18 Noviembre 2022

La guerra entre disidencias en la frontera con Ecuador

Crédito: Colprensa

El frente Oliver Sinisterra, que obedece a Iván Márquez, y la columna Urías Rondón, que obedece a alias Mordisco, se disputan palmo a palmo el control del narcotráfico con ayuda de los carteles mexicanos en el suroccidente de Colombia. En el conflicto ya han caído varios miembros del Ejército ecuatoriano.

Por: Javier Patiño C.

En los últimos meses, en la frontera entre Colombia y Ecuador se viene librando una guerra entre guerrillas por el control del narcotráfico que tiene a las autoridades de ambos países en alerta máxima. 

Se trata del enfrentamiento que sostienen dos antiguos grupos de las Farc que no se acogieron al proceso de paz: la columna Oliver Sinisterra, que pertenece a la denominada Segunda Marquetalia y sigue las órdenes de Iván Márquez; y la columna Urías Rondón, que pertenece a las llamadas disidencias de las Farc y sigue las órdenes de Iván Mordisco.  

Desde la firma del Acuerdo de Paz con las Farc, en 2016, la frontera con Ecuador cayó bajo el dominio del frente Oliver Sinisterra, dirigido en ese entonces por Walther Arízala, alias Guacho, quien sería dado de baja en diciembre de 2018.

Guacho y sus hombres fueron los perpetradores del secuestro y posterior asesinato de Paúl Rivas, Efraín Segarra y Javier Ortega, integrantes del equipo periodístico del diario El Comercio, de Ecuador, en marzo de 2018. Muerto Guacho, el poder quedó en manos de Carlos Arturo Landázuri Cortés, alias Fabián o el Gringo, a quien las autoridades buscan por ser el principal reclutador de menores en ambos lados de la frontera y por ser el autor intelectual de varias masacres relacionadas con el control del narcotráfico en la región.

Durante mucho tiempo, nada se movió por los 92 kilómetros que conforman la frontera entre Ecuador y Colombia sin la autorización de la Oliver Sinisterra, que dominó a su antojo el negocio entre el municipio de Llorente, en el departamento de Nariño, y la población de San Lorenzo, en la provincia de Esmeraldas, Ecuador.

Sin embargo, en los últimos meses la Oliver Sinisterra ha sufrido la arremetida de un enemigo inesperado: la columna Urías Rondón, de las disidencias de Iván Mordisco, que tiene muchos deseos de adueñarse del narcotráfico en la frontera. La organización ilegal tiene como cabecilla a Luis Carlos Pinilla Cortés, alias Oscar o Barreto, y controla los municipios de Leiva, Policarpa y Cumbitara en Nariño. 

Según han podido establecer las autoridades, la columna Urías Rondón le ha declarado la guerra a muerte a los integrantes de Oliver Sinisterra por los cultivos de coca, los laboratorios de cocaína y las rutas del narcotráfico.

Los terceros en discordia son los carteles mexicanos. La Oliver Sinisterra cuenta como principal socio al cartel de Sinaloa, dueño de varios laboratorios clandestinos. La Urías Rendón tiene de su lado al cartel mexicano Jalisco Nueva Generación, que le disputa el negocio a la organización de Sinaloa.

No es solo una guerra entre organizaciones guerrilleras colombianas, sino también el traslado de la confrontación entre carteles mexicanos a la frontera entre Colombia y Ecuador.

 

 

Fernando Cañón, analista político y experto en temas de seguridad, asegura que lo preocupante del asunto es que no es solo una guerra entre organizaciones guerrilleras colombianas, sino también el traslado de la confrontación entre carteles mexicanos a la frontera entre Colombia y Ecuador.

Aunque en los últimos dos meses ambas organizaciones disidentes de las Farc han dado a conocer su intención de acogerse al proyecto de paz total del presidente Gustavo Petro, la confrontación entre ellas, en la que han empezado a intervenir los carteles mexicanos y en la que han resultado muertos más de 50 integrantes de lado y lado en las últimas semanas, hace pensar que la paz total no será para nada sencilla.

guerrilla

Por dónde se mueve el negocio

El negocio en la frontera está disparado. Los principales corredores son los ríos Mataje y Mira, que son utilizados para el transporte de cocaína, municiones y víveres para los grupos ilegales. Según información de inteligencia, en las lanchas los narcotraficantes puede trasladar hasta 800 kilos de cocaína –cuatro veces por semana–, droga que posteriormente es cargada en embarcaciones go fast que cubren la ruta por alta mar.

Según ha podido documentar David González, historiador y analista político, las poblaciones de ambos lados del río hacen parte de una compleja red ilegal. En Ecuador, específicamente en Mataje Nuevo, guardan el armamento en caletas. Los laboratorios para el procesamiento de la hoja de coca se ubicaban en Campanita, aproximadamente a 8 kilómetros río arriba. También se han detectado varias viviendas en San Lorenzo que sirven para el abastecimiento de combustibles e insumos de procesamiento de cocaína. 

La zona rural del municipio de Puerto Rico, en Colombia, es el punto en el que se reúnen los guerrilleros con los carteles mexicanos y también donde esconden armas y explosivos.

Del lado ecuatoriano no han sido detectados cultivos de coca. En cambio, en el lado colombiano hay más de 24.000 hectáreas cultivadas, lo que representa el 13 por ciento del total nacional.

militares

Coalición militar

La confrontación entre grupos ilegales en la frontera ha llevado a una alianza entre las Fuerzas Armadas de Colombia y Ecuador, en un intento por cortar la cadena del narcotráfico y evitar el fuego cruzado entre las organizaciones. 

Cerca de 1.700 integrantes del Ejército ecuatoriano se han unido a las tareas que realizan más de 2.000 uniformados colombianos, para trabajar como una sola unidad en el control de los pasos ilegales en medio de la selva. De hecho, durante los operativos se han presentado varios combates, como el ocurrido a finales del mes de octubre, en zona rural de Mataje viejo, en el que murieron cuatro soldados ecuatorianos cuando se toparon con un arsenal de armas y explosivos de la Oliver Sinisterra.

“Las cifras de violencia muestran la importancia que tiene para estos grupos el control de la zona. Durante los primeros diez meses del año 2021 ocurrieron 23 muertes violentas, que aumentaron, en estos mismos meses de 2022, a 62, en su mayoría por casos de sicariato”, le dijo a CAMBIO un alto oficial colombiano. 

Se han incrementado las operaciones de control, por medio de patrullaje de ríos, vuelos constantes de drones y helicópteros y, sobre todo, la búsqueda y captura de los cabecillas y colaboradores de las organizaciones. 

La información de inteligencia arroja un posible incremento de la producción y el tráfico de cocaína desde Colombia hacia Ecuador. De manera que también se han incrementado las operaciones de control, por medio de patrullaje de ríos, vuelos constantes de drones y helicópteros y, sobre todo, la búsqueda y captura de los cabecillas y colaboradores de las organizaciones. 

Un día antes de su posesión, el presidente Gustavo Petro se reunió con su homólogo ecuatoriano Guillermo Lasso para garantizar el apoyo del país vecino en las labores de inteligencia y operación militar. Se espera que en el próximo encuentro, durante la cumbre de la Alianza por el Pacífico, que se llevará a cabo el próximo viernes 25 de noviembre en Oaxaca, México, los dos mandatarios revisen nuevamente la estrategia en la lucha binacional contra las drogas.