12 Octubre 2022

Los arroceros están preocupados por las invasiones y la seguridad alimentaria

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

El gerente de Fedearroz dice que se necesita más presencia y acción de las autoridades, inversiones y acciones concretas en el campo.

El arroz, que fue uno de los productos que impulsó la subida de la inflación en septiembre, ha mejorado su competitividad en los últimos años. Sus productores piden ahora al Gobierno que defina su plan para la agricultura y la reforma rural, un tema que les preocupa especialmente. Este es el mensaje de Rafael Hernández Lozano, gerente de Fedearroz, al Gobierno.

CAMBIO: ¿Cuál es el balance que hace Fedearroz de su desempeño en los primeros tres trimestres de este 2022?

Rafael Hernández Lozano: Este ha sido un buen año para el arroz. Ha habido buenos precios; ha sido una cosecha demandada por parte de la industria, lo que ha hecho que los precios sean buenos y los agricultores se hayan recuperado de las pérdidas del año pasado que fueron cuantiosas porque el precio de 2021 estuvo muy por debajo de los costos de producción. Este año, la cosecha ya prácticamente llegó a su fin y el arroz está casi todo cosechado con buenos resultados para los productores tanto en precio como en los rendimientos.

CAMBIO: ¿Qué tanto les ha afectado la temporada de lluvias? 

R.H.L.: El invierno ha afectado el arroz más que todo en las zonas de La Mojana por los desbordamientos del río Cauca y se perdieron aproximadamente 16.000 hectáreas de arroz que estaban ya sembradas e incluso algunas a punto de cosecharse, eso quedó todo bajo agua y se perdió. En algunas partes de los llanos hubo algunos desbordamientos de ríos con daños a algunos cultivos que estaban en las riberas de estos ríos, pero no fueron daños importantes; en algunas zonas, como el caso del Tolima y el Huila, el exceso de lluvia retrasó un poco las siembras, pero finalmente los agricultores las hicieron y en esa zona todavía se está recolectando arroz, es de los pocos sitios donde queda todavía arroz en el país por los retrasos de la siembra, pero finalmente se logró sembrar. 

CAMBIO: ¿Cómo han enfrentado las alzas en los precios de los insumos, que se suman a una tasa de cambio más alta?

R.H.L.: Eso ha afectado muchísimo al arroz y a toda la agricultura en general, porque el arroz es un cultivo intensivo en el uso de nitrógeno, de urea y otros fertilizantes que se abastecían casi un 40 por ciento de Rusia y de Ucrania y el tema de la guerra afectó mucho. También están los fletes, que tuvieron incrementos hasta de un 200 por ciento y hasta 300 por ciento.

En algunos casos, los precios de los fertilizantes, especialmente la urea, bajaron posteriormente un poco, pero sigue siendo alto y eso ha afectado muchísimo en los costos de producción. Lo mismo que los insumos en general, como los herbicidas, que vienen una parte de la China y otra parte de la India, fueron afectados al comienzo de la cosecha por el tema de la escasez de contenedores y por los altos costos de los fletes. Todo esto, claramente, también ha afectado a los consumidores.

CAMBIO: Para el caso de esos productores que perdieron su cosecha o que por los precios tan altos de los insumos han tenido dificultades para continuar con su labor, ¿han contemplado algunas ayudas especiales o le han pedido ayuda al Gobierno para respaldarlos?

R.H.L.: El Gobierno ha estado planteando la posibilidad de importar fertilizantes y subsidiarlos, pero esto hay que pensar cómo va a ser, si eso lo va a ejecutar el Gobierno, cómo va a ser la cadena de distribución, cómo se va a manejar, quién va a importar el producto, en qué bodega se va a almacenar. 

Hay una cantidad de temas qué considerar para poder traer estos productos, lo mejor y lo que yo haría en este caso sería hacer esta importación y entregarla a los distribuidores o que los distribuidores e importadores tradicionales de fertilizante lo importen y el Gobierno dé el subsidio. Lo importante es que si se va a subsidiar el producto, se haga con suficiente anticipación para que en el momento de las siembras haya disponibilidad de insumos en todo el país. 

CAMBIO: La ministra de Agricultura ha hablado de la posibilidad de volver al sistema de compra y almacenamiento de las cosechas para distribuirlas por el país en diferentes momentos. ¿Ustedes como ven esa propuesta?

R.H.L.: Eso se puede hacer, pero primero hay que ver dónde se va a recibir este arroz, cómo van a hacer las compras. El Gobierno no tiene infraestructura para esto porque eso lo tenía el Idema que desapareció desde los años noventa. En este caso, si el Gobierno lo piensa hacer, tendrá que hacerlo a través de las instalaciones que tiene la industria. Ponemos a disposición nuestras instalaciones, la Federación tiene cuatro plantas en todo el país: en la zona de los llanos, en el centro del país y en la costa, donde se puede hacer este acopio de la cosecha. 

