14 Marzo 2022

¿Perder es ganar un poco? Triunfos y fracasos en las elecciones

Aunque fue el más votado de la consulta de la Coalición Centro Esperanza, la victoria de Sergio Fajardo tiene más sabor a derrota.

Crédito: Colprensa/Sergio Acero

Las cifras dicen que Gustavo Petro, Fico Gutiérrez y Sergio Fajardo fueron los ganadores de las consultas del 13 de marzo. Pero en la práctica, la victoria no siempre es absoluta, como tampoco lo es la derrota. Unos perdieron más que otros, pocos ganaron y algunos se quedaron sin nada.

Por: María Camila Hernández

Que Gustavo Petro, Fico Gutiérrez y Sergio Fajardo hayan sido los más votados de sus respectivas coaliciones no causó gran sorpresa. Esta vez las encuestas atinaron. Sin embargo, eso no quiere decir que a las consultas presidenciales les haya faltado emoción. Había mucho en juego, pues la cantidad de personas que decidió participar en cada consulta ayuda a medir el aceite de los diferentes movimientos, las opciones que tienen de ganar y las alianzas que necesitarán para llegar a la presidencia.

Más allá del ganador de cada consulta, hay una coalición que ganó, otra que perdió la esperanza y otra cuyo panorama no quedó muy claro (aunque Óscar Iván Zuluaga haya salido muy presto a despejar un poco esa oscuridad). Hay consultas ganadoras, candidatos triunfadores, y varias formas de perder. Y si bien todos los candidatos participantes están obligados a apoyar al ganador de su respectiva consulta, no pasa lo mismo con sus seguidores, por lo que es útil entender qué pasó con los grandes quemados de cada coalición.

Esperanza quemada

Las caras de los candidatos y el discurso de Sergio Fajardo un día después lo dijeron todo. Aunque el exalcalde de Medellín intentó utilizar el símil del ciclismo para explicar la etapa que había concluido el domingo, y el trabajo que queda montaña arriba, su discurso no parecía convencerlo ni a él mismo. Ese mismo día, el 14 de marzo, dijo que “vamos a mostrarle al país que somos capaces de trabajar unidos”. Algo que habrían tenido que hacer hace meses.

En contraste, tanto Fico como Petro se preocuparon por exaltar la unidad de la coalición en sus discursos del domingo. El candidato de izquierda incluso lo terminó con una maroma verbal para incluir a todos los candidatos en una sola persona: “nosotros somos Arelis Uriana, Alfredo Saade, Camilo Romero, Francia Márquez y Gustavo Petro, y queremos ser el presidente de Colombia”.  

Dentro de la resquebrajada Coalición de la Esperanza hay unos que perdieron más que otros, aunque todos hayan perdido un poco. Como lo dijo Cambio, el de Fajardo es tal vez el triunfo más amargo en la historia política de Colombia.

En el caso de Juan Manuel Galán, más que su resultado dentro de la consulta, “lo que lo hace perdedor es la apuesta general del Nuevo Liberalismo por presentarse por separado en el Congreso y el fracaso de la lista cerrada en el Senado”, afirma Yan Basset, politólogo de la Universidad del Rosario. Señala que se trataba de una apuesta difícil, que solo funciona con figuras muy destacadas a la cabeza, como Gustavo Petro o Álvaro Uribe en su momento.

En el resultado de Alejandro Gaviria pudo haber jugado su indecisión entre el Partido Liberal y la Coalición de la Esperanza, entre la maquinaria y la independencia, para decantarse al final por una maquinaria que resultó mucho menos efectiva que la de César Gaviria. Por otra parte, Basset considera que le pasó como a otros economistas les ha sucedido en la contienda electoral; personas muy preparadas a quienes su círculo ilustrado les dice que tienen posibilidad en una elección presidencial, “pero aquí hay un efecto de burbuja, una cosa es ser tecnócratas reconocidos entre las élites de Bogotá y otra cosa es lograr hacer política”.

