
No hay humo blanco sobre los derechos de transmisión del fútbol colombiano
La asamblea extraordinaria de la Dimayor concluyó sin resolver la disputa por la distribución de los ingresos de los derechos de televisión, el principal reclamo de los ocho clubes más grandes del país. Aun así, dejó definiciones que marcarán la negociación y el futuro del negocio del fútbol profesional colombiano, incluido el modelo con que los aficionados accederán a las transmisiones.
Por: David Roncancio
A las 10:00 de la mañana del miércoles 29 de julio fue convocada la asamblea extraordinaria de la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor), en la que los representantes de los 36 clubes afiliados debían tomar decisiones sobre el futuro de los derechos de transmisión del fútbol profesional colombiano.
La reunión se llevó a cabo en la sede deportiva de la Federación Colombiana de Fútbol y contó con la participación de los integrantes del denominado G8, el grupo conformado por los clubes con mayor convocatoria del país, que desde hace una semana lidera el reclamo para modificar el modelo de distribución de los ingresos por televisión.
Toda esta situación comenzó el 22 de julio, cuando Independiente Santa Fe, Millonarios, América de Cali, Deportivo Cali, Atlético Nacional, Independiente Medellín, Junior y Once Caldas publicaron una carta en la que anunciaron que no cederían sus derechos audiovisuales para la próxima licitación si no se modifica la forma en la que hoy se distribuyen los ingresos.

En la actualidad, la repartición se realiza mediante dos categorías: A y B. La categoría A agrupa a los clubes que han permanecido por lo menos tres años consecutivos en la primera división, mientras que la categoría B corresponde a los equipos del torneo de ascenso.
Los clubes del G8 sostienen que ese modelo no refleja el mérito deportivo ni el impacto comercial de cada institución. Como ejemplo, citan que en 2024 Atlético Nacional, campeón de la Liga BetPlay y de la Copa Colombia, recibió menos recursos por derechos de transmisión y auxilios de la Dimayor que Deportes Quindío, un equipo que lleva más de una década en la segunda división.
Tras la publicación de la carta, varios presidentes de clubes que no hacen parte del G8 salieron a defender el modelo actual. Uno de ellos fue el presidente de Alianza Valledupar, Carlos Ferreira, quien aseguró en Blu Radio que un cambio en la distribución pondría en riesgo la estabilidad financiera de varios clubes considerados "pequeños".
Por su parte, los clubes del G8 sostienen que la repartición debe revisarse y construirse sobre criterios como el mérito deportivo, la inversión realizada y la cantidad de aficionados que moviliza cada institución.
¿Qué acuerdos dejó la asamblea?
Según el comunicado oficial, "la revisión del esquema de distribución de los ingresos se desarrollará de manera conjunta con los 36 clubes afiliados, una vez concluya el proceso de evaluación de las ofertas presentadas para la asignación de los derechos audiovisuales".
La 𝐃𝐢𝐯𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧 𝐌𝐚𝐲𝐨𝐫 𝐝𝐞𝐥 𝐅𝐮́𝐭𝐛𝐨𝐥 𝐏𝐫𝐨𝐟𝐞𝐬𝐢𝐨𝐧𝐚𝐥 𝐂𝐨𝐥𝐨𝐦𝐛𝐢𝐚𝐧𝐨 - 𝐃𝐈𝐌𝐀𝐘𝐎𝐑 llevó a cabo hoy su Asamblea Extraordinaria en las instalaciones de la sede deportiva de la Federación Colombiana de Fútbol, con la participación de los… pic.twitter.com/UNuK0v8Ely
— DIMAYOR (@Dimayor) July 29, 2026
En otras palabras, primero se conocerán y evaluarán las propuestas económicas de los interesados en adquirir los derechos de transmisión, cuyo plazo de presentación finaliza el próximo 3 de agosto. Solo después comenzará la discusión sobre cómo repartir esos recursos entre los clubes.
Esta decisión deja dos conclusiones importantes.
La primera es que el nuevo modelo de distribución dependerá del valor de las ofertas que reciba la Dimayor. Según la presidenta de Win Sports, Andrea Guerrero, este año el canal repartirá cerca de 247.000 millones de pesos entre los clubes del fútbol colombiano.
Para el nuevo contrato, correspondiente al periodo 2027-2030, se espera una cifra considerablemente superior. En mediados de octubre la Dimayor está obligada a comentarle a Win Sports si otro oferente realizó una propuesta mayor a la del canal nacional, por lo cual lo estipulado puede ser aún mayor.
La segunda conclusión es que la negociación seguirá incluyendo a los ocho clubes que inicialmente habían advertido que no cederían sus derechos para la próxima licitación. Con ello, pierde fuerza la posibilidad de una ruptura del campeonato o de la creación de un torneo paralelo encabezado por esos equipos. Además, durante la asamblea quedó claro que los derechos audiovisuales del fútbol profesional colombiano son administrados por la Dimayor, por lo que ningún club puede negociar de manera individual aspectos relacionados con esos derechos mientras haga parte de la entidad.

Incluso se había especulado con la posibilidad de un campeonato integrado por los ocho clubes del G8 y Barranquilla F.C., teniendo en cuenta que pertenece a la familia Char, propietaria también del Junior de Barranquilla. Sin embargo, el desarrollo de la asamblea mantiene abierta la negociación dentro de la estructura actual de la Dimayor.
Aunque la reunión terminó sin un acuerdo definitivo sobre la distribución de los ingresos, sí dejó un compromiso para continuar el diálogo entre los 36 clubes una vez se conozcan las ofertas por los derechos de transmisión.
Con el actual contrato próximo a expirar, las próximas semanas serán decisivas para definir no sólo cuánto dinero recibirá cada equipo, sino también quién transmitirá el fútbol colombiano y si el modelo de negocio del campeonato cambiará por primera vez en varios años.
Lea los comentarios









