
Una fuga de película: así escapó de las disidencias un colombiano de la Legión Extranjera francesa
José Olger Melo Charry fue retenido por el frente Franco Benavides en Policarpa, Nariño. Tras cerca de tres semanas de cautiverio, aprovechó un descuido de sus captores, les quitó un fusil y sobrevivió cuatro días oculto en la selva hasta llegar a una subestación de Policía.
Por: Javier Patiño C
El soldado José Olger Melo Charry, integrante de la Legión Extranjera del Ejército francés, llegó a comienzos de agosto a su natal Pasto, Nariño, para visitar a su familia. Su intención era descansar, compartir con amigos y familiares y posteriormente regresar a Europa para continuar con sus labores.
Una fuente consultada por CAMBIO señaló que Melo Charry llevaba varios años en Europa y que uno de sus propósitos durante la visita era reencontrarse con personas cercanas y recorrer algunas poblaciones vecinas a la capital de Nariño.
De acuerdo con el testimonio del militar, el jueves 6 de agosto viajó hasta el municipio de Policarpa acompañado de una mujer. Durante el recorrido, se encontraron con un retén instalado por integrantes del frente Franco Benavides, de las disidencias de las Farc, quienes descubrieron que entre los viajeros se encontraba un militar de la Legión Extranjera de Francia.
Según el relato conocido por CAMBIO, los integrantes de la estructura ilegal organizaron un operativo para trasladarlo hasta un lugar donde se encontraba alias Diomedes, señalado como uno de los cabecillas de esa organización. Un grupo de aproximadamente diez hombres habría sido encargado de trasladar al militar hacia una zona montañosa.
Melo Charry fue sacado del vehículo junto con la mujer que lo acompañaba y trasladado en una camioneta perteneciente a la organización ilegal. El procedimiento habría sido presenciado por varios pasajeros del bus que se movilizaba por la zona.
Después de aproximadamente cuatro horas, la mujer fue dejada en libertad. Posteriormente, informó a las autoridades y a los familiares del militar que Melo Charry había sido secuestrado por la estructura armada.
Al conocer el secuestro, sus familiares acudieron ante las autoridades para denunciar el caso y solicitar una operación que permitiera localizarlo y garantizar su integridad. Desde el comienzo se conoció que se trataba de un integrante de la Legión Extranjera del Ejército francés.
La noticia del secuestro trascendió días después y fue difundida por medios de comunicación y agencias internacionales. Para entonces, las autoridades desconocían el lugar exacto donde permanecía retenido.
Los días pasaron sin que se conociera una prueba de supervivencia del militar, lo que aumentó la preocupación de sus familiares y de las autoridades por su estado de salud.
Después de aproximadamente tres semanas sin información, la estructura armada publicó un video en el que aparecía Melo Charry vestido con prendas de uso militar y se atribuyó su secuestro.
“Unidades del EMC interceptaron y tomaron prisionero al cabo José Olger Melo Charry, miembro activo del Ejército francés y perteneciente a la Legión Extranjera”, señaló la estructura en el video.
En el pronunciamiento, las disidencias aseguraron que la integridad del militar estaría garantizada mientras no se realizaran operaciones militares contra sus integrantes en la zona donde permanecía retenido.
“Su integridad física está plenamente garantizada mientras no se lleve a cabo ninguna operación militar hostil en la zona donde fue secuestrado”, señaló el Estado Mayor Central.
La organización armada también responsabilizó al Gobierno nacional ante un eventual intento de rescate militar y advirtió que cualquier acción de la Fuerza Pública recibiría una respuesta.
La fuga de sus captores
Melo Charry apareció hacia las 11:30 de la noche del sábado 5 de septiembre en la subestación de Policía del corregimiento de El Ejido, cuatro días después de escapar de sus captores del frente Franco Benavides.
