
Así fue la rencilla entre Abelardo de la Espriella y Julián Bedoya por el acercamiento de Renovación Liberal
El ex senador Bedoya había lanzado el anzuelo sobre no hacer oposición al gobierno y el mandatario respondió que no “habrá alianza politiquera” con un sector que, en el pasado, también estuvo aliado con el Gobierno Petro.
Este lunes, luego de un regaño del presidente De la Espriella, Julián Bedoya ex senador y director del movimiento Renovación Liberal, escribió un trino que tenía tono de disculpa. “Si mis palabras se prestaron para algún malentendido, ofrezco sinceramente mis excusas. Mi intención nunca ha sido ni será negociar cargos, cuotas o prebendas, ni generar confrontaciones”, dijo Bedoya.
Esta disculpa, que también viene acompañada de aclaraciones como “comparto plenamente el principio que usted plantea” y “Nuestra Patria está primero”, es una respuesta del mandatario frente a un comentario del propio Bedoya en la reunión política de su sector. Un sector que, de todas maneras, ha estado manchado por presuntas prácticas clientelares, como las que señalan a la senadora María Eugenia Lopera por tener cercanías con el gobierno Petro, y presuntos delitos, como los del propio Bedoya, señalado de obtener títulos profesionales de manera irregular.
La disculpa llegó después del portazo que cerró alianza política
El origen de todo fue una reunión política el jueves 10 de septiembre, en un centro comercial de Medellín, donde Bedoya presentó ante sus copartidarios la estrategia que tendrá ese sector para las regionales de 2027; es decir, buscar un acercamiento político con la coalición de gobierno. Ahí soltó la frase que sería el origen de la rencilla: "para mí todos los presidentes son iguales. La diferencia de los gobiernos en Colombia es a quién le va bien y a quién le va mal". La remató explicando por qué su bloque respalda al gobierno de turno en lugar de hacerle oposición, con la idea, ya conocida en Antioquia, de que a los problemas estructurales del país solo se les entra con poder.
La respuesta de De la Espriella fue, en ese sentido, un alejamiento del acercamiento que proponía Renovación Liberal. En el trino dijo directamente que Bedoya se equivocaba y que en su gobierno “no hay ni habrá alianza politiquera con usted, con Renovación Liberal ni con ningún operador que confunda el Congreso con un mercado de puestos y prebendas". Todo el mensaje iba direccionado a la maquinaria que Bedoya fundó junto con Adolfo León Palacios dentro del Partido Liberal y que hoy conduce desde afuera del Congreso, con Juan Diego Echavarría en la curul que él dejó vacante en el Senado.
“Yo no vine a administrar la misma podredumbre con otro apellido; yo vine a cambiar la política para siempre, y eso no se hace pactando con politiqueros descarados", añadió De la Espriella, que además instruyó a su gabinete a no repetir con Bedoya la fórmula que ese sector ya ensayó con el gobierno anterior.
¿El mismo truco, pero con otro gobierno?
Desde 2022, ese subgrupo liberal en Antioquia trabajó activamente por la candidatura de Gustavo Petro mientras la dirección nacional del partido, con César Gaviria a la cabeza, mantenía la orden de no acercarse. Tanto Bedoya como Echavarría lo hicieron sin que se supiera mucho de ellos, para no levantar, justamente, problemas con Gaviria. De todas maneras, aliados suyos, aseguraron que ya "muchos líderes ya tomaron la decisión de ayudarle a Petro, pero todavía no van a salir de frente".
La apuesta surtió fruto porque Bedoya terminó descrito como el "caballo de Troya" del petrismo dentro de la bancada liberal, con dos fichas propias empujando la agenda del “Gobierno del Cambio” desde el Congreso: Juan Diego Echavarría, que asumió su curul en el Senado, y María Eugenia Lopera, entonces representante a la Cámara y miembro de las “Sin Piedad”, el grupo de mujeres liberales que apoyó en su primer año a Gustavo Petro. Ese esfuerzo implicó desafiar a la propia dirección de su partido para sacar adelante la reforma a la salud de Petro en la Comisión Séptima. "Estamos con el Gobierno del cambio", explicó Lopera cuando le preguntaron por su voto.
Lopera repitió la hazaña electoral en marzo de 2026, esta vez para el Senado, con 122.274 votos que la convirtieron en la liberal más votada de Antioquia y en la pieza que hoy mejor confirma la fórmula Bedoya, cercanía con el poder de turno, cualquiera que este sea, a cambio de posiciones. En agosto asumió como vicepresidenta de la Comisión de Ética del Senado, un nombramiento que generó ruido precisamente por su cercanía con el exsenador.
Y es que la rencilla o, por lo menos, los roces entre este sector, vienen desde antes. En campaña, De la Espriella denunció a más de 30 personalidades de la política que estarían, presuntamente, inmiscuidos en procesos de compra de votos para la segunda vuelta presidencial. Entre esos señalados figuraban Julián Bedoya y María Eugenia Lopera. En esa ocasión dijo que los nombrados hacen parte de “las mismas castas politiqueras que siempre han volteado la voluntad popular” y, en una pregunta retórica, mencionó: “¿Ustedes creen que voy a dejar que se roben las elecciones? No lo vamos a permitir bajo ninguna circunstancia”.
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