24 Agosto 2022

La "jugadita" del Pacto Histórico que provocó el aplazamiento de la elección en el CNE

La batalla por el CNE, si bien no es tan mediática como la del procurador o la del contralor, es igual de peleada por los políticos.

Crédito: Yamith Mariño

La elección de los magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE) se aplazó para la próxima semana porque, presuntamente, el petrismo habría incumplido los acuerdos políticos para la conformación de ese tribunal.

La esperada elección de los nueve magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE), que estaba agendada para este miércoles en la plenaria del Congreso, fue aplazada para la próxima semana porque, presuntamente, los acuerdos políticos para la conformación de ese tribunal se habrían roto.

Aunque se pensaba que todo estaba listo, en los pasillos del Congreso se sentía que la elección no se resolvería hoy. De acuerdo con fuentes consultadas por CAMBIO, los partidos no se pusieron de acuerdo y la elección se desarmó en cuestión de horas. No hubo consenso para definir la plancha final de los candidatos.

Los legisladores estaban citados a las nueve de la mañana para la votación en el Congreso en pleno, pero los rumores de que los acuerdos a los que se habían llegado en la última semana se habían roto cambiaron los planes. Varios congresistas explicaron que el Pacto Histórico busca conformar las mayorías en el Consejo Nacional Electoral y tener cuatro magistrados en esa corporación, pero los números solamente alcanzan para tener tres.

Los congresistas del Partido Liberal estaban particularmente molestos porque, de acuerdo con ellos, el Pacto Histórico habría negociado con el Partido Conservador para elegirles un magistrado adicional, todo esto en detrimento de uno de los puestos a los liberales. La colectividad contaba con que tendría dos escaños en el CNE: uno para Benjamín Ortiz Torres, secretario de la Registraduría y cercano al registrador Alexánder Vega; y el otro para Altus Alejandro Baquero, amigo personal del defensor del Pueblo Carlos Camargo.

El senador Fabio Amín, del Partido Liberal, habló con CAMBIO y confirmó que el proceso se frenó al no lograr acuerdos y que su colectividad no permitirá que le quiten uno de los dos asientos a los que tiene derecho en el Consejo Nacional Electoral. “Todo eso estaba acordado y nos causó sorpresa lo que supimos en la mañana. Hemos solicitado que se nos respete el segundo nombre que tenemos derecho”, explicó el senador.

El reclamo del Partido Liberal tiene que ver con el mecanismo de elección de los magistrados. Como mínimo, cada uno de ellos debe tener unos 32 votos asegurados y los liberales, con sus 46 congresistas, contaban con uno asegurado y un segundo que ya estaba acordado con la coalición de gobierno hasta este miércoles. De acuerdo con el liberalismo, el Pacto estaba buscando meter a un magistrado del Polo Democrático. 

“Tenemos el mayor número de votos que quedan como remanente, lo cual nos da el derecho propio. Si no logramos los acuerdos vendrá una puja de votos y se puede poner en riesgo la unidad de la coalición”, explicó Amín.

La elección del CNE fue reprogramada para el próximo martes 30 de agosto a las tres de la tarde, lo cual les daría un margen de maniobra a todos los partidos para terminar de organizar los acuerdos. Sin embargo, desde los partidos de oposición advirtieron que este tipo de actitudes revelan que dentro de la coalición de gobierno las cosas no están del todo bien.

“Evidentemente algo está pasando con la coalición de gobierno, aquí estábamos listos. Ellos habían decidido excluir al candidato del Centro Democrático porque no le gustaba nuestro candidato Álvaro Hernán Prada y resulta que no se pueden poner de acuerdo sobre los candidatos que componen la lista del Gobierno. Aquí se están mostrando unas diferencias y el apetito burocrático de algunos sectores”, manifestó la senadora Paloma Valencia del Centro Democrático.

La batalla por el CNE, si bien no es tan mediática como la del procurador o la del contralor, es igual de peleada por los políticos. La elección es clave, si se tiene en cuenta la importancia de esa entidad pues, entre otras funciones, es la encargada de dirimir diferencias de votos en las elecciones; otorgar personerías jurídicas para partidos; definir candidaturas, autorizar la reposición de votos y engavetar revocatorias. Esto, además de tener rango de magistrado de las altas cortes, con los salarios más altos del Estado.

Y como bien se sabe, el Gobierno que se posesionó el pasado 7 de agosto cuenta con una coalición sólida en el Congreso, denominada por Roy Barreras como “la más grande de la historia”. La semana pasada, en una muestra de pericia política, el petrismo se aseguró la elección de Carlos Hernán Rodríguez en la Contraloría. Sin embargo, “jugaditas” como las que denunciaron los liberales este miércoles podrían poner en riesgo esa unidad de cara a reformas claves como la tributaria o la política, que necesitan de la fortaleza de la bancada.

“Preocupa mucho que no hayamos podido llegar a un acuerdo y enviarle un mensaje al país”, aseguró Amín.

Así las cosas, los partidos tendrán unos días bastante ajustados para cerrar de nuevo los acuerdos a los que habían llegado la semana pasada. También habrá tiempo para que el Centro Democrático, que insiste en el nombre de Álvaro Hernán Prada, quien enfrenta  una investigación en la Corte Suprema por supuesta manipulación de testigos en el marco del caso contra Álvaro Uribe, defina si continúa apoyando esa candidatura o buscan un nuevo aspirante.