
“El secuestro nos degradó tanto que no veíamos al ser humano, sino a una mercancía”: ex-Farc en audiencia de la JEP
En la audiencia de reconocimiento de responsabilidad realizada en Medellín, siete mandos medios de la extinta guerrilla aceptaron los graves daños que la práctica del secuestro, implementada a nivel nacional, dejó para sus víctimas.
“Yo no pido perdón. ¿Qué me va a perdonar una víctima si le secuestré a su mamá? Considero que es un irrespeto a las víctimas. Pero sigo trabajando por la reconciliación para que esto no se repita”. Estas palabras las dijo Luis Óscar Úsuga Restrepo, conocido como Isaías Trujillo o El Viejo, uno de los firmantes más veteranos de las antiguas Farc, guerrilla en la que estuvo 40 años.
Restrepo, con la voz de quien ya está en la tercera edad, sonó sincero. Miró directamente a Luis Guillermo Arboleda y reconoció su responsabilidad porque tropas bajo su mando secuestraron a su hermano Carlos, le pidieron con tal insistencia dinero que la familia se tuvo que endeudar y, cuando fueron a entregarlo, intercambiaron a su hermano por su mamá. La señora Bertha, quien estaba sumida en una tristeza profunda por el secuestro de su hija, pasó varios meses secuestrada.
Luis Guillermo narró la angustia. La trampa psicológica incluía llamadas que les reclamaban, que si no eran buenos hijos, que si eso era lo que querían a su mamá, que por qué no pagaban la liberación, que le mandaran ropa, medicinas, instrumentos de aseo. Restrepo reconoció que hoy, tras firmar un proceso de paz, entendió lo inhumano del secuestro.
Artículo exclusivo para suscriptores
Suscríbete para acceder a todo nuestro contenido.
SuscribirmeLea los comentarios









