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Mordisco -santeria
Alias Iván Mordisco, cabecilla de las disidencias de las Farc además de contar con la seguridad de 200 integrantes de la estructura ilegal, utiliza la santería para no ser capturado. Crédito: Fotoilustración CAMBIO

Amuletos con huesos, figuras y rituales: la santería que practica Iván Mordisco

El cabecilla de las disidencias de las Farc permanece escondido en las selvas del Amazonas, custodiado por su círculo de seguridad, comandado por alias Lorena, su compañera sentimental, a quien reclutó siendo menor de edad y quien también es la encargada de llevar a los campamentos mujeres para que realicen ritos de santería. Militares dan detalles de lo que han visto.

Por: Javier Patiño C

El grupo especial del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES) de las Fuerzas Militares se reunió en la base aérea de Marandúa, Vichada, para revisar las coordenadas de varios campamentos usados por las disidencias de Iván Mordisco. Con los puntos de desembarco identificados en un mapa proporcionado por inteligencia militar, los uniformados alistaron sus equipos de campaña, armas y radios para dar inicio a la operación.

Pobladores reportaron que Mordisco se movía constantemente entre la zona rural de Puerto Santander (Amazonas) y el poblado de Miriti-Paraná, en la frontera con Brasil, siempre acompañado por su grupo de seguridad para evitar incursiones de las autoridades.

Antes de partir, los efectivos se reunieron en la pequeña capilla de la guarnición militar para encomendar la misión. Según varios militares consultados, además hicieron oraciones “para alejar lo que consideran rezos de santería” que, afirman, ha practicado Mordisco para protegerse. 

Con los primeros rayos del sol, cinco helicópteros Black Hawk de la Aviación del Ejército y de la Fuerza Aérea trasladaron a los uniformados a distintos puntos de la selva. Paralelamente, embarcaciones de la Armada zarparon para cerrar posibles rutas de escape por vía fluvial. En tierra, las tropas avanzaron a paso lento por la densa vegetación para no alertar a los disidentes.

Durante cinco días, los grupos de reconocimiento se aproximaron a varios campamentos transitorios y los registraron. En esos refugios –más allá de un área para cocinar y hamacas– los uniformados hallaron una cama de madera donde, según los reportes, habría dormido Mordisco. En puntos estratégicos del campamento también encontraron objetos asociados a prácticas rituales: figuras, velas, amuletos con huesos e incluso jeringas.

Los comandos permanecieron horas ocultos a la espera de movimientos del cabecilla. “Se sentía una energía extraña, un ambiente pesado que nos dificultaba respirar y dormir”, dijo un uniformado a este medio. En una ocasión, identificaron a Mordisco en una lancha –con gafas y boina roja– y alertaron a sus superiores para que un tirador de precisión abriera fuego. “Lo tenía en la mira y el arma se encasquilló; no pudo disparar. Cuando la lancha se alejó, Mordisco huyó. Luego identificamos a otro guerrillero y el arma funcionó sin problema”, relató el militar, que atribuye el fallo a lo que describió como “rezos de magia negra” practicados por el entorno del cabecilla.

Operación frustrada

Tras varios días de caminata, los uniformados se acercaron a menos de un kilómetro de un campamento donde había miembros de la estructura lavando ropa, cocinando y limpiando armamento. En ese lugar identificaron a alias Iván Mordisco acompañado por alias Jenny, quien, según la inteligencia, sería la jefa del primer anillo de seguridad del cabecilla, su pareja sentimental, y responsable de la distribución de recursos, la entrada de víveres y de traer brujas para que realicen rituales que el cabecilla cree que podrían protegerlo de las operaciones militares.

Fuentes militares relatan que Jenny fue reclutada por orden de Mordisco, en una vereda del municipio de San Vicente del Caguán, hace 14 años, cuando tenía apenas 13 años. Afirmaron que él la instruyó en técnicas de combate, elaboración de explosivos y tareas de inteligencia.

Los comandos revisaron las coordenadas del escondite y recibieron la orden de evacuar el área, pues se tenía previsto un bombardeo sobre el punto exacto donde, según inteligencia, descansaba Mordisco con su grupo de seguridad. El objetivo fue marcado con un designador láser y, en la madrugada del domingo 5 de octubre, un caza Kfir y dos A-29 Súper Tucano lanzaron tres bombas sobre el lugar.

Tras la operación, el balance informado inicialmente fue: cuatro guerrilleros muertos; cuatro heridos y capturados; uno que se rindió voluntariamente; y un adolescente rescatado –un total de diez personas–. Sin embargo, el objetivo de capturar o neutralizar a Mordisco no se logró. De nuevo, un uniformado lo atribuyó a las prácticas de Mordisco: “Los rezos y los amarramientos que le han hecho las brujas lo volvieron a salvar”. Mordisco logró huir. 

Los Comandos de las Fuerzas Militares, en el registro al campamento se encontró: una tonelada de marihuana –presuntamente destinada a ser despachada hacia Brasil por vía fluvial–; 27 millones de pesos en efectivo; nueve embarcaciones; tres fusiles; una escopeta; un revólver; abundante munición y equipos de intendencia.

“El área que alias Iván Mordisco utilizaba como corredor de movilidad para economías ilícitas ha sido objeto de una ofensiva sostenida por parte de las Fuerzas Militares. Las operaciones  que han realizado en contra de  la estructura han debilitado significativamente las estructuras criminales y logísticas de esta facción”, informó el Comando de las Fuerzas Militares.

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