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Gustavo Petro en la ONU 1
El presidente Gustavo Petro durante su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York
Poder

El discurso del presidente en la ONU, por Julio Londoño Paredes

El exministro de Relaciones Exteriores Julio Londoño analiza para CAMBIO el último discurso de Gustavo Petro como presidente de Colombia ante la Asamblea General de la ONU. Según el excanciller, “desperdició una extraordinaria oportunidad”.

Por: Julio Londoño Paredes

Desde la fundación de la ONU, antes del tercer martes de septiembre de cada año, los despachos presidenciales, las cancillerías y las misiones en New York, trabajan afanosamente en la elaboración del discurso del presidente y dan a los medios de comunicación de sus respectivos países pistas sobre los temas que tratará en su “histórica intervención” el jefe del estado correspondiente.

Aunque hay intervenciones de muchos dignatarios de los 193 países miembros, sólo interesan las de unos pocos, que son “taquilleros” por su personalidad o por las condiciones políticas del momento. Además, como los discursos deben ser traducidos simultáneamente a los seis idiomas oficiales de la organización -inglés, francés, ruso, chino, árabe y español-, por más que un orador utilice giros y dichos, estos no serán apreciados sino por los que hablan el mismo idioma. De las 193 naciones de la ONU, solamente 21 son hispanoparlantes y eso que no asisten todas. Sin duda, Trump es, en este momento, es la superestrella.

De modo que la gran mayoría de los discursos pasan desapercibidos, incluidos los de Petro ya que, aunque él no lo crea, no es taquillero, por más de que se haya puesto guayabera para su intervención en el debate. El discurso de Petro no tuvo nada diferente de las arengas que hace frecuentemente en nuestro país y de los cotidianos mensajes que manda por X, en los que ataca a todo el mundo.

Debió tomar atenta nota nuestro mandatario de que Trump se refirió con palabras amables a un mandatario de la izquierda latinoamericana como Lula da Silva y recordó que se reunirá con él la próxima semana. Seguramente le contaron también que otro colega de la izquierda, el presidente de Chile Gabriel Boric, aprovechó la oportunidad para anunciar la candidatura de su predecesora Michelle Bachelet, como secretaria general de Naciones Unidas.  

Entre tanto Petro, haciendo alarde de la condición de “descertificado” por los Estados Unidos, cosa que a muy pocos les importa, se fue lanza en ristre contra Trump y su administración, y con un lenguaje de la guerra fría defendió su estrategia contra el narcotráfico y apoyó a su colega venezolano.

Presidente Petro en la Asamblea de las Naciones Unidas 2025
Crédito: Juan Cano-Presidencia de la República.

No se trataba de ninguna manera de evitar la crítica a la política norteamericana, incluyendo el despliegue militar en el Caribe y las intenciones de Trump de acabar a toda costa con el régimen venezolano. Tampoco de minimizar los errores de las potencias europeas.
Por ese podio han pasado críticos tremendos como Chávez, que causó risas en el mundo cuando, refiriéndose al presidente Bush, dijo que aún el podio olía a azufre. También Arafat, Fidel Castro, los Ayatolas y Gadafi en los momentos más críticos, cada uno en su estilo. Pero lograron transmitir sus mensajes.

Sin embargo, si lo que buscaba Petro a toda costa era que los Estados Unidos, con sus declaraciones previas y su discurso, adoptaran acciones personalizadas contra él para tomarlas como bandera electoral, de pronto lo logra. 

Sin embargo, en todo caso, desperdició la extraordinaria oportunidad de su última intervención en Naciones Unidas para proyectarse como un verdadero estadista y sagaz visionario, que es lo que ha pretendido ser, sin resultados, desde hace tiempo.

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