26 Julio 2022

De regreso a los tiempos de Pablo Escobar: entre 5 y 20 millones de pesos ofrece el Clan del Golfo por cada policía muerto

Crédito: Colprensa

Veinte integrantes de la fuerza pública han sido asesinados durante el mes de julio, la mayoría en el departamento de Antioquia.

Por: Redacción Cambio

En las últimas semanas las redes sociales se han visto invadidas por fotos de agentes de la Policía asesinados en varias regiones del país. Se trata de ataques realizados por los integrantes del Clan del Golfo como parte de un plan pistola ordenado por sus cabecillas.

policias orando
Policías orando en el Santuario de Nuestra Señora del Carmen.  Archivo particular

Los hechos han vuelto a recordar los tiempos de Pablo Escobar, cuando el jefe del cartel de Medellín ofreció a su grupo de sicarios de a millón de pesos por cada policía asesinado.

“El ofrecimiento, en las calles de Medellín, iba desde un millón de pesos por un agente hasta 3 millones por un oficial", recuerda el analista Andrés Valenzuela.

Por su parte, Jhon Marulanda, presidente de la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares de Colombia (Acore), afirma: “El Plan Pistola de hoy es similar. Hoy mueren dos o tres policías a la semana”.

Las autoridades han señalado que el denominado Plan Pistola estaría ofreciendo entre 5 y 20 millones de pesos por cada uniformado asesinado en Córdoba, Antioquia, Chocó, Norte de Santander y Sucre.

De acuerdo con las cifras entregadas por el Ministerio de Defensa, solo en el mes de julio ha habido 20 asesinatos a integrantes de la Policía, diez de ellos en Antioquia.

En opinión de Valenzuela, el aumento de estos crímenes en varias regiones del país son en parte retaliación del Clan del Golfo por los operativos en los que han sido muertos y capturados varios de sus integrantes; y en parte por el interés en demostrar su fuerza de cara a una posible negociación con el nuevo gobierno.

Los hechos también para las autoridades se han incrementado por la fuerte disputa que sostienen por tener el control de la organización criminal entre alias Chiquito Malo y alias Siopas.

Para el analista Jorge Hoyos, los episodios tienen que ver con la fuerte disputa que sostienen los cabecillas del Can del Golfo por adueñarse del control de la organización, desde la extradición de Otoniel. Por un lado, está el grupo de alias Siopas; del otro lado, Chiquito Malo. La situación ha sido aprovechada por las autoridades para romper la cadena del negocio y lograr la captura de varios integrantes de la organización, lo cual ha provocado la ira del clan.

Los campaneros

Las autoridades han identificado que la nueva modalidad que está utilizando el Clan del Golfo, además de pagarles a los sicarios, son los llamados campaneros, sujetos que se ubican en sitios estratégicos para dar la ubicación exacta de los uniformados.

“A ellos les pagan entre 1 y 2 millones de pesos, para ubicarse en los sitios por donde se desplazan policías y soldados, realizar seguimientos de las rutinas y avisar por los celulares a los asesinos”, señaló un investigador de la Dijin de la Policía.

Según las investigaciones, son grupos de cuatro o cinco integrantes a quienes les pagan semanalmente para hacer seguimientos.

Los agentes de la Dijin identificaron que en Antioquia se presentaron dos casos en los que los sicarios llegaron hasta las viviendas de los uniformados, que fueron asesinados en presencia de sus seres queridos.

“Hace una semana, en Necoclí, Antioquia, fueron atacados dos hombres que hacían parte del comando de Policía en Urabá cuando estaban en una tienda comprando alimentos. Otro fue víctima de un atentado cuando estaba en el funeral de su madre”, recalcó el oficial de la Dijin.

Los seguimientos por parte de las autoridades han logrado en las últimas dos semanas la captura de 20 de los llamados campaneros, que deberán responder por el delito de homicidio.

Las autoridades ofrecen una recompensa de hasta 50 millones de pesos para las personas que brinden información para la captura de los integrantes del Clan del Golfo que están detrás de los asesinatos; y de 10 millones por los campaneros, dedicados a monitorear los movimientos de los uniformados para generar atentados.

“En este momento todos nuestros análisis y capacidades están enfocados en el Clan del Golfo. No vamos a bajar la guardia”, concluyó el general Gustavo Franco, comandante de la Región 6 de Policía.