18 Agosto 2022

Carlos Hernán Rodríguez, el nuevo contralor general

El abogado vallecaucano fue diputado del Valle del Cauca y contralor departamental.

Crédito: Colprensa

El abogado vallecaucano, que no figuraba dentro de los favoritos, se quedó con la Contraloría y puso punto final a un proceso digno de un 'thriller' político de Netflix. De estar casi descartado, el palmireño se convirtió en el as bajo la manga del petrismo para vencer la candidatura de María Fernanda Rangel.

Por: Jesús Mesa

En un desenlace digno de un thriller político de Netflix, el abogado vallecaucano Carlos Hernán Rodríguez fue elegido por la plenaria del Congreso como el nuevo contralor general de la nación.

Ganó con una votación aplastante. En la víspera de la jornada era casi un hecho que el vallecaucano se haría con la victoria. Al final, recibió 260 apoyos (94 en Senado y 166 en Cámara) y, casi sin quererlo, le dio una importante victoria al gobierno de Gustavo Petro, quien no tuvo reparo alguno en meterse de cabeza en la elección.

El proceso arrancó a eso de las diez de la mañana del jueves 18 de agosto. En los pasillos comenzó el cotilleo alrededor de la publicación de una carta de María Fernanda Rangel, favorita hasta el comienzo de la semana, en la que anunciaba el retiro de su candidatura.

La suerte de Rodríguez cambió el pasado 4 de agosto, cuando en el Congreso sesionó la comisión accidental, ideada por Roy Barreras y David Racero para “corregir” los vicios pasados del proceso de elección del contralor, que por distintas razones no se llevó a cabo en la fecha estipulada por la ley. En esa sesión se debía definir un nuevo listado de diez finalistas, que luego serían sometidos a votación por la plenaria del Congreso.

Todas las apuestas apuntaban a la abogada María Fernanda Rangel, directora de Información, Análisis y Reacción Inmediata (Diari) de la Contraloría. En la sesión de la comisión accidental la cucuteña se paseó por los pasillos del Capitolio confiada de que su elección sería solo un trámite, tras haber recibido importantes apoyos de los partidos tradicionales. Carlos Hernán Rodríguez, por su parte, pasó casi inadvertido. De hecho, en la presentación de su candidatura, que duró apenas tres minutos, muchos de los congresistas presentes ni siquiera prestaron atención. Parecía que todo estaba decidido.

Sin embargo, al finalizar esa noche, la comisión accidental entregó el listado final en el que el nombre del abogado vallecaucano figuró de primero. La ponderación se hizo teniendo en cuenta tres indicadores: prueba de conocimiento, experiencia y la entrevista con el Congreso. En todos, Rodríguez tuvo un desempeño sobresaliente y el petrismo, que se sentía derrotado por los apoyos de los tradicionales a Rangel, encontró en el exdiputado del Valle un salvavidas.

Antes de posesionarse el 7 de agosto, Petro convocó a una reunión en su casa en el norte de Bogotá en la que, entre varios temas, pidió a cada partido de la gran coalición de gobierno reconsiderar su decisión de votar por Rangel y, por el contrario, apoyar “el mérito”, es decir, a Rodríguez, quien obtuvo el mejor puntaje. El encargado de esta tarea fue el ministro del Interior, Alfonso Prada, quien se movió con rapidez para revertir la balanza.

Y lo que se pensaba iba a ser la primera gran derrota de la coalición de gobierno se transformó en una importante victoria política para el presidente Petro. En cuestión de días, Prada no solo logró convencer a los liberales, conservadores y la U de apoyar a Rodríguez, sino que también acabó con las aspiraciones de Rangel y de quienes estaban abiertamente con ella, como por ejemplo los congresistas de Cambio Radical. El jueves la votación fue lo más cercano a un pupitrazo.

Con la elección de Rodríguez quedó claro que Petro no se conformó con un guiño sutil y mediado, como solían hacerlo los presidentes, sino que de frente se reunió con los jefes de los partidos para pedirles que no se precipitaran en su apoyo a María Fernanda Rangel, y que consideraran los resultados “del mérito” para tomar la decisión.


¿Quién es el nuevo contralor?


Carlos Hernán Rodríguez era diputado a la Asamblea del Valle del Cauca en 2002 cuando las Farc secuestraron a casi todos los miembros de la corporación. Él se salvó por minutos porque su hijo se enfermó y tuvo que llevarlo al médico. Uno de sus compañeros en la asamblea, secuestrado y posteriormente asesinado, fue el diputado Carlos Barragán, hermano de la esposa de Prada. Durante el secuestro, Rodríguez ocupó la presidencia de la Asamblea, se convirtió en el paño de lágrimas de las familias de sus compañeros –incluyendo a los Barragán– y, además, luchó para que les siguieran pagando el salario a los familiares y no les quitaran su investidura, como pretendía el Gobierno nacional de la época.

La política llevó a Carlos Hernán Rodríguez a hacer una alianza que lo ha perseguido cada vez que aspira a un cargo. Fue promotor de la candidatura a la Gobernación del Valle del Cauca del cuestionado Juan Carlos Abadía. En esa empresa electoral estuvo acompañado del también condenado parapolítico Juan Carlos Martínez, el cacique de Buenaventura señalado por sus relaciones con narcotraficantes. Rodríguez nunca ha sido asociado con los delitos y faltas de Abadía y Martínez, pero haber militado a su lado se convirtió en una sombra en su carrera.

Después de esa experiencia política, Carlos Hernán Rodríguez fue contralor departamental del Valle del Cauca y algunos recuerdan que fue severo en el control de la Gobernación del propio Abadía. Su contraloría fue calificada como la mejor de Colombia junto con la de Antioquia. De ahí proyectó su carrera y trabajó en la Defensoría del Pueblo inicialmente con el cuestionado Jorge Armando Otálora y siguió escalando hasta convertirse en auditor general de la república. Muchos lo reconocen como un abogado muy calificado y un experto en control fiscal. Lo único que le reprochan son esas viejas compañías que él sostiene que son cosa del pasado.