Las sombras del registrador
12 Febrero 2022

Las sombras del registrador

Alexánder Vega, registrador nacional del Estado Civil.

Crédito: Colprensa

Su vertiginoso ascenso en la vida pública y las anécdotas de quienes lo conocen del Consejo Nacional Electoral, dan cuenta de que Alexander Vega, el registrador nacional, tiene viejas deudas de su pasado. Su mención en los audios de Oscar Iván Zuluaga lo tienen otra vez en el centro de la polémica. Este es su perfil.

Por: Alfredo Molano Jimeno

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Por cuenta de los audios que el político uribista Daniel García Arizabaleta le entregó a la Fiscalía en los que el excandidato presidencial Oscar Iván Zuluaga reconoce que tiene conocimiento de la entrada de dinero de Odebrecht a su campaña, el nombre del registrador Alexander Vega vuelve a estar en el centro de la polémica. Según Zuluaga, se reunió en su momento con Vega, quien era magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE), y este le dijo: "Hombre, mire, yo creo que esto aquí hay que sacarlo en tablas, porque si no, esto se forma una crisis institucional para el país ni la berraca". La investigación a la campaña de Zuluaga terminó archivada. Revivimos este perfil escrito por Alfredo Molano Jimeno sobre las sombras en la carrera de Alexander Vega Rocha.

El registrador Alexander Vega Rocha es un hombre de apenas 42 años pero que parece que se las sabe todas. Recién se había graduado de la Universidad Libre como abogado, en 2004, cuando logró el apoyo del alcalde de Chía Fernando Sánchez para ser personero del municipio. A partir de ese momento y hasta hoy, el ascenso de Vega en la escala del poder ha sido meteórico. Con una característica, su hoja de vida cabe en un párrafo: de personero pasó a contratista del Distrito, de ahí a litigante en asuntos electorales, para después hacerse magistrado del Consejo Nacional Electoral (CNE) y, finalmente, se convirtió en registrador nacional del Estado Civil. De ahí que muchos se pregunten cómo un joven oriundo de Miraflores, Guaviare, logró tanto en tan poco tiempo. La respuesta, tras consultar a una decena de fuentes que lo conocen en lo personal y lo profesional, es unívoca: tiene grandes habilidades como relacionista público, es un mago del lobby y un negociante avezado que pavimentó su elección con compromisos de índoles política y judicial.

A un mes exacto de las elecciones a Cámara y Senado, son muchos los políticos que le conocen secretos, pero ninguno está dispuesto a poner en riesgo su candidatura al revelar lo que le conoce a Vega Rocha, pues lo consideran un “hombre venal”, “capaz de cobrar venganzas personales a quienes lo dejen al descubierto”. El único que lo ha hecho es el hoy candidato al Senado por el Centro Democrático Andrés Guerra, quien en medio de la carrera por la Registraduría denunció que Vega había sido parte, junto con el exmagistrado Marco Emilio Hincapié, de una operación de extorsión en la que le pidieron 1.200 millones de pesos para salvarle la curul al Senado en 2010. La denuncia hecha por Guerra Hoyos, en ese momento aspirante a la Gobernación de Antioquia, sonó mucho pero tuvo poca trascendencia, pues al final Vega celebró su elección como registrador en parranda vallenata con Silvestre Dangond.

Álex es un hombre astuto. Se propuso ser registrador desde 2018 y se metió al bolsillo a la presidenta de la Corte Constitucional y a la del CNE con invitaciones a viajes al exterior, serenatas, obsequios, comidas, y detalles de cumpleaños.

