
Santa Fe, River, 22 penales y otra épica continental
Independiente Santa Fe empató 1-1 ante River Plate en el Monumental y avanzó a la siguiente ronda de la Copa Sudamericana tras ganar 22-21 en una de las tandas de penales más largas que se recuerdan en el fútbol suramericano.
Por: José Andrés Palma
Qué lindo, Santa Fe. Pero qué lindo. En tiempos de tanta ruina futbolística por estos lados, en un fútbol baldío, en una era de desesperanza y derrota, los rojos lindos de Bogotá silenciaron al Monumental de Argentina y crearon, como de una chispa pirotécnica, alegría y fe en su hinchada aquí en Colombia. Tantos años después el país tiene de nuevo una épica suramericana.
En River: Almada, ‘Huevo’ Acuña, Ángel Correa, Driussi, Otamendi (leyenda y campeón del Mundo) y esos 60 mil hinchas que parecen los guerreros de terracota de la China. Toda la vida ahí, diez años, treinta, sesenta, cien años después del origen de River, alentando sin saber qué es la ausencia, ni qué es la deslealtad. Se muere uno y lo sucede el otro. Jamás la silla vacía. Jamás la boca en silencio.
En Santa Fe: el ‘Turro’, Daniel Torres, Helibelton, Jáder O’Bryan y Rodallega. Cómo peca el futbolero de creer solo en el nombre, cómo peca el ser humano de comer solo de apariencia, de perfume, de estado de ánimo, de apellido.
Primer tiempo de aguante, de pantalón apretado y bolsillo corto. Repetto pronunció su deseo de mantener el cero y así se cumplió: 78% la posesión para el gigante, pero el retador no se dejó caer. Asprilla, portero titular por fortuna y designio, sacó tres pelotazos arranca ilusiones y evitó el puñal de hielo que es un gol del contrario.
Pero en el segundo tiempo el '1' nada pudo hacer después del centro divino de River y la aparición solitaria de Driussi por el segundo palo. Ahí se sintió la fatalidad. El sismo. La alarma. El despertador. Hasta que al 81, por regalo de un defensa argentino, Santa Fe recibió un penal que Fagúndez convirtió en un 1-1 súbito.
Lo siguiente fue la tanda del fin del mundo. Un cobro, seis cobros, quince, hasta veintidós. No hay equipo colombiano ni hinchada colombiana que haya vivido una tanda igual. Pareció que perdería Santa Fe, pero no… el negro Asprila, “la concha de tu madre, Asprila, la re puta madre que te….”, pateó al medio y se acabó.
Sean felices, Santafereños.
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