27 Julio 2022

Según la Cruz Roja, en el primer semestre de 2022 la violencia no dio tregua

Lorenzo Caraffi, Jefe delegación CICR Colombia

Crédito: Colprensa

El número de víctimas por explosivos se incrementó un 43 por ciento con respecto al año pasado, así como creció el desplazamiento y el confinamiento forzado. La Cruz Roja advierte que en Colombia aún subsisten seis conflictos armados.

Por: Redacción Cambio

El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) denunció que en el país subsisten seis conflictos armados que han afectado a los departamentos de Cauca, Antioquia, Arauca, Norte de Santander y Meta.

“Entre enero y junio registramos 377 casos de personas víctimas de artefactos explosivos, lo que muestra un incremento del 43 por ciento comparado con el mismo periodo de 2021", dijo Lorenzo Caraffi, jefe de la delegación del CICR en Colombia. Las víctimas están discriminadas en 199 civiles (entre ellos 40 menores de edad), 166 integrantes de la fuerza pública y 12 delincuentes.

La violencia, según los datos recolectados, ocasionó el desplazamiento de muchas comunidades, así como el confinamiento obligado de otras, que no podían ni siquiera salir de sus casas a buscar el sustento diario.

ataque
Civiles  fueron víctimas de ataques armados

“ Entre enero y junio de 2022, 70.000 personas fueron desplazadas y 19.000 permanecieron confinadas por la intensificación de las acciones armadas y la presencia de artefactos explosivos en los departamentos de Nariño, Chocó, Valle del Cauca y Risaralda”, afirmó Caraffi.

El informe muestra un panorama de la desaparición de personas entre enero y junio de 2022 con 61 nuevos casos, relacionados con los conflictos armados y la violencia.

 

Los hechos se reportaron en 14 departamentos. El 72 por ciento sucedieron en Arauca, Norte de Santander, Chocó, Cauca, Nariño y Antioquia.

“Durante este periodo fueron asesinados tres pacientes y dos profesionales de la salud. Además, se registraron combates y la presencia de artefactos explosivos en proximidad a las instalaciones sanitarias, lo que afectó seriamente el funcionamiento de los servicios de salud en departamentos como Arauca, Cauca y Norte de Santander”, agregó Caraffi.

El jefe de la delegación en Colombia recalcó que estas cifras muestran la difícil realidad que afrontan las comunidades en distintos territorios, y aun así no alcanzan a reflejar el temor, la zozobra y la desesperanza que producen los conflictos armados y la violencia en Colombia.

“Por eso invitamos a los nuevos legisladores y al próximo Gobierno nacional a que escuchen la voz de las comunidades afectadas, entender sus problemáticas y encontrar soluciones pragmáticas para aliviar su sufrimiento  y para que puedan vivir con dignidad”, concluyó el delegado.