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Antonio Ledezma, opositor venezolano.
Antonio Ledezma, opositor venezolano. Foto: Antonio Ledezma.

El comienzo del final. Por Antonio Ledezma

En columna de opinión para CAMBIO, el opositor y exalcalde de Caracas, Antonio Ledezma, quien fue detenido irregularmente por la dictadura chavista en 2015 hasta que logró escaparse en 2017, dice que la situación en Venezuela ya no puede ser ignorada más y que ya está en marcha el final de la represión.

Por: Antonio Ledezma

Durante años, la palabra soberanía ha sido utilizada como escudo retórico por gobiernos que no la ejercen para proteger a sus pueblos, sino para garantizar la impunidad de quienes concentran el poder y lo usan contra la sociedad. En Venezuela, ese concepto fue vaciado de sentido hasta convertirse en coartada: se invoca mientras se destruyen instituciones, se empobrece a millones y se persigue a quienes disienten.

El poder que hoy encabeza Nicolás Maduro se ampara en esa soberanía deformada para bloquear cualquier reclamo legítimo de cambio, justicia y dignidad. Lo hace mientras el país se desangra, mientras la represión se normaliza y mientras se cometen crímenes que ya no pueden ocultarse ante la comunidad internacional.

Estos no son juicios retóricos. Son hechos documentados. Así consta en los expedientes introducidos ante la Corte Penal Internacional y en los informes de organismos multilaterales que han descrito con precisión un entramado de violaciones sistemáticas a los derechos humanos. Venezuela no enfrenta una crisis abstracta: enfrenta las consecuencias de un poder que convirtió al Estado en botín.

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