13 Marzo 2022

Sombras de la jornada electoral

Dos ciudadanas buscan si sus nombres aparecen en el lugar que eligieron para votar.

Crédito: Dora Montero

Cambios de lugares de votación sin consentimiento, inoperancia de la página de la Registraduría, no entrega de tarjetones, discriminación trans y delitos electorales son los peros de las elecciones legislativas y de consultas presidenciales.

Por: Guillermo Gomez

Cuando llegó al puesto de votación, en una tarde de sol caribe, Ces Badillo sintió cómo se oscurecía el horizonte electoral del país. “Eso es una maricada, déjanos trabajar”, le dijo uno de los jurados cuando ella preguntó si conocía el protocolo del voto trans del que habla una resolución del Consejo Nacional Electoral del año 2020. 

El hecho ocurrió cuando Badillo ejercía su labor como observadora electoral de la MOE en la mesa 10 del colegio San Juan Bosco, del municipio de Sabanagrande (Atlántico). 

Jahira Quintero vivió una situación semejante: su nombre jurídico no estaba actualizado en el sistema, es decir, aparecía el anterior. Pudo votar, pero al momento del jurado referirse a ella siempre fue masculinizada. 

Esta es la primera vez en la historia en la que 70 personas con experiencia de vida transfemenina, transmasculina y trans-no binaria hicieron parte del ejercicio electoral para asegurar que el protocolo se implementara como se debe. Lo que concluyen es que no se sienten actores reales de la construcción y participación ciudadana.  

Personas del género trans fueron objeto de comportamiento hostil en Sabanagrande (Atlántico), Medellín y Envigado (Antioquia), Florencia (Caquetá), Valledupar (Cesar) y Ciénaga (Magdalena). 

Y es que la luz de la democracia brilló en el horizonte electoral en el día de elecciones, pero algunos negros nubarrones ensombrecieron el panorama. La lista es larga: en 31 de los 32 departamentos se reportaron 735 hechos de aparentes irregularidades y diversos delitos electorales.

Uno de los más recurrentes tenía que ver con propaganda electoral prohibida en medio de las elecciones y fue registrado por la plataforma pilasconelvoto.com, que recibió 171 reportes de publicidad clandestina, siendo Antioquia el departamento que más casos presentó (43), seguido por Cundinamarca (26), Bogotá (23) y Tolima (15). 

La mayoría fue cometido por personas que entregaban volantes y vociferaban por quién había que votar. “En cuatro de estos casos se denunció que la propaganda electoral fue desplegada por los mismo jurados de votación”, advierte Camilo Mancera, coordinador del Observatorio de Justicia Electoral de la MOE.

Llamadas y mensajes de texto de carácter partidista, recibidos de manera arbitraria y sin autorización, fue otro de los hechos denunciados por los ciudadanos.

De otro lado, partidos como MAIS, Colombia Renaciente, Alianza Democrática Amplia (ADA) y Autoridades Indígenas de Colombia (AICO) se quejaron ante la MOE del fenómeno de que, por aparente desconocimiento de los jurados de votación, no se entregaron tarjetones de curules afros e indígenas.

Cambio Radical, Nuevo Liberalismo, Partido de la U y Partido Liberal también denunciaron la no repartición de tarjetones a las consultas de las coaliciones Equipo por Colombia y Centro Esperanza. La MOE encontró que en el 26 por ciento de los puestos observados los jurados no estaban dando los tarjetones electorales de la Circunscripción Especial para la Paz.

La Registraduría erró 

Las fallas en la página de la Registraduría nacional y la app Infovotantes que esa entidad destinó para estas elecciones nublaron también la jornada. Los ciudadanos que intentaron verificar el puesto de votación no lo pudieron hacer a través de las plataformas en las que está cargada esa información. Hay quienes cuentan que debieron llegar al sector en el que votaron la última vez y caminar, incluso calles, hasta encontrar el punto en el que estaban habilitados para votar.

La confusión ciudadana sobre los puestos de votación llevó a que en el 85 por ciento de las mesas observadas por la Misión de Observación Electoral se reportaran casos de ciudadanos que se acercaron al sitio de los comicios donde suponían que estaba inscrita la cédula, pero encontraron dificultades para sufragar.

Algunas de las vivencias de esos ciudadanos fueron consecuencia del traslado de sus puestos de votación sin previo aviso. En el caso de Bogotá, dos jóvenes de 19 y 21 años le narraron a Cambio su experiencia cuando llegaron a Corferias y fueron enviados a otros puntos de la ciudad. 

Estas confusiones, que finalmente impidieron el ejercicio de elegir senadores, representantes y candidatos presidenciales, “tienen su origen en las fallas presentadas desde el mes de enero pasado en el aplicativo para la inscripción de cédulas”, señala Mancera.

A la par hubo situaciones en que los jurados entregaban tarjetones de consultas distintos a los solicitados por los votantes. Sumado a esto, se pudo establecer que hay fallecidos que siguen apareciendo en el censo electoral y reportados como desaparecidos que llegaron a los puestos de votación y suscribieron las respectivas actas de supervivencia.

Faltan dos meses para la primera vuelta presidencial, tiempo que tiene la Registraduría para que ajuste el funcionamiento de las herramientas de información que tiene la ciudadanía.