12 Enero 2023

Si baja el dólar, ¿bajará también la inflación?

Crédito: Fotoilustración: Yamith Mariño

La reducción de la tasa de cambio es una buena noticia para los bolsillos de los colombianos y para las expectativas de inflación del país.

En lo corrido del año el precio del dólar pasó de 4.850 pesos a 4.675,60 pesos al cierre de la jornada de negociación de este jueves 12 de enero, lo que representa una disminución de 174,4 pesos. Si se compara con el punto máximo de la tasa de cambio, los 5.051 pesos a los que llegó el 18 de noviembre de 2022, la divisa ha bajado 375,4 pesos en casi dos meses. 

Estas son buenas noticias para quienes quieren comprar algunos productos en el exterior, pero especialmente para quienes importan alimentos e insumos para producir alimentos. También, para la inflación.

La razón es que un menor precio del dólar significa que las compras de insumos agrícolas como abonos y fertilizantes, necesarios para el cultivo de frutas y vegetales, así como la importación de cereales para consumo humano y de animales o alimentos ya preparados, cuesta menos. 

Según las cifras del Dane, entre enero y octubre de 2022 las importaciones de cereales y preparados de cereales alcanzaron los 3.000 millones de dólares; el pienso para animales totalizó 1.300 millones de dólares, y las legumbres, 670 millones de dólares. 

Con la tasa de cambio promedio de octubre (4.731,10 pesos), en ese momento esas compras habrían representado un total de 23,5 billones de pesos. Hoy, esa misma compra costaría 23,2 billones de pesos, un ahorro para la balanza comercial de 300.000 millones de pesos.

Pero el mecanismo también funciona en sentido contrario. Si aumenta el valor de las importaciones, crece el costo de producción medido cada mes con el índice de precios al productor (IPP) y de los precios al consumidor (IPC) en el caso de las importaciones de bienes o alimentos ya listos para consumir. 

Hace unos días, el Dane publicó que el IPP anual de 2022 fue de 21,8 por ciento. Aunque el costo de importar productos de agricultura, pesca y ganadería tuvo una variación mensual negativa en diciembre (-1,1 por ciento), en el total del año aumentó 33,9 por ciento; la importación para elaboración de productos alimenticios aumentó el costo en 20,1 por ciento, y la de bebidas, en 18,4 por ciento.

Por el lado de los costos al consumidor, el mismo Dane calculó que la inflación de alimentos en lo corrido del año 2022 fue de 27,96 por ciento, mientras que la de alimentos fue de 25,84 por ciento. Sin embargo, en este rubro también impactaron otros factores como el clima y el impulso inflacionario de los alimentos producto del paro nacional de 2021. 

Otro rubro en el que puede notarse el impacto de la tasa de cambio y de los mayores aranceles es el de las prendas de vestir y calzado, que en 2022 aumentaron de precio en 11,2 por ciento en promedio, como resultado de un incremento de 11,8 por ciento en las prendas de vestir y de 9,4 por ciento en el calzado.