“De sus prácticas indelicadas y negocios se habla bastante pero nunca ha salido de los corrillos, por lo que yo de eso no le puedo hablar. De lo que sí puedo dar fe es de que fue un lobista inigualable en la elección como registrador. El tipo hizo una campaña de año y medio, en la que logró ganarse el cariño y el apoyo de políticos y magistrados. Álex es un hombre astuto. Se propuso ser registrador desde 2018 y se metió al bolsillo a la presidenta de la Corte Constitucional y a la del CNE con invitaciones a viajes al exterior, serenatas, obsequios, comidas, y detalles de cumpleaños. Incluso hizo una campaña tan costosa, que hay un cuento famoso de que les regaló a algunos políticos, entre ellos el expresidente César Gaviria, una estatua china de un metro y medio. Lo sé porque una persona a la que le contó vio la estatua en la casa del expresidente”, narró uno de los candidatos a registrador que compitió con Vega. Cambio se comunicó con el expresidente Gaviria, quien confirmó que recibió de Vega la reproducción de un guerrero de terracota, pero atenuó su costo diciendo que “no tiene mayor valor comercial”.

César Gaviria
El expresidente César Gaviria confirmó a la revista Cambio que Alexánder Vega le regaló una réplica de una estatua de  guerrero de terracota en tamaño original. Crédito: Colprensa.

Otro de los aspirantes al cargo de registrador comentó una serie de intimidades de lo que fue el pulso con Vega. “Fue un proceso de elección pasado por chismes y una guerra de desprestigio entre Vega y Carlos Camargo. Por eso, mucho de lo ocurrido llegaba en forma de murmullo. Dijeron, por ejemplo, que Vega fue quien estuvo detrás de la reforma previa que se hizo al sistema de elección al cargo, la cual le dio más valor a la entrevista y le quitó puntos a la acreditación de trayectoria profesional. Una jugada que dejó en manos de los presidentes de las Cortes la decisión sobre quién debía ser el registrador”, explicó la fuente. Para ese momento, la decisión estaba en manos de Gloria Stella Ortiz, de la Corte Constitucional; Álvaro García, de la Corte Suprema de Justicia, y Lucy Jeannette Bermúdez, del Consejo de Estado. “Vega ya se había echado al bolsillo a Lucy con atenciones y viajes; también contaba con el voto de la doctora Gloria, pues una persona muy cercana era socia de Vega en un negocio. Solo le faltaba el apoyo del presidente de la Corte Suprema de Justicia y, según me enteré no hace mucho, fue el expresidente Santos quien le pidió a García, durante un encuentro en España en el que coincidieron, que apoyara a Vega, a quien Santos le había quedado debiendo la empantanada que le pegó a la investigación de Odebrecht en el CNE”, detalló.

El paso por el Consejo Nacional Electoral

En su paso por el CNE, Alexander Vega fue, además de presidente, investigador del proceso que se le abrió a la campaña del expresidente Juan Manuel Santos por la supuesta financiación ilegal por parte de la multinacional brasileña. La designación de Vega como magistrado investigador en su momento levantó un tierrero puesto que el magistrado había llegado al tribunal electoral con carné de La U y mediante el apoyo de los congresistas de la llamada bancada costeña. Así lo contó una persona del Partido de la U: “Su llegada al CNE fue una maniobra cuando menos curiosa. El secretario del partido no quiso postular a Vega porque le parecía un tipo maluco, entonces Álex puso una tutela que obligó al partido a que lo incluyera en la plancha de elección, y obviamente quedó porque contaba con el apoyo de los Ñoños dentro del partido. Era amigo de Musa y de Bernardo Elías, pero además contaba con todo el apoyo de la bancada costeña, incluida la bendición de los Char, de Eduardo Pulgar y de Sandra Villadiego, en quienes se refugió cuando los "ñoños cayeron en desgracia”, relató a CAMBIO un militante del Partido de la U que prefiere mantener su nombre en reserva para no afectar su candidatura al Congreso.

Ñono Elías y Musa Besaile
Vega llegó al CNE apoyado por la bancada costeña, y en especial por su amistad con Bernardo ‘el Ñoño’ Elías y Musa Besaile. Crédito: Colprensa.

Personas cercanas al expresidente Juan Manuel Santos rechazaron estas versiones y explicaron que nunca apoyó a Alexander Vega, quien fue elegido cuando ya había dejado la Casa de Nariño. También negaron la versión de que hubiera intercedido en favor de Vega con el magistrado García, con quien, según dijeron, nunca coincidió en España. Y finalmente, también desdijeron de la tesis de que le debía favores a Vega en el proceso de Odebrecht, ya que éste fue archivado cuando el hoy Registrador ya no estaba en el CNE.

