
Música sinfónica en memoria de las víctimas de la Operación Orión
La Filarmónica de Bogotá y el Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional de Colombia presentan el estreno mundial de la obra 'Bajo la sombra de Orión', del compositor Federico García de Castro, inspirándose en la novela de Pablo Montoya.
Por: Eduardo Arias
Bajo la sombra de Orión es una obra sinfónica que escribió el compositor colombiano Federico García de Castro y se inspira en La sombra de Orión, del escritor Pablo Montoya. Se trata de una desgarradora reflexión sobre la desaparición forzada y sus secuelas, a raíz de los hechos ocurridos alrededor de la Operación Orión en la Comuna 13 de Medellín, en noviembre de 2002.
Consta de dos partes y cinco movimientos ('Vengo del fuego y voy hacia él', ‘Interludio - La música de las esferas’, ‘La operación’, ‘Que dónde estoy’ y ‘Salimos a cantar’). Hoy viernes y mañana sábado será el estreno mundial de esta obra, a cargo de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, dirigida por Juan Pablo Valencia, el Coro Filarmónico Juvenil, guiado por Johanna Molano, y voces solistas,
La sombra de la operación Orión
La novela cuenta la historia de Pedro Cadavid, un profesor universitario que regresa de Europa a una Medellín marcada por la guerra. Cadavid recorre las comunas donde entrevista víctimas, revisa archivos y reconstruye testimonios para intentar escribir una obra sobre la violencia. El núcleo de la novela es la desaparición forzada, especialmente en La Escombrera, que todo parece inficar que se utilizó como una fosa común. En el libro se hilan historias que combinan investigación, ficción y reflexión ética y se plantea a pregunta de cómo puede la literatura representar el horror sin volverlo trivial.
Pablo Montoya nació en 1963 y es uno de los autores colombianos más reconocidos de su generación. Es escritor, ensayista y músico, y su obra se caracteriza por explorar las relaciones entre arte, historia y violencia. Fue ganador del Premio Rómulo Gallegos y su literatura se distingue por un lenguaje cuidado, reflexivo y profundamente ligado a la memoria cultural.
En diálogo con esta obra literaria, García de Castro desarrolló la pieza sinfónica que traduce en lenguaje musical los temas centrales de la novela: la violencia, la memoria, la ausencia y la dimensión casi cósmica del dolor colectivo. La música no busca contar la historia de manera literal, sino producir atmósferas que evocan el duelo, la tensión y también las posibilidades de memoria y dignificación.
La idea de llevar la novela de Montoya a una partitura la tuvo David García, director general de la Filarmónica de Bogotá, tras haber leído el libro. Además de la figura de Cadavid, a García le llamaron la atención dos personajes. Un cartógrafo que describe los sitios donde posiblemente enterraron a las víctimas y un músico que, dotado de sofisticados equipos, graba sonidos de diferentes lugares. García lo describe como “la geografía musical de la violencia y, en específico, de esa masacre en la Comuna 13”. También lo motivaron los hallazgos que ha hecho la Justicia Especial de Paz (JEP), en particular el caso que lleva el magistrado Gustavo Salazar, que han permitido que 20 años después hayan comenzado a encontrar restos de las víctimas, así como los testimonios de paramilitares “que fueron testigos de estos hechos que aún están por resolverse en la historia de nuestro país”.
David García y Montoya se reunieron en varias oportunidades para oír obras de posibles compositores. Se decidieron por el nombre de Federico García de Castro. Una vez comisionado por la Filarmónica de Bogotá para componer la pieza, García de Castro hizo una lectura musical de la novela. Conversaron mucho acerca de cómo García resolvía con sonidos las descripciones del relato.
Para David García la pregunta fundamental que intenta responder Bajo la sombra de Orión es cómo suena la ausencia las personas asesinadas, desaparecidas, ejecutadas extrajudicialmente. “¿Cómo suena la violencia? Lo que sucedió en la Comuna 13 es un hecho doloroso y aún hay una herida aún abierta desde el punto de vista de la verdad, del reconocimiento de lo que allí ocurrió”. Dice David García que el arte en general tiene mucho que aportar en esa búsqueda de paz que Colombia ha intentado desde hace ya muchas décadas. “En particular la música tiene mucho que decir en tiempos en que muchas voces han intentado que haya silencio sobre toda la violencia que ha habido en nuestro país”
Proyectos como este se inscriben en la línea de trabajo de la Filarmónica en torno a la paz y la construcción de memoria. Esta obra que hemos encargado sobre el libro de Pablo Montoya nos recuerda que la justicia es un capítulo pendiente en Colombia y que se puede comenzar por un acto sencillo y radical. Que aprendamos a afinar el oído y a abrir los ojos para no olvidar lo que ha sucedido”, expplica David García.
Además de la partitura de Federico García de Castro, la Filarmónica de Bogotá interpretará dos obras de Carolina Noguera Palau, compositora colombiana que coordina el área de composición de la Pontificia Universidad Javeriana. Son ella Furias, para violín y piano, escrita en 2011, y Gritos de fuego, patrias de papel, inspirada en un relato del escritor Juan Cárdenas. En ambas piezas dialogan las sonoridades tradicionales de Colombia y los lenguajes musicales contemporáneos.
Orquesta Filarmónica de Bogotá y Coro Filarmónico Juvenil
Bajo la sombra de Orión de Federico García de Castro. Furias y Gritos de fuego, patrias de papel de Carolina Noguera Palau
Auditorio León de Greiff de la Universidad nacional de Colombia sede Bogotá
Viernes 10 de abril, 7:00 p.m. y sábado 11, 4:00 p.m.
Entrada libre hasta completar aforo.
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