9 Agosto 2022

Alberto Carrasquilla versus José Antonio Ocampo: diferencias y similitudes

Crédito: Yamith Mariño

Estos son los puntos en común y las diferencias entre el proyecto de reforma que provocó el estallido social en abril del año pasado y el que ahora presenta el nuevo Gobierno.

Cuando empezó a hablarse de la que sería la primera reforma tributaria de Gustavo Petro, también se habló de la posibilidad de que, paradójicamente, terminara pareciéndose a la reforma tributaria que provocó un estallido social y le costó el puesto a Alberto Carrasquilla, en abril del año pasado. 

La reforma tributaria que presentó José Antonio Ocampo tiene algunas similitudes con la de Carrasquilla, pero son muchas más las diferencias. Una de las más notorias es que esta reforma no incluye la destinación de los 25 billones de pesos adicionales que piensa recaudar. El ministro Ocampo ha dicho que la destinación se verá en las modificaciones que haga el nuevo Gobierno al proyecto de Presupuesto General de la Nación de 2023.

Otro cambio notorio está en el IVA. La reforma tributaria de Carrasquilla incluía la eliminación de la categoría de exentos de impuestos para incluirlos dentro de la tarifa plena de 19 por ciento, con excepción de los bienes y servicios para exportación. Ocampo no tocó el IVA. 

Además, Carrasquilla proponía que los pensionados que ganaran más de 7 millones de pesos mensuales empezaran a pagar impuesto de renta, ya que ese era un  ingreso alto entre los jubilados. Ocampo puso ese límite en los 10 millones de pesos mensuales.

Carrasquilla propuso ampliar la base de declarantes del impuesto sobre la renta para personas naturales de manera progresiva, de modo que en 2023 empezaran a declarar renta quienes tuvieran ingresos desde los 2,5 millones pesos en el año gravable anterior, y en 2024 empezarían a declarar renta quienes tuvieran ingresos desde 1,7 millones de pesos mensuales en el año gravable anterior.

Ocampo no tocó los umbrales de declaración de renta, pero sí pretende unificar los ingresos de los declarantes y reducir los topes máximos de deducciones y descuentos a la renta para que el pago efectivo del impuesto sea más alto a medida que se tienen más ingresos.

Aunque ambos coinciden en la idea de gravar más los dividendos que reciben los accionistas, socios o dueños de empresas, las tarifas son diferentes. Carrasquilla proponía aumentar el umbral a 40 millones de pesos, y la tarifa del actual, 10 por ciento, a 15 por ciento; Ocampo espera que los dividendos paguen si superan los 45 millones de pesos y que la tarifa sea la misma que en la tabla del impuesto sobre la renta. 

Algo similar ocurre con el impuesto al patrimonio. La reforma fallida proponía una tarifa de 1 por ciento para patrimonios de entre 5.000 millones de pesos y 14.900 millones de pesos, y de 2 por ciento para patrimonios de 15.000 millones de pesos o más, todo esto descontando hasta 980 millones de pesos por la vivienda que se habita. 

Ocampo propone un impuesto al patrimonio de 0,5 por ciento entre 2.736 millones de pesos y 4.636 millones de pesos y de 1 por ciento desde los 4.637 millones de pesos. Pero en esta cuenta debe descontar el valor de su vivienda en hasta máximo 456 millones de pesos.