
La inversión ambiental empresarial creció 45 por ciento en Colombia, mientras la social cayó 16 por ciento
Las grandes empresas del país destinaron cerca de 19 billones a inversión social y ambiental durante 2025. Sin embargo, un nuevo informe revela una tendencia que marca un cambio en las prioridades del sector privado: mientras los recursos para iniciativas ambientales crecieron 45 por ciento en los últimos tres años, la inversión en programas sociales disminuyó 16 por ciento en el mismo periodo. Conozca los detalles.
Por: Nataly Ríos
Las empresas más grandes de Colombia continúan incrementando sus recursos para proyectos de sostenibilidad, aunque no ocurre lo mismo con la inversión destinada a programas sociales. Las organizaciones destinaron cerca de 19 billones a inversión social y ambiental durante 2025, de los cuales 10 billones correspondieron a proyectos ambientales y 9 billones a iniciativas sociales, de acuerdo con la décima edición del Índice de Inversión Social y Ambiental Empresarial (IISAE), cuyos resultados se presentaron este 23 de julio en la Quinta Cumbre de Inversión Social Ambiental Privada, en Bogotá.
El estudio, realizado por Arteaga Latam con el apoyo de la Universidad de los Andes, ProAntioquia, ProBarranquilla, ProBogotá, Prorinoquia, ProPacífico y ProSantander, recopiló información de 318 empresas pertenecientes a 15 sectores económicos, cuyas ventas representan el 36 por ciento del PIB nacional y generan más de 8 millones de empleos directos.
La inversión ambiental sigue creciendo mientras la social disminuye
El principal hallazgo del informe muestra que ambas inversiones han seguido caminos diferentes durante los últimos tres años. Desde 2022, la inversión ambiental aumentó un 45 por ciento, mientras que la inversión social cayó un 16 por ciento.
La tendencia también se reflejó entre 2024 y 2025. En ese periodo, la inversión ambiental privada creció 13 por ciento, mientras que la inversión social disminuyó 3 por ciento, lo que confirma que el comportamiento no se ha revertido.

El IISAE también encontró diferencias en el origen de los recursos destinados a cada tipo de inversión. En el componente social, el 81 por ciento de los recursos corresponde a inversiones voluntarias realizadas por las empresas y solo el 19 por ciento responde a obligaciones legales.
En contraste, la inversión ambiental está impulsada principalmente por el cumplimiento de la regulación: el 58 por ciento obedece a exigencias normativas y el 42 por ciento restante corresponde a iniciativas voluntarias.
Los recursos sociales se concentraron principalmente en programas de desarrollo socioeconómico, educación e investigación, desarrollo rural, deporte y recreación, mientras que la inversión ambiental priorizó el recurso hídrico, la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y la economía circular.

La inversión social tiene mayor cobertura territorial
Aunque la inversión ambiental representa un mayor volumen de recursos, el informe evidencia que la inversión social llega a una mayor cantidad de municipios. Durante 2025, las iniciativas sociales de las empresas alcanzaron el 98 por ciento de los municipios del país, mientras que las inversiones ambientales tuvieron presencia en el 64 por ciento del territorio nacional.
En los municipios PDET, las empresas destinaron 482.000 millones de pesos a inversión social, aunque únicamente el 15 por ciento de las compañías participantes ejecutó proyectos en estas zonas.
El estudio también analizó el impacto de las empresas en las cadenas de abastecimiento. Las 318 compañías evaluadas cuentan con más de un millón de proveedores y, durante 2025, realizaron el 84 por ciento de sus compras a proveedores nacionales y el 65 por ciento a proveedores locales en las regiones donde tienen operaciones.

Los retos pendientes: género, diversidad y medición del impacto
Entre los principales desafíos identificados por el IISAE se encuentra el avance en equidad de género. La participación de mujeres en cargos directivos pasó del 33 por ciento en 2019 al 37 por ciento en 2025, un crecimiento de cuatro puntos porcentuales en seis años.
En materia de diversidad e inclusión, el 82 por ciento de las empresas cuenta con políticas para prevenir la discriminación, aunque solo el 65 por ciento las ha socializado y apenas el 41 por ciento dispone de herramientas para evaluar su implementación.
El informe también advierte que la medición del impacto continúa siendo uno de los principales retos. Solo el 36 por ciento de las empresas evaluó el impacto de sus inversiones sociales y ambientales durante 2025 y únicamente el 16 por ciento midió el retorno de su inversión social (SROI), cifras inferiores a las registradas el año anterior.
Finalmente, el IISAE señala que otro desafío será fortalecer las alianzas entre el sector privado, el sector público y las comunidades, ya que durante el último año disminuyó el porcentaje de proyectos desarrollados de manera conjunta.

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