
Canciller Ómar Bula se reunió con enviado especial contra el antisemitismo: ¿de qué hablaron?
Algunos de los temas que se tocaron en la reunión, fueron la protección de la comunidad judía en Colombia, así como cooperación para el intercambio cultural, y la adhesión a lo promovido por la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto (IHRA).
El canciller Omar Bula Escobar recibió este miércoles al rabino Yehuda Kaploun, enviado especial del Departamento de Estado de Estados Unidos para monitorear y combatir el antisemitismo, un cargo, de rango de embajador, que Donald Trump le entregó. El encuentro clarificó la posición de Colombia frente al judaísmo y la libertad religiosa.
"Inequívocamente, el antisemitismo, el odio contra las personas judías y toda forma de persecución, discriminación o violencia motivada por razones religiosas”, dice el comunicado de la Cancillería.
A pesar de que la mayoría del encuentro fue sobre la libertad religiosa y la protección de la comunidad judía en Colombia, hace parte de varios movimientos de la nueva política exterior colombiana. “El respeto por la dignidad humana, la libertad de cultos y la convivencia pacífica son principios irrenunciables de nuestra política exterior”, aseguró el comunicado.
Kaploun agradeció, por medio de sus redes sociales, la invitación. "Las comunidades judías de Colombia y de todo el mundo cuentan ahora con un amigo y aliado en el presidente Abelardo de la Espriella y su administración", dijo.
¿Cuáles fueron los compromisos resultantes de la reunión?
La Cancillería sostuvo: "No hay lugar para el antisemitismo en una sociedad democrática, plural y respetuosa de la dignidad humana". También insistió en que “como Gobierno, tenemos la responsabilidad de proteger este derecho y promover condiciones que permitan una convivencia basada en el respeto a la diversidad religiosa”.
Algunos de los otros compromisos que asumió el canciller fueron, por ejemplo, reiterar la adopción formal de la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional para la Memoria del Holocausto, el estándar que Israel y buena parte de los gobiernos occidentales usan para identificar discursos y actos de odio contra los judíos.
El segundo es la reafirmación de que la libertad religiosa es la base de la democracia y que “ninguna persona debe ser discriminada, perseguida o agredida por su religión, sus creencias o su identidad religiosa. La defensa de la libertad religiosa debe comprender a todas las comunidades y expresiones de fe, sin distinción”.
Por último, se establecieron algunas acciones que son más promesa que medidas inmediatas, como fortalecer el diálogo interreligioso dentro del país y profundizar "el intercambio de experiencias y buenas prácticas para prevenir y combatir el antisemitismo".
El acercamiento con Washington y la retoma de relaciones de Israel
La cita de Bula Escobar y Kaploun llega en un momento clave de la nueva política exterior de Colombia. Desde que Abelardo de la Espriella asumió la Presidencia, el 7 de agosto, su gobierno ha restablecido relaciones con Israel, después de dos años en los que Colombia y el Estado judío ni siquiera tuvieron embajadas abiertas. El mensaje contra el antisemitismo se suma, entonces, a una lista de gestos que Bogotá viene haciendo con Washington y con Tel Aviv casi al mismo ritmo.
El giro empezó a tomar forma desde la elección de De la Espriella. El 3 de julio, todavía como presidente electo, habló por teléfono con su homólogo israelí, Isaac Herzog, y los dos coincidieron en la necesidad de retomar los vínculos. Dos semanas después, el 15 de julio, el canciller designado Omar Bula se reunió en Washington con Gideon Sa'ar, su par israelí, y ahí quedó trazada la hoja de ruta que se ha ido cumpliendo desde entonces. Israel confirmó el 26 de julio a Vivian Aisen como su nueva embajadora en Bogotá, y el 7 de agosto, con la posesión presidencial, se formalizó el restablecimiento pleno de relaciones.
El 8 de agosto, Colombia se comprometió a reconocer la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, territorio sirio ocupado desde 1967, una decisión que la Cancillería formalizó dos días después y que le valió a Bogotá el rechazo de cinco países, entre ellos Siria, Arabia Saudita, Catar, Turquía y Palestina. El 20 de agosto, los cancilleres Bula y Sa'ar anunciaron que eliminarán la exigencia de visa entre los dos países a partir del 1 de septiembre.
El 21 de agosto, De la Espriella firmó el decreto que reactiva oficialmente las exportaciones de carbón a Israel, suspendidas desde 2024 por decisión de Petro. Dos días después, en la convención anual de la Confederación de Comunidades Judías de Colombia, el vicepresidente José Manuel Restrepo y la embajadora Aisen presentaron esa firma junto con otros dos anuncios, la creación de una comisión económica binacional y una visita oficial de una delegación colombiana a Israel en octubre.
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