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Ciclovía
Foto: Alcaldía de Bogotá.

Bogotá, la ciudad que hizo de la bicicleta un hábito masivo

Con más de 680 kilómetros de ciclorrutas, 886.000 viajes diarios y una cultura que nació en la calle antes que en las políticas públicas, la ciudad construyó un modelo único en América Latina de movilidad, deporte y vida urbana sobre dos ruedas.

Bogotá no se autoproclama Capital Mundial de la Bicicleta: lo demuestra a diario en las calles. En una ciudad marcada por la congestión y la desigualdad, la bicicleta se consolidó como un medio de transporte funcional, extendido y, sobre todo, cotidiano. Su uso no es un gesto simbólico ni una moda reciente. Es una práctica social de larga data, reforzada por decisiones urbanas, infraestructura creciente y un volumen de viajes que no tiene comparación en la región.

La Ciclovía, con 50 años de historia, es la mejor síntesis de esa relación. Cada domingo y festivo, 138 kilómetros de vías principales se cierran para que más de 1,8 millones de personas salgan a montar, trotar o patinar. Ese ejercicio masivo de apropiación del espacio público —único en el mundo por su escala y frecuencia— creó una cultura que precedió a las políticas públicas. A partir de ella, la ciudad formalizó su apuesta: en 2018 mediante el Decreto 456 fue declarada oficialmente “Capital Mundial de la Bicicleta”.

Un sistema que soporta la magnitud del uso

La red de ciclorrutas, hoy con 683,9 kilómetros, explica buena parte del fenómeno. Se trata de una malla integrada que pasa por andenes, calzadas, parques, puentes y vías pacificadas. Su expansión no solo abrió rutas nuevas: cambió la manera en que se mueve la ciudad. Según la Encuesta de Movilidad 2023, Bogotá registra 886.655 viajes diarios en bicicleta, el 7,3% del total, y cerca de 1,2 millones en la región. Las localidades de Kennedy, Bosa y Suba concentran el 60% de esos desplazamientos.

El perfil de los ciclistas evidencia que no se trata de un uso de nicho:

  • El 92,4% vive en estratos 1, 2 y 3.
  • El 57% pertenece a hogares con ingresos entre 0 y 2 millones de pesos.
  • El 28% son mujeres, y de ellas el 31% son madres cabeza de hogar.
  • El 11% de los viajes los realizan niños y jóvenes entre 5 y 18 años.

El tiempo promedio de viaje —39 minutos y 5 kilómetros— muestra que la bicicleta compite, e incluso supera, a otros modos de transporte en trayectos urbanos.

La otra cara: deporte, economía y seguridad

Más allá del transporte, Bogotá y sus alrededores son un territorio privilegiado para el ciclismo deportivo. Patios, el Verjón, Sumapaz, el alto del Vino y la vuelta a la Sabana son rutas habituales para miles de personas que entrenan a diario sin importar el clima. Para enfrentar los riesgos de seguridad vial y orden público en las entradas y salidas de la ciudad, la Alcaldía creó la estrategia Rutas Seguras, formalizada en el Decreto 294 de 2021.

La bicicleta también sostiene un ecosistema económico en crecimiento. Miles de repartidores y mensajeros dependen de ella para trabajar en la logística de última milla, mientras que pequeños comercios la utilizan para distribuir productos en zonas de barrio. La ciudad reporta 1.135.298 bicicletas en los hogares y una expansión continua de cicloparqueaderos: más de 81.500 cupos, incluidos 8.001 en estaciones de TransMilenio, TransMiCable y puntos de encuentro.

La estrategia de sellos de calidad ha certificado 46.468 cupos en 395 establecimientos. La meta es simple pero urgente: garantizar parqueaderos seguros en los destinos cotidianos.

El Registro Bici, obligatorio y gratuito, es otro pilar. Con 509.776 bicicletas registradas, ha permitido recuperar 1.135 bicicletas en 2025, según datos de la Policía. Es una herramienta que facilita la identificación del vehículo y desincentiva el hurto.

Comunidad organizada y movilidad compartida

En 2024, la ciudad eligió 89 consejeros y consejeras de la bicicleta en 18 localidades, incluido Sumapaz por primera vez. Su papel es impulsar actividades, pedagogía y acciones locales de promoción durante todo el año, especialmente en la Semana de la Bicicleta en septiembre.

El Sistema de Bicicletas Compartidas complementa esta  oferta. Con estaciones distribuidas en puntos estratégicos, permite viajes cortos sin necesidad de tener bicicleta propia y facilita la combinación con TransMilenio y el SITP. Es una pieza clave para reducir barreras de acceso y para ampliar la movilidad activa en zonas de alta demanda.

Bogotá pedalea por necesidad, hábito y convicción. Y aunque el título de Capital Mundial de la Bicicleta esté respaldado por un decreto, lo cierto es que la ciudad se lo ganó en la práctica: en la magnitud de sus viajes, en su red de infraestructura y en una cultura ciudadana que lleva décadas ocupando las calles a punta de pedal.

*Contenido elaborado con apoyo de la Alcaldía de Bogotá.

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