7 Octubre 2022

¿Cómo sería la reforma al sistema de salud?

Crédito: Imagen: Colprensa

El viceministro de Protección Social explicó lo que el Gobierno piensa sobre la reforma a la salud. Fedesarrollo y Anif aprovecharon para hablar de sus propias propuestas.

En el seminario 'El futuro de la salud de los colombianos', organizado por Anif y Fedesarrollo, el viceministro de Protección Social, Luis Alberto Martínez, comenzó su ponencia reconociendo los avances en cobertura del sistema de salud, y en los servicios y tecnologías que cubre la unidad por captación (UPC), pero advirtió que hay regiones en las que se debe mejorar la cobertura.

El viceministro explicó que, dado que el Gobierno les paga a las EPS según el número de afiliados que tienen por el régimen contributivo y por el subsidiado, en las regiones en las que hay más pacientes subsidiados existen menos prestadores de servicios de salud y, por lo tanto, menos oferta de servicio. 

Por esta razón –dijo–, la reforma buscará aumentar la oferta de servicios justamente en esas regiones.

El director de la Anif, Mauricio Santa María, le respondió que un sistema enfocado en la oferta de servicios, como existía antes de la reforma de 1993, es mucho más costoso: “No hay plata para un programa así"¨. 

Por su parte, Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, destacó que el valor de la UPC (que es la unidad de pago por captación) del régimen subsidiado ha aumentado mucho más rápido que la del régimen contributivo, por la disposición de la Corte Constitucional de igualar los servicios que ofrecen ambos regímenes y porque el régimen subsidiado obliga al Gobierno a pagar por los pacientes que no tienen recursos. 

Sobre los recursos, el viceministro Martínez les dejó un mensaje a los prestadores de servicios de salud: “La austeridad financiera es importante, pero solo es un medio para contribuir a la garantía de los derechos de los pacientes”; y agregó que parte de la desfinanciación de los hospitales públicos se debe a que desde 2002 solo 10 por ciento de los recursos del Sistema General de Participaciones se destinan a salud pública; y apenas otro 3 por ciento, a la oferta del sistema.  

El viceministro contó que el Gobierno espera “desarrollar un diálogo nacional para plantear la reforma con base en lo que está en el bloque de constitucionalidad” y “retomar el concepto de salud, que es mucho más amplio que la ausencia de enfermedad”.

Ese es el objetivo crucial del Gobierno sobre el tema: un modelo preventivo de salud y la eliminación de las diferencias de trato entre los del régimen contributivo y los del régimen subsidiado; algo en lo que, según Santa María, el Estado ha avanzado durante años con buenos resultados, gracias al esfuerzo de todos los colombianos, pero que “cuesta mucha plata”. 

La idea del nuevo Gobierno –por sugerencia del chileno Ricardo Fábregas, según admitió el viceministro– es hacer que cada familia tenga un grupo de especialistas en salud que se encargue de ella, la ayude a prevenir enfermedades y, en casos urgentes o graves, la remita a los centros especializados.

El director de Fedesarrollo advirtió que la reforma a la salud es necesaria pero no suficiente. Según él, se requiere también una reforma al mercado laboral para que más colombianos aporten al sistema y así el Gobierno pueda reducir el presupuesto que destina a la salud. 

La idea de Fedesarrollo es que las cotizaciones al sistema de protección social tengan tarifas progresivas según la cantidad de salarios mínimos que gane cada empleado dependiente, incluidos quienes ganan menos de un salario mínimo, que tendrían la tarifa más baja y no pagarían a las cajas de compensación, aunque sí seguirían disfrutándolas.

Mejía dijo, además, que para los independientes de un salario mínimo es mucho más costoso, como proporción de sus ingresos, pagar la seguridad social, porque representa el 29 por ciento de sus ingresos. Para incentivar la formalización de estos trabajadores, también podrían reducirse las tarifas.