El militar llegó por sus propios medios y pidió ayuda a los uniformados. Según contó a las autoridades, su vida corría peligro porque varios integrantes de la estructura armada lo estaban buscando para recapturarlo.
Tras su llegada, los policías activaron los protocolos establecidos para garantizar su seguridad. El militar permaneció bajo custodia mientras se coordinaba con las autoridades militares el traslado desde Policarpa hasta Pasto.

En la mañana del domingo 6 de septiembre, Melo Charry fue evacuado en un helicóptero de la Fuerza Aeroespacial Colombiana desde El Ejido hasta Pasto. En el procedimiento participaron funcionarios de la Fiscalía y del Gaula Militar de Nariño.
Una vez llegó a la capital nariñense, el militar fue trasladado a un centro médico. Allí pudo reencontrarse con sus familiares.
Según la información conocida por CAMBIO, los médicos determinaron que presentaba un cuadro de shock y ordenaron su traslado a una unidad de psiquiatría para continuar con la valoración y los controles correspondientes.
Con autorización médica, funcionarios del Gaula entrevistaron al militar para conocer detalles de su secuestro y de la manera en que logró escapar. La información entregada también podría contribuir a identificar a los integrantes de la estructura armada que participaron en su retención.
Así logró escapar
En una de las entrevistas, Melo Charry relató que fue llevado hasta un campamento donde lo esperaba alias Diomedes, señalado como cabecilla del frente Franco Benavides. Allí, según su testimonio, el jefe de la estructura conversó con él y conoció su condición de integrante de la Legión Extranjera francesa.
De acuerdo con el relato del militar, sus captores consideraban que su captura podía representar una ventaja frente a las operaciones de la Fuerza Pública en la zona, debido a su condición de militar extranjero.
Posteriormente, alias Diomedes habría ordenado que Melo Charry permaneciera bajo la custodia de seis integrantes de la estructura armada. El militar aseguró que fue amarrado de las manos, los pies y el cuello para impedir que escapara.
Durante varios días permaneció bajo vigilancia sin encontrar una oportunidad para huir. Sin embargo, el miércoles 2 de septiembre uno de sus custodios le retiró las cuerdas que tenía en el cuello y los pies. El militar aprovechó ese momento para atacarlo, quitarle el fusil y escapar.
Melo Charry se lanzó entonces al río Patía y buscó un lugar donde pudiera ocultarse de sus captores. A partir de ese momento comenzó una persecución por parte de integrantes de la estructura armada, que intentaban localizarlo y recapturarlo.
Gracias a su entrenamiento militar en selva y supervivencia, logró desplazarse por diferentes puntos de la zona montañosa mientras evitaba a los hombres que lo buscaban. Según su relato, pudo observar cómo integrantes de la organización recorrían la zona en motocicletas y vehículos para intentar encontrarlo.
Durante la madrugada del jueves llegó hasta una finca, donde pidió realizar una llamada a sus padres para informarles que estaba vivo y que buscaba un lugar seguro para abandonar la zona.
La comunicación fue conocida por integrantes del Gaula Militar, quienes, de acuerdo con la información entregada a CAMBIO, activaron un plan para facilitar la salida del militar y conducirlo hacia una población cercana.
Después de varias horas de desplazamiento y de permanecer oculto, Melo Charry logró llegar hasta la subestación de Policía de El Ejido. Allí informó a los uniformados que había logrado escapar y que necesitaba salir de la zona por razones de seguridad.
CAMBIO conoció, a través de fuentes de la Legión Extranjera francesa, que Melo Charry no habría contado con autorización para abandonar Francia durante su periodo de descanso. Según los testimonios, este tipo de permisos deben tramitarse bajo determinadas condiciones y el incumplimiento podría acarrearle una sanción disciplinaria.
Una vez reciba el alta médica, el uniformado será trasladado a Bogotá y posteriormente enviado a Francia, donde deberá responder ante las autoridades militares correspondientes por su situación administrativa.
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