En su paso por el CNE, Vega dejó malas impresiones. Una persona que también fue magistrado durante el mismo período comentó: “En 2014 y 2018 fuimos compañeros en el CNE. Compartíamos circunstancialmente en un bloque en favor del proceso de paz. Es una persona sagaz. Con muchísimas conexiones que ha logrado a punta de lagartearías, de ser un tramitador de temas. Todos los políticos que necesitaban algún favor o cruce, sin distingo de partido, iban a la oficina de Alexander Vega. Se ganó la confianza del presidente Santos y de Alfonso Prada. En el tiempo de Odebrecht se convirtió en una especie de correveidile de lo que hablaba con Otto Bula. Incluso, de esas conversaciones se rumoraba que era una charla entre amigos y por eso las grabaciones nunca se conocieron. Están desaparecidas. Vega era amigo de Dilian Francisca, de los Char, amiguísimo del Ñoño y de los Besaile. Es un hombre muy hábil haciendo relaciones y tenía mucha cercanía con algunos magistrados del Consejo de Estado, principalmente de la sección quinta, como Lucy Jeannette Bermúdez, quien fue la magistrada ponente que le salvó la elección cuando Pablo Bustos la demandó, y además fue ella quien le hizo la campaña de elección a la Registraduría. Por eso, no es nada raro lo que se viene diciendo de que ahora Vega le va a pagar el favor a Lucy promoviéndola como contralora”.

Todos los caminos conducen a España

Todo lo que rodea a Vega tiene tufo de rumor y chisme. Cambio contactó a tres personas que fueron magistrados en el mismo período que Vega en el CNE y todos coinciden en afirmar que sobre Vega se hablaban muchas cosas asociadas a manejos indelicados, y principalmente que les ponía altas tarifas a sus favores. “Dicen que cada vez que se jugaba a fondo en alguna causa era porque alguien le estaban pagando”, anota uno. “Vega se enriqueció en el CNE. Había rumores de que recibía paquetes. Y el tipo tiene no un apartamento sino un edificio en el barrio Rosales, sobre la circunvalar”, dice otro. “Utilizó la presidencia del CNE para abrirse camino a la Registraduría. Desde allí mantuvo a un sector de la justicia en comisiones internacionales y tenía un intercambio muy cercano con personas en España. Siempre utilizaba sus cupos de observadores internacionales para traer delegados españoles. Allá tenía a su familia y muchos de sus hilos conducen a España”, agrega el tercer exmagistrado.

"Dicen que cada vez que se jugaba a fondo en alguna causa era porque alguien le estaban pagando”, anota uno. “Vega se enriqueció en el CNE. Había rumores de que recibía paquetes. Y el tipo tiene no un apartamento sino un edificio en el barrio Rosales, sobre la circunvalar”.

Un alto exfuncionario del Estado que, según él mismo dice, ha padecido a Vega en las últimas décadas, lo define como un personaje siniestro, corrupto y de grandes habilidades para el delito. “Su amistad profunda y su complicidad con Lucy Jeannette son aberrantes. Ella lo ha impulsado sin ninguna responsabilidad, y una vez, delante del presidente Duque y de Edgardo Maya le pedí a la magistrada responsabilidad con esa nominación, pero no le importó. No es que Alexander Vega pueda hacer un fraude electoral, es que lo va a hacer. Maneja contratistas, favores políticos y judiciales. Sus sombras son más grandes que su presencia, es un gran manipulador que tiene una historia negra en España, es amigo de los de Indra hace mucho tiempo. El personaje clave ahí es el magistrado del Partido Popular Enrique Arnaldo, cuya conexión con Vega es la Sergio Arboleda, que lo traía reiteradamente a Colombia a dar clases. De España también escuché la historia de que se había comprado una casa en el Viso, el sector residencial más selecto de Madrid, donde tenía viviendo a su familia a cuerpo de rey” sostuvo la fuente.

