28 Julio 2022

Un estudio reveló que la vacuna contra el covid tiene efectos directos sobre la menstruación

Crédito: Yamith Mariño Diaz

El estudio, publicado por la revista 'Science Advance', analizó la experiencia de más de 40.000 mujeres, que notaron efectos secundarios de la vacuna, independientemente de la marca.

Por: Maria F. Fitzgerald

La revista Science Advance publicó un estudio que reunió la experiencia de cerca de 40.000 mujeres con la vacuna del covid-19. El estudio logró determinar que buena parte de las participantes habían tenido complicaciones con sus ciclos menstruales luego de haber recibido la vacuna. Sin embargo, quienes lo realizaron señalan que aún hace falta conseguir más pruebas para conocer las dimensiones de la alteración. 

A comienzos de 2021, muchas mujeres empezaron a reportar que, luego de la aplicación de la vacuna, habían tenido alteraciones hormonales importantes: algunas sangraban más, otras tenían cólicos menstruales más fuertes, y algunas no tuvieron su regla, entre muchos otros síntomas.

Esta no ha sido la única ocasión en que las mujeres se han visto afectadas por avances científicos. De hecho, varios de los métodos anticonceptivos creados para mujeres han sido perjudiciales para su salud. 

Muchos casos, poca información 

A Milena, de 26 años, se le brotó la cara con acné, tras aplicarse la primera vacuna de AstraZeneca. A Laura, de 32, el sangrado le llegó mucho más fuerte y doloroso, mientras que Camila, de 37, solo tuvo dolor y nada de sangrado; las dos se aplicaron la segunda dosis de Moderna. Para Dora, que llevaba dos años sin que le llegara la menstruación, fue una sorpresa notar que había vuelto a sangrar, luego de que se aplicara la primera dosis de Pfizer. 

Como ellas, cientos de mujeres más se volcaron a redes sociales para  hablar sobre sus experiencias: las vacunas contra el covid-19 habían afectado gravemente sus ciclos hormonales. Estas afirmaciones inquietaron a la comunidad científica, por lo que decidieron adelantar al menos dos estudios que buscaron una mejor perspectiva sobre los posibles efectos. 

El primero de los estudios, realizado en Estados Unidos por el Instituto Nacional de Salud, reunió a casi 4.000 mujeres. Este estudio mostró que aunque durante la primera dosis la mayoría no sufrió ningún tipo de modificación, la segunda sí significó un retraso de la regla en las mujeres analizadas. Entre ellas, al menos un 11 por ciento tuvo un efecto adicional: sangraron por más de 8 días seguidos. 

El segundo estudio, publicado el 15 de julio de este año, fue el que reunió a casi 40.000 mujeres de entre 18 y 80 años. Este estudio, que fue realizado por las Universidades de Illinois, Harvard y Washington, tuvo la muestra poblacional más grande que se haya considerado hasta el momento. 

Se encontró que entre las personas menstruantes observadas, 42 por ciento tuvieron modificaciones leves y regulares (con mayor sangrado, menstruaciones atrasadas o adelantadas, y dolores más fuertes). También, encontraron que de las personas analizadas que no sangraban de manera activa, 71 por ciento de personas con uso de anticonceptivos de largo espectro, 39 por ciento de personas en procesos hormonales de reafirmación de género, y 66 por ciento de personas postmenopáusicas, reportaron sangrados esporádicos tras la aplicación de la segunda dosis de la vacuna. 

En el estudio también se encontró que 44 por ciento de las mujeres no reportaron ningún tipo de modificación en sus ciclos menstruales. Y que, quienes sí los tuvieron, presentaron cambios menores y de corto tiempo. 

Sin embargo, el estudio señala que es importante recaudar más información en poblaciones menstruantes para terminar de entender las dimensiones del problema y, sobre todo, crear mayor confianza entre la población y la medicina, pues no es la primera vez en que un medicamento altera los ciclos hormonales. 

Parte de las denuncias que se volcaron a las redes cuando las mujeres empezaron a notar cambios, viene también por una constante que se ha denunciado: distintos medicamentos y avances científicos, sobre todo los relacionados a la anticoncepción, han afectado severamente la salud reproductiva y hormonal. Un ejemplo viene, por ejemplo, con los efectos causados por las pastillas anticonceptivas. 

Esto ha sido señalado en múltiples estudios. El más reciente de ellos, publicado por The Lancet, señala que el consumo de pastillas anticonceptivas puede deteriorar en riesgos para la presión arterial, daños coronarios, episodios depresivos y un incremento en el riesgo de derrames cerebrales.