15 Marzo 2022

Colombia dará el primer paso para erradicar a los hipopótamos

Los hipopótamos en Colombia no tienen depredador natural.

Crédito: Colprensa.

Esta semana se publicará la resolución del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible para oficializar la declaratoria de estos enormes huéspedes extranjeros como especie invasora y, por tanto, objeto de un plan de control de su población en el país.

Por: Sara Castillejo Ditta

Apenas 22 de las 509 especies extranjeras, entre flora y fauna, que habitan en Colombia, cuentan con una declaratoria oficial del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS) que las lleve al nivel de invasoras. La lista, que hasta ahora incluye siete invertebrados, ocho peces, dos ranas y cinco plantas, está a punto de agregar su primer mamífero: el hipopótamo.

Según el Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander von Humboldt, la resolución que prepara el MADS está en sus últimos ajustes y será publicada al final de esta semana. A partir de entonces, el hippopotamus amphibius, la enorme y hermosa bestia importada ilegalmente por el difunto narcotraficante Pablo Escobar para su zoológico personal, no solo será considerada exótica, sino también dañina para la biodiversidad colombiana.

"La resolución del MADS es una herramienta que permite abordar la problemática como una de las causas de pérdida de la diversidad biológica", explica Hugo López, profesor del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia. Él ha estado trabajando en el diagnóstico del asunto de los hipopótamos a través de un convenio junto con el Humboldt y el MADS.

López explica que lo que sigue a la resolución es que se desarrollará un plan de manejo para la mitigación del efecto de esta especie. La mitigación, explica, comprende acciones que van desde el confinamiento (encerrarlos), la esterilización y la exportación (sacarlos del país a otros zoológicos) hasta la cacería de control (eliminar individuos).

Sin duda, los enormes huéspedes son carismáticos, sobre todo a edades tempranas, y la idea de cazarlos resulta cruel en la mente de cualquiera que les haya visto en documentales o televisión. Sin embargo, el Instituto Humboldt es directo al señalar que los métodos de castración química y quirúrgica, utilizados hasta ahora, son insuficientes para detener el crecimiento de la población.

Es por eso que el plan de manejo, paso por seguir tras la declaratoria oficial, deberá estipular "en cada sitio de ubicación de hipopótamos en Colombia, si se deben implementar una u otra de las acciones de mitigación, o la combinación de varias", señala el investigador López.

Hipo
El 29 % de la población de hipopótamos censada se encuentra en la edad adulta, es decir, reproductiva. Foto: Reuters.

La cruzada de los hipopótamos en Colombia es épica. Nuestro país es el único, por fuera de los del África subsahariana, en el que estos animales han logrado establecerse como manadas. Las quebradas, ciénagas y ríos del medio y bajo Magdalena resultaron reunir las condiciones óptimas para su supervivencia y reproducción: los cuatro individuos introducidos en la Hacienda Nápoles en la década de los ochenta se convirtieron a hoy en al menos 133 ejemplares que viven entre Puerto Triunfo, Antioquia, Magangué, Bolívar, pasando por Barrancabermeja, Santander, y Aguachica, Cesar.  

Su velocidad de reproducción aquí está por encima de la de su hábitat natural.

Así lo evidenció una expedición realizada el año pasado por el MADS, el Instituto Humboldt y el Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (Unal). La proyección indica que, de seguir la tendencia, en 2030 ya serían 434 hipopótamos en el país. Su velocidad de reproducción aquí (más del 14,5 por ciento anual) está por encima de la de su hábitat natural (11 por ciento anual). Esto se debe a que en Colombia estos grandes mamíferos no sufren por las sequías, ni contraen enfermedades ni tampoco son asediados por cazadores o depredadores naturales, como sí pasa en Angola, Costa de Marfil, Nigeria o el Congo.

Si bien los hipopótamos son herbívoros y representan un atractivo turístico para la región del Magdalena Medio, también son animales enormes que abarcan grandes cantidades de tierra y su carácter es territorial. Su presencia en la zona agrega dificultades a la ya larga lista de problemas que amenazan especies como el manatí y la nutria, los cocodrilos y los peces. También pueden representar competencia para las especies pecuarias y los seres humanos: ya existen reportes de personas que fueron embestidas por estos megamamíferos que pesan más de una tonelada.

Caracteristicas especie invasora.
Atributos y características de la especie invasora hipopótamo. Fuente: Instituto Humboldt.

Además, la cuenca del Magdalena es la más importante del país: sus aguas son necesarias para la supervivencia de animales, plantas y personas asentadas en este valle geográfico. Sin contar con las industrias pesquera, petrolera, agrícola y pecuaria, para las cuales resulta vital. El problema es que la cantidad de heces que los hipopótamos depositan en estas aguas transforma su composición bioquímica –la contamina–, como lo ha explicado ampliamente la bióloga colombiana Nátaly Castelblanco Martínez.

Investigaciones recientes, como ‘El problema sigue creciendo: hipopótamos a la venta en Colombia’, publicada por Mongabay Latam en noviembre pasado, revelan otra complicación: hay personas que crían hipopótamos para venderlos como mascotas a hacendados excéntricos y narcotraficantes. Este fenómeno podría llevar a su expansión más allá de la cuenca del Magdalena, hacia el Cauca y el Amazonas.

Las especies invasoras representan una de las principales causas de pérdida de biodiversidad en todo el mundo. Otros factores son el cambio en el uso del suelo (que ocurre, por ejemplo, con la ganadería extensiva), la sobreexplotación de especies (que sucede con la pesca), la contaminación (que en los humedales del río Magdalena ya se da por mercurio y otros metales pesados usados en minería) y el cambio climático.

Es decir, los hipopótamos vienen a cooperar con todos los demás problemas sin resolver que presionan la transformación de la cuenca del río más importante del país. Y su contribución al asunto no es despreciable.

Como quiera que sea, con la expedición de la resolución queda claro que los hipopótamos en Colombia están destinados a desaparecer.