
La historia de Xenú, el perro antiexplosivos que detectó una mina antipersonal cerca a un colegio en Ituango
Un perro antiexplosivos del Ejército Nacional permitió ubicar una mina antipersonal instalada en un camino rural de Ituango, Antioquia, por donde diariamente transitan estudiantes y campesinos. El hallazgo evitó una posible tragedia y permitió la destrucción controlada del artefacto.
Por: Nataly Ríos
En una operación militar adelantada en el sector Los Galgos, zona rural del municipio de Ituango (Antioquia), tropas del Batallón de Infantería Liviana N.° 10 Coronel Atanasio Girardot, adscrito a la Cuarta Brigada del Ejército Nacional, localizaron y destruyeron de manera controlada un artefacto explosivo improvisado que había sido instalado en un camino de uso frecuente por la comunidad.
Según informó la institución, el explosivo, tipo cantina, tenía una capacidad aproximada de 10 litros. Además, se encontraba en un sendero utilizado diariamente por niños que se dirigen a su institución educativa y por campesinos que transitan hacia sus labores cotidianas.
Xenú detectó el artefacto explosivo
La ubicación del explosivo fue posible gracias a Xenú, un perro antiexplosivos de 23 meses de edad que hace parte de las unidades especializadas del Ejército Nacional.
El canino, que acumula 16 meses de entrenamiento y experiencia en la detección de explosivos durante operaciones militares, inspeccionó el área siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de procedimientos. Durante el recorrido, marcó el punto exacto donde se encontraba oculto el artefacto, permitiendo que el personal especializado activara los protocolos de seguridad y realizara su destrucción controlada.
Actualmente, Xenú desarrolla operaciones en la subregión Norte de Antioquia, especialmente en las zonas rurales de Ituango, uno de los municipios más afectados por la presencia de grupos armados ilegales y de artefactos explosivos improvisados.

Ejército atribuye la instalación del explosivo a las disidencias
De acuerdo con el Ejército Nacional, el artefacto habría sido instalado por integrantes de la Subestructura 18 del grupo armado organizado residual (GAO-r), disidencias de las Farc.
La institución rechazó este hecho y aseguró que la ubicación del explosivo en un camino de tránsito permanente representa una grave amenaza para la población civil y constituye una infracción al Derecho Internacional Humanitario, al poner en riesgo a menores de edad y habitantes de la zona.
Tras el hallazgo, el Ejército reiteró que continuará desarrollando operaciones militares para neutralizar las capacidades de los grupos armados organizados, proteger a la población civil y garantizar la seguridad en el departamento de Antioquia.
Asimismo, destacó la labor de los binomios caninos especializados, cuya preparación resulta fundamental para detectar minas antipersonal y otros artefactos explosivos improvisados antes de que puedan causar víctimas entre la comunidad o las tropas desplegadas en el territorio.

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