
¿Está Colombia “a las puertas del infierno” institucional y financiero? ‘The Economist’ entregó su conclusión
La revista británica sostiene que Colombia enfrenta un deterioro en seguridad y una economía en tensión. Señala que el Gobierno de Gustavo Petro no logra contener la violencia ni consolidar sus reformas, mientras crece la incertidumbre política y social. Esto es lo que afirma la publicación.
En un artículo titulado ‘¿Está Colombia a las puertas del infierno?’, The Economist cuestionó la situación que atraviesa el país. En el texto, la revista se planteó la pregunta de quién tiene la razón en medio del ambiente polarizado: ¿la precandidata presidencial Vicky Dávila, que asegura que Colombia está “a las puertas del infierno”, o el precandidato Gustavo Bolívar, que afirma que “los últimos seis meses han sido fabulosos para la economía colombiana”?
Los logros que destacó The Economist, pero que ‘no son de Petro’
Para contrastar estas visiones, la publicación británica recogió tanto los avances como los problemas recientes. Entre los logros, destacó un crecimiento económico proyectado del 2,4 por ciento en 2025, una tasa de desempleo de 8,8 por ciento en julio, la más baja para ese mes en casi 25 años, un mercado bursátil que subió 54 por ciento en un año y una inflación que se redujo a la mitad desde 2022. Además, señala el auge del turismo: siete millones de visitantes en 2024, dos millones más que en 2022.
Sin embargo, y pese a que las cifras son positivas, la revista advierte que “Petro no puede atribuirse mucho mérito”, pues buena parte de los resultados responden a dinámicas externas. El semanario alerta de problemas estructurales: 60 por ciento de la fuerza laboral en la informalidad, inversión extranjera en retroceso y una prohibición de nuevas exploraciones de petróleo y gas que “está desalentando a los inversores extranjeros”.

Los mayores riesgos para el país
El mayor peligro, según The Economist, está en las cuentas fiscales: “El déficit fiscal alcanzará aproximadamente el siete por ciento del PIB este año, elevando la deuda pública a un récord superior al 60 por ciento”. Además, recordó que el Gobierno suspendió el límite legal al gasto por tres años sin justificación, lo que compromete la sostenibilidad futura.
En seguridad, la revista subraya que la política de Paz Total ha fracasado: “Los grupos armados en Colombia cuentan ahora con unos 22.000 miembros, un aumento del 45 por ciento desde que Petro asumió el cargo”. También destaca que los desplazados aumentaron en 230.000 personas, que hay presencia de actores ilegales en más de la mitad de los municipios y que la extorsión subió 50 por ciento y los secuestros 75 por ciento entre 2021 y 2024.
La violencia también encendió alarmas con base en tres hechos: el asesinato en junio del precandidato Miguel Uribe, un ‘carro bomba’ en Cali y el derribo de un helicóptero policial que dejaron 20 muertos y más de 70 heridos. A ello se suman decenas de secuestros de soldados en zonas cocaleras. La tasa de homicidios, con 25 por cada 100.000 habitantes, es la más alta de Suramérica, después de Ecuador.
En el plano institucional, The Economist advierte que Petro ha puesto bajo presión a las cortes, al Congreso y al Banco de la República. También afirma que el presidente “nombra un nuevo ministro cada 20 días, en promedio” y que incluso ha alentado la posibilidad de convocar una asamblea constituyente sin el aval del Senado.

La conclusión de The Economist
El semanario concluye que Colombia “no está al borde del abismo”, pero que el próximo presidente tendrá que enfrentar una herencia compleja: un millón de emigrantes en tres años, un déficit récord, violencia creciente y un Estado debilitado.
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