Ir al contenido principal
Tecnología

Colombia, primer país latinoamericano que se atrevió a cobrarle impuestos a las 'big tech'

No hay nada de “comunista” en cobrarles impuestos a las compañías tecnológicas. Hasta Donald Trump estuvo de acuerdo en ello, cuando firmó el pacto con la Ocde que impondrá tributos en cada país a las empresas de la economía digital.

streaming-dian_0.jpg

Por Álvaro Montes
La noticia es gorda: Colombia es el primer país de Latinoamérica que da el valiente paso de cobrar impuestos a las tecnológicas. Desde hace algunos años, y en medio de tensos debates internacionales, Europa y algunos países asiáticos comenzaron a solucionar de manera directa el viejo problema que vino con la economía digital, que por su naturaleza de operar en remoto sobre redes de internet, permitía a una "big tech" el milagro de hacer negocios en todo el planeta sin pagar impuestos en cada país. La Ocde encaró el tema y en 2019 logró un acuerdo con el G20 para poner fin a esta injusticia.
Trasladar a cada Estado lo que le corresponde del tributo que las tecnológicas transnacionales deberían pagar por sus descomunales ingresos es tan legítimo como cobrar impuestos por cualquier otra actividad económica. Ningún pensador neoliberal logró demostrar que las tecnológicas tengan derecho a excluirse de tributar solo porque establecen su residencia fiscal en un paraíso como Las Bahamas o Islandia, que es donde Google, Microsoft, Facebook y otras tienen su sede "oficial", y en donde pagan impuestos pírricos. Por hacer eso a Shakira la quieren meter a la cárcel en España, pero las "big tech" han operado bajo esa fórmula por décadas.
La reforma tributaria que acaba de aprobarse pone a Colombia en el bando de las naciones que no temen cobrarles a Google y Facebook algún tributo por el billón de pesos en promedio anual que obtienen de sus operaciones comerciales en nuestro país, y por el cual no han entregado jamás un solo peso a la Dian.

Trasladar a cada Estado lo que le corresponde del tributo que las tecnológicas transnacionales deberían pagar por sus descomunales ingresos es tan legítimo como cobrar impuestos por cualquier otra actividad económica. Ningún pensador neoliberal logró demostrar que las tecnológicas tengan derecho a excluirse de tributar solo porque establecen su residencia fiscal en un paraíso como Las Bahamas o Islandia.

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.

Suscribirme
Finalización del artículo

Lea los comentarios

Artículo exclusivo para suscriptores

Suscriptores

Compartir en redes sociales