1 Agosto 2022

El legado que recibe Gustavo Petro en la Dian

Crédito: Yamith Mariño

El nuevo Gobierno tendrá a su disposición un fondo de 250 millones de dólares para modernización y podrá valerse de los informes de la Ocde para aprovechar mejor la información de los contribuyentes y optimizar los gastos tributarios.

José Antonio Ocampo, ministro designado de Hacienda, ha dicho en varias ocasiones que uno de los pilares de su reforma tributaria –igual que de las anteriores– será el proceso de fortalecimiento de la Dian para que mejore sus capacidades de fiscalización y así lograr un mayor recaudo tributario y menos evasión. 

Este proceso inició con la reforma tributaria de 2016, y continuó con modificaciones para fortalecer esa modernización. Este lunes primero de agosto, la Corte Constitucional declaró exequibles los artículos de la última tributaria de Duque, que le daban facultades especiales al presidente para modificar el régimen sancionatorio de la Dian en temas cambiarios. 

Además de eso, el saliente gobierno deja aprobado un documento Conpes que le da concepto favorable a la creación de un Patrimonio Autónomo Fondo Dian para Colombia (FDC), con el que el Gobierno podría contratar créditos externos hasta por 250 millones de dólares para la modernización y fortalecimiento de la Dian. 

El Conpes señala que la Dian desaprovecha la información de los contribuyentes. Precisamente el nuevo director de la Dian, Luis Carlos Reyes, había abogado públicamente durante los últimos años por el acceso a información anonimizada de la Dian que permitiera identificar mejor qué tan progresivos son los impuestos y comprobar si realmente quienes ganan más, pagan más. 

Otro punto débil de la Dian que señala el Conpes es la “baja automatización y trazabilidad de los procesos de control aduanero”. Por ejemplo, todavía hay muchos procesos de cobranza y control que son manuales, dispersos, complejos y desactualizados. Todo esto hace difícil el intercambio de información entre los encargados de comercio exterior y control tributario para hacer perfiles únicos de los contribuyentes, lo que se suma a la “baja especialización de los auditores, en particular en el área de comercio exterior”.

Además de este diagnóstico de la Dian y la posibilidad de contratar créditos externos para mejorar a la entidad, Luis Carlos Reyes y José Antonio Ocampo cuentan con varios informes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde) que detallan el gasto tributario del país, dan una guía sobre cómo Colombia debería estudiar y reportar estas cifras y ofrecen algunas recomendaciones para que la información sea de mejor calidad. 

Con todo esto, no solo la Dian puede reportar mejor sus cuentas y los colombianos podrán tener mayor claridad sobre los problemas y aciertos del sistema tributario, sino que los encargados del sector pueden plantear reformas tributarias que sean realmente estructurales.