11 Julio 2022

Personas trans podrán acceder a terapias hormonales y otros procedimientos sin restricción

Crédito: Yamith Mariño Diaz

El fallo de la Corte busca proteger el acceso a procedimientos de reafirmación de género para personas trans, sin que tengan ningún tipo de barrera. Esto cobija a los menores de edad.

Por: Maria F. Fitzgerald

La Corte Constitucional emitió un fallo el 7 de julio en el que exige al Ministerio de Salud crear una guía puntual para que se garantice el acceso a la salud a personas transgénero, sin que exista ningún tipo de condicionante ni barrera para tenerlo. 

En el fallo, la Corte pide respetar los procedimientos de afirmación de género que atraviesen las personas transgénero, independientemente de sus condiciones y abriendo el acceso a personas menores de edad: “Es claro que los menores de edad tienen derecho a la identidad de género, lo cual comprende el derecho a acceder a los tratamientos médicos de afirmación de género. Este reconocimiento también corresponde con el hecho de que el momento de ese autorreconocimiento de la identidad de género ocurre desde temprana edad”, asegura el fallo. 

Esto permitirá que las personas transgénero puedan acceder sin barreras a procedimientos como: la mastectomía (o masculinización del tórax), reasignaciones genitales, cirugías estéticas que feminicen o masculinicen ciertos rasgos faciales y, la principal de ellas, terapias de reemplazo hormonal. Todo esto, además, debe permitir el acompañamiento de profesionales de salud mental que ayuden en el proceso, y debe poder hacerse a través de todos los sistemas de salud, incluyendo las EPS.  

“El fallo de la Corte reconoce la autonomía e identidad de las personas menores de edad en transición y eso mismo puede convertirse en la consolidación del acceso a un derecho”, asegura Cam López Duarte, una persona trans masculina que, además, es investigador del área de género en la ONG Temblores. 

 

Lo que impactará el fallo 

López señala que, en el momento en que una persona inicia su proceso de transición, se encuentra con una serie de barreras que le niegan el acceso a su realización identitaria. “La primera barrera con la que nos encontramos las personas trans es tener que ser catalogadas como enfermas para acceder a una terapia de reemplazo hormonal, o cualquier proceso de reafirmación de género. Entonces te encuentras con que tienes que ser diagnosticado con disforia de género para poder iniciar un acompañamiento”. Para él, justamente el fallo debe preocuparse por romper estas dinámicas para que cumpla su objetivo. 

A su voz se une la de Eliana Robles, abogada constitucionalista y cofundadora de la Liga de salud trans, una plataforma de movilización que busca cuidar la salud de las personas trans en Colombia. Ella señala: “Una de las falencias más grandes que tenemos actualmente en nuestro sistema de salud, de cara al cuidado de las personas trans, es la ausencia de protocolos de atención que le den una guía a los profesionales de la salud para poder diagnosticar, atender y orientar a quienes lo requieran. Es una falta de cualificación que se tiene ante estas necesidades específicas. De ahí la importancia del fallo”. 

Para las dos, es especialmente delicado que, cuando las personas no tienen acceso pleno a este tipo de terapias, terminan por hacer sus tránsitos sin acompañamiento médico y, como lo pone López “eso puede ir en detrimento de su salud”. 

De acuerdo con el estudio “Estándares del cuidado de la salud de personas transexuales, transgénero y personas con género inconforme”, de la Asociación global para la salud de personas transgénero (WPATH por sus siglas en inglés), es usual que, al tener barreras durante este proceso de transición, las personas trans tengan afectaciones a su salud mental, física y que no consigan relacionarse de manera adecuada con sus pares. 

¿Y los menores de edad? 

“Es necesario tener servicios transespecíficos, que ya están estudiados en diversos países, y que debemos empezar a entender en Colombia. Eso incluye entender que muchas veces los procedimientos pueden empezar desde edades tempranas y debemos permitir que cada persona decida por sí misma. Por eso, lo que se requiere es un acompañamiento completo, que prime el bienestar a las personas y empiece por romper esas barreras que no les permiten tener acceso a diversos profesionales que puedan guiar el proceso completo”, asegura Eliana Robles para quien es muy importante analizar la totalidad de matices que rodean a las personas en tránsito, incluyendo sus entornos específicos, su historial de salud y sus metas puntuales. 

A este hecho, se suma Cam López quien además considera que seguir tergiversando las experiencias de vida trans es algo insostenible en la actualidad. Para él: “Debemos entender que estos tránsitos continuarán ocurriendo. Por eso, es importante crear las mejores condiciones para que nuestras vidas dejen de estar en riesgo ante un sistema de salud que nos niega el acompañamiento adecuado y suele estar cargado de prejuicios”.