico, lo hizo con un objetivo doble: responder a las críticas de Estados Unidos por la supuesta permisividad de Colombia frente al paso de insumos para el fentanilo y al mismo tiempo colocar al país como un actor central en el control de las rutas marítimas que conectan a América con Asia.
Su propuesta, lanzada durante el reciente consejo de ministros, aparece en medio de la tensión con Washington, que recientemente descertificó a Colombia en la lucha contra las drogas, una medida que el mandatario considera injusta y que ha intentado contrarrestar con nuevas ideas de cooperación. “Que nadie diga después que Colombia permite pasos de insumos; fuimos los primeros en advertir y proponer vigilancia conjunta”, dijo el mandatario.
En el Consejo de Ministros, el Presidente @petrogustavo propuso la creación de un tratado regional de vigilancia naval en el Pacífico entre Estados Unidos, China, México y Colombia. Señaló que ese pacto podría prevenir el envío de insumos para fentanilo y cocaína.
— Presidencia Colombia 🇨🇴 (@infopresidencia) September 30, 2025
“Que nadie… pic.twitter.com/okhr20cYdn
Tratado de vigilancia naval en el Pacífico, la propuesta del presidente Petro
El mandatario describió el tratado como una alianza mínima entre cuatro países: Estados Unidos, China, México y Colombia, con la idea de establecer una red de vigilancia marítima que pudiera tener como punto neurálgico Pearl Harbor, en Hawái, por su posición estratégica en el Pacífico. Lo que busca es enfrentar un problema que, según dijo, no viaja en aviones, sino en barcos: la cocaína sale de las costas de América Latina hacia Asia y los insumos químicos viajan en sentido inverso, provenientes principalmente de China y usados para producir fentanilo.
Al invitar a Estados Unidos y China a compartir la responsabilidad de vigilar estas rutas, el jefe de Estado quiere evidenciar que el tráfico de drogas no es un problema exclusivo de los países productores y que los mayores consumidores y los países que proveen insumos deben comprometerse también.
“Uno no lucha contra las cosas, contra la madera, contra las hojas, contra materiales que en sí mismos no tienen la culpa. Uno lucha contra personas, y esas personas se llaman narcotraficantes, y no viven en Colombia. Aquí viven subcapos, pero los capos de capos viven en Estados Unidos, en Miami, en Madrid, en París, en Dubai, y no los cogen, no persiguen sus dineros”, aseguró Petro.

La reciente descertificación de Colombia por parte de Washington alimentó la tensión. Según Petro, esa medida castigó injustamente a Colombia pese a ser el país que ha puesto más muertos en la lucha contra el narcotráfico. La propuesta de un tratado multilateral busca cambiar el tono de esa relación, al pasar de los señalamientos a la acción coordinada.
¿Cómo funcionaría el tratado regional?
En la práctica, un acuerdo de este tipo requeriría coordinar operaciones navales conjuntas en las principales rutas del Pacífico. Sería necesario compartir inteligencia en tiempo real sobre embarcaciones sospechosas, vigilar los puertos con tecnologías modernas —Petro mencionó el uso de sistemas de Inteligencia Artificial similares a los de Shanghái— y establecer protocolos claros para la interdicción de cargamentos ilícitos.
Además, las armadas de los cuatro países tendrían que acordar zonas de patrullaje y procedimientos para actuar incluso en aguas internacionales, respetando la jurisdicción de cada nación, pero con capacidad de respuesta rápida frente a amenazas comunes, lo que supone cambios y ajustes en diversas políticas de los países involucrados.
¿Es viable la propuesta de Petro?
CAMBIO consultó a expertos en relaciones internacionales para preguntarles sobre la viabilidad de la propuesta del mandatario colombiano y la conclusión inicial es que existen varias barreras que impedirían el desarrollo de una estrategia de esta magnitud. El profesor de la Javeriana y la Universidad San Buenaventura, Manuel Camilo González, señala dos factores: la complicada relación bilateral entre Estados Unidos y China, junto a la deteriorada relación de Washington con Bogotá.
“No es viable. Hay dos líneas rojas: primero, Estados Unidos ha tenido muy poca cooperación con Pekín y ha buscado frenar el ascenso de China en esta zona. La cooperación de estas dos grandes potencias partiría de un punto muerto. La segunda, los Estados Unidos y Colombia están en punto de sus relaciones muy bajo. Incluso si se piensa en un despliegue naval en el pacífico, Colombia no tiene la capacidad para complementar a Estados Unidos”, dijo.
Su opinión es compartida por David Fernando Valera, profesor de la Universidad Javeriana y doctor en asuntos internacionales de la Universidad Johns Hopkins, quien añade otro factor que podría impedir el desarrollo de un tratado de la magnitud que solicita el presidente Petro: “La cooperación entre los países en la lucha contra el narcotráfico ya existe por los canales usuales de las fuerzas de policía y defensa de cada país. No es algo desconocido, pero no sé si sea el momento de un tratado. Tardan mucho en aprobarse. Puede no ser una solución inmediata o práctica”, declaró.
Otros retos para implementar la propuesta
Pero incluso si se cumplen las condiciones para que algunos países decidan colaborar junto a Colombia para llegar a algún acuerdo, los expertos aclaran que aún existen algunos problemas para lograr que funcione adecuadamente la estrategia.
“Cada uno de los países tendría que aportar con su fuerza militar y generar aún más acuerdos de cooperación policial para que estas fuerzas de defensa de los países puedan custodiar el pacífico. El tratado tendría el reto de definir cuál es el objetivo. Si es cooperación para el narcotráfico, ya existen varias organizaciones que tienen acuerdos de cooperación. Un nuevo acuerdo es solapar otra organización dentro de un grupo de organizaciones que operan y trabajan en esta parte del mundo”, declaró Manuel Camilo González.
Varela, por su parte, añade que otro aspecto a superar será garantizar la cobertura de la extensa zona que cubre el pacífico. “El océano Pacífico es muy grande y hay muchos otros países que tendrían que involucrarse. Parece muy difícil llegar a ese nivel de negociación que propone el presidente, pero puede avanzar si tiene el respaldo de algunos países clave, como lo sería precisamente Estados Unidos. Pero esa posible alianza con Washington hace más difícil que China se interese. Si no están todos los países alrededor de la cuenca del pacífico haría más difícil lograr una efectividad en la estrategia”, concluyó.
Lea los comentarios