El otro gran perdedor de la Coalición Centro Esperanza, Jorge Enrique Robledo, podría estar navegando en aguas desconocidas. No solo porque no acostumbra perder, pues en 2014 fue el senador más votado y en 2018 el tercero, solo superado por Antanas Mockus y Álvaro Uribe, sino porque su postura ha sido muy radical para el Centro Esperanza. Como señala Paola Montilla, docente de la Universidad Externado, “sus antecedentes son muy cercanos a una izquierda dura entonces era muy difícil que alguien lo identificara como un candidato de centro”.

Para Basset, el hecho de que su fuerza representara un extremo político de la coalición lo dejaba ya sin posibilidades de ganar, por lo que su candidatura era más una forma de hacer presencia dentro de la alianza. Por todo esto, aunque Robledo deba seguir apoyando a Fajardo hasta donde llegue, puede que su electorado, que en años anteriores ha probado ser numeroso, tenga otra cosa en mente.

No solo de maquinaria vive el hombre, pero un poco sí ayuda

Una de las grandes sorpresas de la consulta del Equipo por Colombia fue el resultado de Álex Char, que a duras penas pasó de los 700.000 votos, después de haber inscrito su candidatura con 2,5 millones de firmas. El miembro del clan Char probó en estas elecciones que las maquinarias no lo son todo. “Vemos que a Char le pasó lo que a Vargas Lleras, una candidatura que lo apostaba todo a la maquinaria y a la política de clientelismo pero hay que tener una buena imagen, una propuesta”, dice Basset. Además de que llevaba el escándalo de Aida Merlano a cuestas, también le pesó no haber participado en debates.

Paola Montilla coincide y explica que mientras los demás candidatos tenían una alta visibilidad, en especial Fico, Char estaba callado. “No logró buscar electores en un lugar distinto al que le podía proporcionar su estructura de partido”.

Enrique Peñalosa, el candidato de Bogotá dentro de la consulta, no tuvo ni el voto de opinión ni el de la maquinaria. Terminó de último, con tan solo 231.507 votos, más enterrado que el metro subterráneo. Los analistas consideran que su alianza con La U lo perjudicó más de lo que lo ayudó. Basset señala que se trató de un apoyo “sin compromiso”, porque tanto el partido como Peñalosa dejaron claro que no había obligación, y esto fue un error, pues en una jornada en la que también hay elecciones parlamentarias, los partidos sí pesan.

Un ganador rotundo y una ganadora histórica

El caso de Francia Márquez, en el que perder no es ganar un poco sino un montón, su votación le plantea un dilema a Petro y será importante en lo que queda de campaña presidencial. Con los casi 800 .000 votos que obtuvo la candidata del Polo, a Petro le quedará difícil no darle la vicepresidencia. Fue la tercera votación de las consultas, solo por debajo del mismo Petro y Fico Gutiérrez. Por eso, no darle la suficiente importancia podría costarle a Petro algunos de los votos más creyentes de Francia.

A diferencia de las otras consultas, en la del Pacto solo se contemplaba un ganador único y absoluto. En vez de eso, también hubo una ganadora histórica, pues Francia Márquez superó en votación a candidatos con maquinaria o con mucha más trayectoria política, o ambas.

En cuanto a Camilo Romero, de quien se tenían expectativas un poco más altas, puede que su problema haya sido similar al de Robledo, pero en sentido contrario. Romero representaba a los verdes (sin el aval), pero en una coalición de izquierda. Según Montilla, al distanciarse de Centro Esperanza, pudo haber perdido parte del electorado atado a esa coalición.

Alfredo Saade, por su parte, parece haber aportado más polémica que votos al Pacto Histórico. El pastor cristiano obtuvo 21.660 votos, resultado que lo ubica en el último puesto de las tres consultas. Para Basset, la votación de Saade muestra que Petro lo incluyó en la consulta para mostrar su disposición de hablar con todos los sectores, mas que para hacer una verdadera alianza con los cristianos. “La idea de Petro era mostrar que quería una candidatura de apertura, de diálogo con sectores que normalmente se consideran adversos a la izquierda, pero no buscar como tal votos que le pudiera aportar Saade”. La otra candidata representante de los cristianos en las consultas fue Aydeé Lizarazo, del Mira, que obtuvo 259.510 votos en la coalición Equipo por Colombia.