
La rebelión de los grandes: el pulso que puede cambiar la televisión del fútbol colombiano
Los ocho clubes con mayor hinchada del país anunciaron que no cederán sus derechos de imagen para la próxima licitación de televisión hasta que la Dimayor cambie el modelo de distribución de los ingresos. La disputa transformaría la forma en que vemos el fútbol colombiano.
Por: David Roncancio
En la mañana del miércoles 22 de julio, los ocho clubes más importantes del fútbol colombiano publicaron una carta conjunta en sus redes sociales en la que rechazaron el actual modelo de repartición de los ingresos por derechos de transmisión. En el documento anunciaron que no cederán sus derechos intangibles y de imagen para un nuevo contrato de televisión del fútbol profesional colombiano hasta que no se revise la forma en la que se distribuyen esos recursos.
La decisión se da en medio de la apertura de la licitación para negociar los derechos de transmisión entre 2027 y 2030. El principal desacuerdo radica en el modelo de reparto de los ingresos que administra la Dimayor.
Los clubes afirman que "el modelo actual distribuye esos ingresos por partes iguales y no toma en cuenta el rendimiento deportivo, el nivel de inversión o la fidelidad de los hinchas".
Estos son los equipos que firmaron la carta conjunta:
- América de Cali
- Atlético Nacional
- Deportivo Cali
- Deportivo Independiente Medellín
- Independiente Santa Fe
- Junior
- Millonarios
- Once Caldas

¿Cómo funcionan los derechos actualmente?
Actualmente, la distribución se realiza mediante dos categorías. La categoría A corresponde a los equipos que han permanecido al menos tres años en la primera división, sin importar si posteriormente descienden, mientras que la categoría B agrupa a los clubes que participan en el torneo de ascenso.
Esto significa que equipos como Patriotas de Boyacá, Jaguares de Córdoba o Internacional de Bogotá reciben los mismos ingresos por derechos de televisión que Atlético Nacional, Millonarios o América de Cali.

Según cifras de la Superintendencia de Sociedades, en 2024 Deportes Quindío, que lleva 13 años en la segunda división, recibió entre derechos de transmisión y auxilios de la Dimayor 14.840 millones de pesos, mientras que Atlético Nacional obtuvo 11.886 millones de pesos.
"No se trata de beneficiar a unos pocos clubes, sino de fortalecer un campeonato que genere mayores oportunidades para todos", señala la carta.
Sin embargo, que los principales clubes del país se pronuncien por primera vez de manera conjunta representa una fuerte presión sobre la Dimayor para abrir un espacio de negociación. Si estos ocho equipos decidieran no ceder sus derechos de imagen para la próxima licitación, el valor comercial del campeonato disminuiría considerablemente.
Win Sports, actual poseedor de los derechos de transmisión, paga cerca de 50 millones de dólares por temporada y, según informó el periodista Alejandro Pino Calad, el canal preparaba una oferta cercana a 90 millones de dólares por temporada para conservar los derechos hasta 2030.
Además, Win Sports cuenta con una cláusula de preferencia que obliga a la Dimayor a notificarle si recibe una oferta superior y le permite igualarla antes de adjudicar el contrato a otro operador.

¿Qué posibilidades se abren?
La nueva negociación también abre la puerta a nuevas formas de distribución de los partidos, especialmente mediante plataformas de streaming. De hecho, según Pino Calad, la Dimayor buscaba comercializar no solo los derechos internacionales, sino también explorar este tipo de plataformas.
Brasil es uno de los principales referentes. Allí ya existen transmisiones mediante servicios digitales y creadores de contenido. A comienzos de este año, el periodista Pipe Sierra transmitió en su canal de Kick el partido entre Santos y São Paulo. Además, durante el Mundial de 2026, el streamer Casimiro Miguel, a través de CazéTV, emitió gratuitamente todos los partidos por YouTube, alcanzando picos de más de 21 millones de visualizaciones.
En Colombia, algunos clubes también han experimentado con este modelo. En 2023, Millonarios se convirtió en el primer equipo del fútbol profesional colombiano en transmitir un partido a través de su propia plataforma, Millos TV, durante la tradicional Noche Embajadora frente a Liga de Quito. Posteriormente, repitió la estrategia cobrando 20.000 pesos por la transmisión del amistoso ante Real Zaragoza.
Otro ejemplo es Chivas TV, la plataforma del Club Deportivo Guadalajara, que transmite exclusivamente los partidos como local del equipo mexicano y funciona de manera complementaria en alianza con Prime Video.

México también ofrece un modelo distinto de comercialización. Allí cada club negocia individualmente sus derechos de televisión, lo que ha dado origen a varios operadores. Por ejemplo, Televisa transmite los partidos del América; Fox los del León; mientras que otros equipos tienen acuerdos con diferentes cadenas e incluso, durante un tiempo, Win Sports emitió algunos encuentros del León cuando James Rodríguez militó en ese club.
Aunque la posibilidad de diversificar los operadores todavía parece lejana en Colombia, la presión de los ocho clubes también podría buscar aumentar el valor de la licitación mediante la entrada de nuevos competidores.
En Argentina, por ejemplo, la Primera División, integrada por 30 equipos, reparte sus derechos entre TNT Sports y ESPN, lo que genera competencia entre dos operadores y aumenta el valor del producto. En Colombia, por ahora, Win Sports es el único canal que públicamente ha manifestado su interés en quedarse con los derechos.
La decisión de los ocho clubes de no negociar sus derechos hasta que se revise el modelo de distribución también obliga a los otros 28 equipos a fijar una posición frente a sus exigencias. Pues en el ente deportivo son las mayorías las que tienen la última palabra. Al final, el pulso enfrenta a los clubes que concentran la mayor audiencia televisiva y asistencia a los estadios con el resto de los afiliados de la Dimayor.
Quedan cerca de cuatro meses para la finalización de la licitación actual y abre la posibilidad al mayor cambio en el modelo de transmisión del fútbol colombiano en las últimas décadas.
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