
Feminicidios en Tibú, la Ciudad Juárez colombiana
Al menos ocho mujeres fueron asesinadas en Tibú en el lapso de tres meses. Más de 50 huyeron desplazadas ante la amenaza de hombres con cascos y la circulación de videos que las recriminaban por sus supuestas vidas sexuales, por hipotéticos abortos o por presuntas relaciones con miembros de la fuerza pública. Ya se reanudaron los desplazamientos.
Por Isabel Caballero Samper
“La prepago”, “La come viejos”, “La quitamaridos”, “La come traqueto”, “La perra”, “La diabla”, “La agasapadita” (sic), decían los letreros de las fotos de mujeres que mostraban un video que circuló el año pasado en los WhatsApp de los habitantes del municipio nortesantandereano de Tibú. Algunas fotografías parecían tomadas de las redes sociales de las mismas mujeres. Otras, en las que ellas estaban en ropa interior, tal vez no eran de dominio público. Varias tenían la apariencia de ser menores de edad. Incluso a una le pusieron el mensaje de “La inocente de 13”. Otro video decía como portada: “A continuación las más putas del pueblo de Tibú Norte de Santander ”. Y mientras rodaba el carrusel de fotos, sonaba el reguetón La quemona, que cuenta la historia de una mujer que espera a que el marido salga a trabajar para recibir a su amante.
En los videos aparecían las fotografías de 76 mujeres con epítetos e insultos soeces: a algunas las llamaban lesbianas, a otras las acusaban de haber abortado, a otras más de ser fáciles y a algunas de ser demasiado “difíciles”, como una jovencita a quien le decían “la santa de Calcuta”. Pero en este mar de insultos misóginos se destacaban algunas mujeres a quienes acusaban de tener relaciones sexuales y afectivas o familiares con miembros de la fuerza pública ⎯“La mosa de la policía” (sic), “La come soldados”, “La come policías y sijinetos” y “La hija del sargento”⎯. En un pueblo asolado por el conflicto, como Tibú, situado en el corazón del tumultuoso Catatumbo, esta puede ser una sentencia de muerte. Y, de hecho, lo fue.
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