A todas las fuentes consultadas les llama la atención el patrimonio personal de Vega Rocha y hay quienes aseguran que el poder económico detrás del registrador es su tío Heraclio Vega Goyeneche. Un exgobernador de Vaupés y exgerente de La Nueve Millonaria vinculado judicialmente a distintos procesos por peculado, falsedad ideológica en documento público y contratación administrativa ilícita siendo funcionario público, y por el desfalco de la popular lotería entre los años 1995 y 1997. “Ese tipo (Vega) no aguanta una investigación de enriquecimiento ilícito. Una vez, en el viaje a las elecciones de Estados Unidos en las que ganó Trump, íbamos un grupo grande de invitados internacionales y fuimos a comer a un restaurante muy elegante. Allá Vega se encontró con Heraclio, quien al final pagó la cuenta de toda la mesa”, narró una persona que iba en la delegación colombiana de observadores electorales.

Y es que no son pocas las acusaciones que hacen de Vega en relación con sus manejos de dinero; todos aseguran que hace “favores pagados” y cada uno de los entrevistados por Cambio narra un episodio distinto. “Él, junto a Lucy Jeannette, hizo todo lo que estuvo en sus manos por impedir la destitución del alcalde de Cartagena Quinto Guerra. Ellos dos siempre han actuado en llave y de manera indelicada”, sentencia una persona que estuvo en ese proceso desde la Procuraduría.

La exmagistrada del Consejo de Estado Lucy Jeannette Bermúdez, hoy candidata a la Contraloría, negó las acusaciones que la relacionan con Alexander Vega. Asegura que lo conoció siendo magistrado del CNE, que nunca recibió invitación alguna de parte del hoy registrador; reconoce que fue ponente de la demanda que dejó en firme la elección de Vega como magistrado, pero apuntó que la decisión fue tomada por la sala y no por ella. “Eso no tiene nada de extraño. Se dio la situación por el reparto de la sección quinta. Siempre trabajé para que los procedimientos fueran transparentes y verificables por cualquier persona”, señaló Bermúdez, quien además defendió que Vega acreditó la experiencia.

Negó la supuesta amistad con Vega y dijo: “Hoy en día tengo mayor cercanía. No puedo decir amistad, porque nos hemos relacionado es por el código electoral en el cual tengo interés en que salga. Después de ser registrador me he reunido con él dos o tres veces”, explicó. Sobre la situación con el destituido alcalde de Cartagena Quinto Guerra, dijo que su posición fue y es que no tenía impedimentos para inscribirse como candidato y que coincidió con la posición del CNE, pero que no sabe qué opinión tuvo de esto Vega.

En términos generales, la exmagistrada rechazó las acusaciones que le hacen en este artículo, negó tener una relación personal con el registrador y reafirmó su intención de ser elegida contralora. A la pregunta sobre si Vega está haciendo campaña para que la elijan dijo: “Que yo sepa no está en eso, y mucho le agradecería que no lo haga. Tengo la aspiración y estoy adelantando todo para el concurso. Tengo la hoja de vida que respalda mi trabajo y no quiero involucrarme en campañas turbulentas. Estoy estudiando para el concurso y luego tendré que hacer mi campaña con los congresistas”.

 

"Que yo sepa no está en eso, y mucho le agradecería que no lo haga. Tengo la aspiración y estoy adelantando todo para el concurso." Lucy Jeannette Bermúdez

Otro de los cuentos que rondan su elección como registrador es que Vega conocía las preguntas del examen de conocimientos, en el que tuvo el puesto más alto (44 de 50 puntos), seguido por dos de sus hombres de confianza: Virgilio Almanza (42) y José Darío Castro Uribe (42). “A mí no me sorprendió que a Vega le fuera tan bien en el examen de conocimientos, pero lo de Virgilio y del otro muchacho sí me despertó sospechas porque eran sus amigos y creo que ellos utilizaron la técnica del ciclismo: mantener a Vega a la cabeza protegido por sus gregarios”, explica otro candidato a la Registraduría que también fue magistrado del CNE y que pidió no sólo no ser identificado, sino librarlo de esta conversación sobre Alexander Vega. Virgilio hoy es magistrado del CNE y Castro Uribe es el gerente de Talento Humano de la Registraduría.

