No todo es político
Más allá del ámbito político existe lo esencialmente humano, lo fundamental. Y mientras más fuerte es este espacio, más posibilidades hay de contener los desafueros de la política.

Doctor en Ciencia Política de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y doctor honoris causa de la Escuela Normal Superior de Cachan (Francia). Se desempeña como profesor del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI) de la Universidad Nacional de Colombia, como investigador de Dejusticia y como columnista.
Más allá del ámbito político existe lo esencialmente humano, lo fundamental. Y mientras más fuerte es este espacio, más posibilidades hay de contener los desafueros de la política.

¿Dónde está el pueblo? ¿Quién lo representa? ¿Cómo se expresa? ¿Qué decir de esto en países con decenas de millones de habitantes? El populismo, tan presente en América Latina, cree tener una respuesta fácil, pero la democracia constitucional dice otra cosa. Aquí se muestran estas diferencias.

La arrogancia de algunos poderosos gobernantes, unida a la humildad de los gobernados, es la clave de una fórmula política que vuelve hoy por sus fueros y que combina el autoritarismo del líder con la sumisión de su pueblo.

Al encontrarse el mundo en un limbo incierto, entre un orden político que ya no funciona y otro que todavía no hemos inventado, esta parece ser la senda para reactivar la ficción democrática y la esperanza de que vale la pena luchar por ella.

Las implicaciones que tiene la Inteligencia Artificial, con toda su carga de tecnología digital, para la libertad ciudadana.

Qué tan libres o autónomos son los votantes en el momento de decidir sobre asuntos democráticos en esta era de redes sociales, ‘likes’, algoritmos e Inteligencia Artificial.

Un análisis sobre cómo ese sentimiento genera violencias de todo tipo en el devenir público de la sociedad y más aún en esta época alimentada por las tecnologías digitales y las redes sociales.

El académico y escritor Mauricio García Villegas analiza la soberanía, entendida como la capacidad del Estado (y del pueblo) para regir sobre un territorio y actuar sin interferencias externas.

Las pasiones políticas actuales y el deterioro del debate democrático, además del tipo de comunicación que imponen las redes sociales, amenazan los ideales democráticos. Entre las propuestas para sacarlos de la crisis está esa innovadora alternativa que hoy entrega resultados prometedores en algunos países europeos.

Para el analista y catedrático Mauricio García Villegas, la sociedad debe estar mucho más alerta de lo que hasta hoy ha estado ante la posibilidad de que sus ciudadanos opten, democráticamente, por sacrificar la democracia. Y, con ella, su libertad.

Mauricio García Villegas, columnista y doctor en Ciencia Política, resalta la importancia de que los Estados actúen unidos, como una sola democracia, para enfrentar problemas como el cambio climático, antes de que sea tarde.

Para el catedrático y politólogo Mauricio García Villegas, la posición ideológica radical puede puede ser contraproducente, es decir, fortalecer el imaginario de sus enemigos de tal manera que estos se vigoricen y conformen una reacción que resulte triunfante. r.

El escritor Mauricio García Villegas analiza en este texto cómo, todo régimen democrático, se mueve entre los extremos de las apasionadas voluntades políticas y las impasibles reglas de juego constitucionales. “La democracia”, dice, “oscila entre esos dos puntos: uno emocional y otro institucional”

¿Cómo fueron los orígenes de este sistema político y los aportes que a través de la historia han hecho no sólo los grandes pensadores, sino los líderes de los diferentes movimientos políticos a lo largo de la historia colombiana? El abogado y doctor en ciencia política, Mauricio García Villegas, responde.