CAMBIO: Otro tema que sin duda les afecta a ustedes es la reforma rural, ¿cómo ven toda esa atmósfera que se está creando alrededor de esta reforma?

R.H.L.: Con mucha preocupación porque ya vimos que las invasiones están haciéndose en muchas partes del país. No hay respeto por la propiedad privada ni por la autoridad y yo diría que hace falta un poco que la Policía y las autoridades actúen porque si esto se deja crecer, en el país se va a crear un caos que va a afectar la producción en la agricultura, la ganadería y lógicamente el abastecimiento de alimentos para el país. Eso hay que tenerlo muy en cuenta porque generalmente los que invaden no van a cultivar ni a explotar la tierra. 

Esto es una experiencia que se ha vivido en años anteriores en el país y los resultados ya se conocen, hay muchas tierras que se invadieron, e inclusive que se repartieron, y no se repartieron exactamente a los agricultores o los pequeños agricultores, sino a gente que ni siquiera tenía vínculos con la agricultura. En esto hay que tener cuidado.

CAMBIO:  ¿Qué opina del plan del Gobierno para comprar tierras?

R.H.L.: La compra de tierra se ha hecho en este país desde los años sesenta que el Gobierno compró grandes cantidades de tierras y las repartió. Hay que ver en qué términos compraría el Estado estas tierras porque me parece que es el mecanismo más indicado, si quieren determinadas fincas, es que las compre el Estado y las distribuya entre los aspirantes a tener tierra cultivables o ganadera. 

CAMBIO: ¿Fedearroz cómo ha impulsado las mejoras y la productividad del sector?

R.H.L.: Estamos trabajando desde 2012 en un proyecto de adopción masiva de tecnología, para aumentar la productividad y reducir los costos de producción. Con este programa se ha logrado disminuir el consumo de agua un 42 por ciento en las zonas de riego; se ha disminuido en más de un 25 por ciento la utilización de fertilizantes; se ha disminuido hasta un 50 por ciento la utilización de semillas de las densidades de siembra y se ha aumentado el rendimiento de las cosechas en entre una y dos toneladas. 

Máximo en tres años, el 90 por ciento del país arrocero debe ser competitivo internacionalmente. Ya logramos producir una tonelada de arroz paddy seco con un costo inferior a 300 dólares, que es ya competitivo inclusive con el arroz importado de Estados Unidos, pero el problema no se arregla solamente con tecnología. Se necesita adecuación; distritos de riego en las zonas potencialmente aptas para sembrar; se requiere infraestructura, inversión pública, no solamente en el tema de la adecuación de tierras, sino también en vivienda, salud, educación, etcétera. 

Lo repetimos todos los años y lo han repetido muchos gobiernos: el Estado tiene una deuda muy grande con el sector rural desde hace muchos años, en el caso del arroz consideramos que el último distrito de riego importante se hizo en 1950 en el gobierno de Mariano Ospina Pérez, desde eso no se han hecho distritos importantes y los que hay en camino nunca se han terminado, como el triángulo del Tolima, como Tesalia en el Huila, etcétera. También deberían ampliar los distritos de riego actuales porque con el cambio climático se necesita que estos distritos de riego almacenen el agua que nos sobra en el invierno y utilizarla en la época seca, eso es muy importante, si se quiere una agricultura competitiva. Esto no es solamente responsabilidad de quienes hacemos investigación y ofrecemos tecnología, se requiere inversión pública. 

CAMBIO: ¿cuántas toneladas de arroz calculan que se cosecharon este año?

R.H.L.: En el año, en las dos cosechas del país, se producen alrededor de 3 millones de toneladas en términos de arroz paddy verde, eso convertido en arroz blanco es un poco más de 1.700.000  toneladas.

CAMBIO: ¿Cuáles son sus expectativas para 2023 que esperan que pase en el sector? 

R.H.L.: Son muchas las expectativas que tenemos, estamos a la espera de reunirnos con la ministra de Agricultura y con Planeación Nacional a ver qué piensa el Gobierno del sector, qué orientación le quiere dar. Es muy importante que se resuelva pronto esto porque hay que acabar con las incertidumbres que existen en la producción, estamos pendientes de cuáles van a ser los planteamientos que va a hacer el Gobierno respecto a la producción de alimentos y la seguridad alimentaria del país, porque aquí el arroz cumple un papel muy importante.