Fachada Registraduría
Alexander Vega Rocha salió elegido registrador en 2019 con el respaldo de los presidentes de las tres cortes. Crédito: Colprensa.

Tampoco son buenas las cosas que se dicen de su función como registrador. Un exfuncionario de la entidad, quien estuvo por más de una década en la Registraduría, sostiene que Vega llegó a pedir toda la nómina para pagar favores a políticos y magistrados. Que es un jefe maltratador y autoritario y que tiene muchos indicios de corrupción dentro de la entidad, incluido un ofrecimiento que le hicieron al exfuncionario para que consiguiera a un amigo que le firmara un contrato de prestación de servicios y que él se quedara con el sueldo. “Llegó a pedir todos los contratos, sacaron a todos los viejos que eran de carrera. Tiene más de 100 personas en prensa. Nadie se mete con él porque reina con la ley del pavor. Empezó a meter gente de medios, del Congreso, políticos. Él sacó a los delegados y registradores y metió a periodistas. Pasaba por encima del manual de funciones. Es prepotente y oscuro. Amarra a quienes le pueden hacer daño con contratos a sus esposas, hermanos o familiares. Tenía tantos compromisos, que convirtió la Registraduría en un espacio invivible”, confiesa el exfuncionario de la Registraduría.

Un caso que lo tiene demandado ante la Fiscalía y la Procuraduría es el de Óscar Maya, quien fue registrador delegado por más de una década. Era funcionario de carrera nombrado por examen de méritos, condiciones que le impuso una sentencia de la Corte Constitucional a la Registraduría en 2003 para blindarla de los intereses políticos. Moya le ha dado la pelea a Vega en los tribunales y en el pulso le ha sacado alguna información relevante, como que ha despedido a 398 funcionarios, pues Vega se niega a hacer concurso de méritos y dictó una resolución que le permite a él mismo nombrar todos los cargos de los niveles nacional y regional, desde los delegados hasta los operarios de las registradurías municipales. Situaciones que hablan de sus métodos de gerencia y liderazgo, pero que no son los únicos cuestionamientos que tiene Vega como registrador. Desde el aspecto técnico ha sido cuestionado por los contratos de los operadores que van a realizar las elecciones.

Iván Duque
 El presidente Iván Duque ha condecorado dos veces al registrador como funcionario del año. Crédito:  Registraduría Nacional del Estado Civil.

Los contratos con Indra, la multinacional española que tiene a cargo el software de escrutinio, costaron cerca de 27.000 millones y se entregaron de forma directa. Los sistemas del proceso electoral, en que se contrató a la Unión Temporal Disproel, costaron 1,2 billones de pesos y se entregaron bajo el argumento de la emergencia nacional, que impide hacerle seguimiento al contrato. Y el software de auditoría se entregó a JAHV MCGregor S.A.S por un valor de 10.480 millones de pesos. Sobre toda esta contratación ha encendido las alarmas el exmagistrado Armando Novoa, quien asegura que no brinda garantías electorales. “Veo mucha improvisación, por ejemplo, en el episodio de la inscripción digital de cédulas. Eso fue un fiasco. Veo un boquete muy grande en el censo electoral. Se ufana del software, pero lo que ha hecho son unas contrataciones muy rápidas que no van a dar tiempo para hacer pruebas y para calibrar esos aparatos. No digo que va a hacer un gran fraude electoral porque su estilo es favorecer al mejor postor, pero tampoco veo transparencia en esto”, concluye Novoa, quien cierra este largo inventario de dudas que genera Alexander Vega como árbitro de la democracia colombiana. Un hombre cuya vida pública está construida sobre chismes y sombras, más que sobre méritos y reconocimientos, salvo el de mejor funcionario del Gobierno que el presidente Duque le dio en dos ocasiones. Cambio intentó obtener una respuesta de Vega a los cuestionamientos que le hacen, pero no obtuvo respuesta.

*Este texto fue editado con posterioridad a su publicación porque llegó nueva información, relevante para el editor.

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