20 Septiembre 2022

¿Qué pasará con el GEA si es declarado Grupo Económico?

Crédito: Yamith Mariño

Jaime Gilinski intenta demostrar que el Grupo Empresarial Antioqueño sí tiene control directo sobre sus empresas y las pone a actuar coordinadamente.

Después de siete Ofertas Públicas de Adquisición (OPA), comunicados y declaraciones de un lado y del otro, el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) se enfrenta a la posibilidad de ser declarado formalmente como grupo económico. 

La solicitud de Gilinski a la Superintendencia de Sociedades para que la entidad investigara si el GEA es o no un grupo económico pasó a manos de la Superintendencia Financiera, ya que algunas de las empresas del GEA deben reportarle su información a la autoridad financiera.

En el entramado está metida hasta la Superintendencia Nacional de Salud, que ya tiene una demanda del Grupo Sura por posibles irregularidades en la OPA que terminó el 14 de enero, y con la que Gilinski compró una parte del conglomerado asegurador y de salud. 

Por décadas, el GEA ha funcionado como un enroque, lo que técnicamente se llamaría una organización empresarial tipo telaraña, en la que todas las empresas involucradas tienen entre ellas una participación accionaria de las otras.

“El enroque, en principio, está diseñado para evitar que terceros tengan control directo del grupo sin que el mismo GEA tenga control directo porque, en principio, ninguna empresa tiene más del 50 por ciento de alguna de las otras empresas”, explicó Javier Mejía, doctor en economía especializado en historia económica y empresarial antioqueña.

Eso es importante porque se puede suponer que en las discusiones sobre gobierno corporativo, como nadie tiene el control mayoritario, no deberían darse decisiones coordinadas entre las empresas del grupo. 

Según un concepto de la Superintendencia de Sociedades emitido en 2002, "los grupos económicos se diferencian de los grupos empresariales en que estos últimos, además de presentar una situación de control, presentan unidad de propósito y dirección".

Gilinski, por su parte, intenta demostrar que el GEA sí tiene actuaciones coordinadas entre sus empresas y que, por lo tanto, sus actuales dueños sí tienen el control directo sobre las empresas.

Si las superintendencias deciden que el GEA sí es un grupo económico formal, tendrán que registrarse ante el Registro Mercantil y las Cámaras de Comercio correspondientes como un grupo económico formal. Además, significa que el grupo de empresas tendría que reportar estados financieros conjuntos cada trimestre y tendrían que revelar sus representantes legales y domicilio –entre otros datos– a todas las empresas que hacen parte del grupo. 

También cambiaría la distribución de dividendos por utilidades, ya que las empresas controlantes no estarían obligadas a pasarles a sus subordinadas el pago de dividendos por estar, justamente, bajo su control.

Andrés Palacios, fundador de la firma analista de mercado Elemento Alpha, agregó que la petición de los Gilinski a las superintendencias de Sociedades y Financiera “es más una presión similar a la que se ve en Estados Unidos con este tipo de compras hostiles y esto llevaría a que pueda generar presiones para que el grupo salga a vender acciones en OPA, que es como él quiere llegar a controlar Sura y, mediante el control de Sura, controlar al grupo”. 

Es decir, según Palacios, Colombia podría esperar más OPA por algunas de las empresas del GEA en lo que queda del año, pese a que la última OPA, que fue por Grupo Argos, fue declarada desierta pues las ventas no alcanzaron el objetivo mínimo del mecanismo.

Mientras tanto, Gilinski, según Palacios, puede seguir ingresando al GEA comprando acciones en el mercado secundario hasta el monto que lo permita la regulación sin incurrir en lanzar una OPA. "Esta es una pelea que continúa y a futuro se pueden esperar peleas jurídicas y presiones mediáticas al regulador para que empiece a revisar las estructuras de nuevo”.