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Protesta social 20
Jóvenes manifestantes ondean pancartas y banderas durante una de las protestas de la Generación Z. Crédito: Colprensa.

La Generación Z protesta en varios países: desde Marruecos, Serbia y Madagascar, hasta Paraguay y Perú

Las recientes movilizaciones en Marruecos y Madagascar, marcadas por denuncias de corrupción, precariedad y prioridades cuestionadas en el gasto público, encabezan una ola de protestas juveniles que se extiende de África a América Latina.

Por: Juan David Cano

Las protestas juveniles que sacuden a Marruecos desde hace varios días han escalado a niveles alarmantes. Según el primer ministro, Aziz Ajanuch, al menos tres personas han muerto y más de 350 han resultado heridas, incluidos 260 agentes de policía, en enfrentamientos con manifestantes.

El detonante de las manifestaciones fue el gasto público en estadios para la Copa Mundial de Fútbol de 2030, que Marruecos organizará junto con España y Portugal, frente a la precariedad de los servicios de salud y educación. Con pancartas que rezan “No queremos el Mundial, la salud es prioritaria” y “Los estadios están aquí, pero ¿dónde están los hospitales?”, los jóvenes agrupados en el movimiento GenZ 212 han salido a las calles de Rabat, Casablanca, Tánger y Marrakech.

El descontento en Marruecos refleja un malestar profundo. El desempleo juvenil que alcanza el 35,8 por ciento según Reuters y una brecha creciente entre los gastos para megaeventos y los servicios básicos. Aunque el gobierno promete diálogo, el movimiento juvenil –descentralizado y sin líderes visibles– mantiene la presión en las calles.

Madagascar: de las protestas por servicios básicos a la exigencia de cambio político

Pero Marruecos no es el único país que vive fuertes protestas durante los últimos días. En Madagascar, las manifestaciones iniciadas por los continuos cortes de electricidad y la escasez de agua potable derivaron en un abierto desafío al presidente Andry Rajoelina, a quien los jóvenes acusan de corrupción y mala gestión.

De acuerdo con cifras de Naciones Unidas, al menos 22 personas han muerto y unas 100 han resultado heridas durante las últimas semanas de protestas. El movimiento, liderado por jóvenes, considera insuficiente la reciente destitución del gabinete por parte del presidente y exige su renuncia.

“Tenemos el deber de cambiar absolutamente todo”, dijo a DW Herizo Andriamanantena, portavoz de la Generación Z en Madagascar. Pese a las amenazas y la intimidación, el movimiento sostiene las movilizaciones en un país donde más de la mitad de la población es menor de 30 años.

Una generación conectada que inspira a otros países

El ejemplo de Nepal ha alimentado las aspiraciones de los movimientos juveniles en África y más allá. En ese país, la Generación Z logró derrocar al primer ministro Khadga Prasad Sharma, pese a la censura de redes sociales y la represión que dejó decenas de muertos. Como destacó a DW el activista Rajat Das Shrestha, “los gobiernos pueden caer cuando los jóvenes se alzan”.

La ola también ha llegado a Serbia, donde el colapso de una estación de tren en 2024, atribuido a la corrupción, provocó un prolongado movimiento de protesta estudiantil contra el presidente Aleksandar Vucic. En Perú y Paraguay, miles de jóvenes han salido a las calles contra la corrupción y el nepotismo, llevando como emblema una bandera pirata con el sombrero de paja del personaje Monkey D. Luffy, de la serie One Piece, convertido en símbolo de libertad y justicia.

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